El “Patria”

Todavía no se habían extinguido del todo los ecos de los fastos celebrados en la ciudad con motivo de la visita de la Infanta Dña. Isabel de Borbón y Borbón, “la Chata”, cuando, tan solo, una semana después La Coruña volvía a ser escenario de la llegada de otros ilustres huéspedes.

Habían pasado dieciséis años tras la pérdida de los últimos vestigios del viejo Imperio Español, aquel en el que no se ponía el sol, cuando, en la mañana del 12 de julio de 1914, el Buque-escuela de la Marina de Guerra cubana enfilaba la entrada a la bahía de La Coruña, siendo esperado por cientos de coruñeses ávidos de agasajar y reencontrarse con aquellos que, tres lustros antes, todavía formaban parte de la Corona española, entre los que se encontraban hijos de españoles e incluso un coruñés que había estudiado parte del bachillerato en el Instituto “Eusebio da Guarda” de nuestra ciudad.

El ”Patria”, clasificado como Crucero, convertido en Buque-escuela de Guardiamarinas, con un desplazamiento de 1.200 tn., contaba con una eslora de 56,39 metros, una manga de 10,36 y un puntal de 7,92. Disponía de dos máquinas de triple expansión que le proporcionaban una potencia de 1.300 cv. y un andar de 16 nudos.

Iba armado con dos cañones de tiro rápido y otras piezas menores. Su dotación era de 155 hombres, contando los 20 Guardiamarinas que realizaban el viaje de instrucción. El mando del buque lo ostentaba el Comandante Rodolfo Villegas.

Tarjeta postal alusiva a la visita de la Corbeta “Nautilus” a la Habana en 1908

Al enfilar el “Patria” la entrada de la bahía disparó las salvas de ordenanza, mientras izaba en su palo mayor la Bandera de España, siendo respondido desde la plaza con los honores reglamentarios. Entretanto, sobre una embarcación conducida hasta la amura del buque, la Música del Regimiento de Infantería “Isabel la Católica” nº 54, interpretaba los Himnos de España y Cuba.

Tanto las viejas murallas como los accesos a la zona portuaria estaban abarrotados de público saludando cariñosamente a la delegación cubana

Durante los seis días que duró la visita del buque al puerto coruñés -12 al 17 de julio-, los agasajos a los ilustres huéspedes se sucedieron y la ciudad, siguiendo las instrucciones dadas por Alcalde en un bando publicado al efecto, vistió de gala adornando fachadas con colgaduras e iluminaciones extraordinarias que lucieron a lo largo de todas las jornadas.

Las calles de La Coruña registraron gran animación y fueron muchos los forasteros que visitaron la ciudad aquellos días.

Como anticipo, en la noche del día 11, la víspera de la arribada del buque, la plaza de María Pita registró un gran lleno para presenciar la proyección de la película en la que se recogía el gran recibimiento tributado a la Corbeta “Nautilus”, buque escuela de Guardiamarinas, en su visita al puerto de la Habana el 24 de junio de 1908.

  

El Alcalde de La Coruña entregando una placa al Comandante del “Patria”

El día 12, fecha de arribada al puerto del buque-escuela “Patria”, tras la recepción oficial de las primeras autoridades que embarcaron en el buque, se permitió a los coruñeses la visita al barco. Por la tarde, los Oficiales y Guardiamarinas francos de servicio, asistieron a una Corrida de Toros en la que lidiaron los diestros Bienvenida, Pacomio y Belmonte, registrando la plaza un lleno absoluto.

Por la noche, en Méndez Núñez se celebró un animado paseo de moda y un concierto ofrecido por la Música del Regimiento “Isabel la Católica” que contó con la asistencia de numeroso público, resultando muy animado.

El lunes, día 13, a la una de la tarde, el Ayuntamiento ofreció un banquete en honor de los visitantes en el Mercado de “A Guarda” de la plaza de Lugo y, posteriormente, se dirigieron al campo del Real Club Coruña, situado en Monelos, donde asistieron a un encuentro disputado entre el Coruña y el Auténtico Pontevedra Sporting que culminó con la victoria de los locales por tres tantos a uno.

A las siete, el Teatro Rosalía Castro acogió un festival organizado por la Asociación de Prensa que convocó a lo más relevante de la sociedad coruñesa y en el que actuaron distintos artistas noveles locales y la Música del Regimiento “Isabel la Católica”.

El martes, día 14, los Guardiamarinas y la Oficialidad del buque se trasladaron por carretera a la vecina localidad de Santiago de Compostela donde pasaron la jornada visitando la ciudad, regresando a las diez de la noche al buque.

El miércoles, día 15, a las doce de la mañana, el Alcalde de La Coruña hizo entrega, en la cubierta del “Patria”, al Comandante del buque, de una placa conmemorativa de la visita.

A las cuatro de la tarde se celebró una merienda en la Granja Agrícola a la que asistió la marinería del buque, junto con la del Cañonero “Hernán Cortés” de la Armada, presente en la bahía acompañando al barco cubano, y numerosos coruñeses que, abarrotando los tranvías y por otros medios se trasladaron a este enclave, situado en las afueras de la ciudad, para sumarse a las animadas “merendiñas” que allí se celebraron.

Por la tarde, la Reunión de Artesanos, una de las sociedades recreativas de más pujanza de la ciudad, ofreció una copa de champán a los ilustres visitantes cubanos.

El Cañonero “Hernán Cortés”

A las ocho y media, en el marco incomparable del parque de “El Leirón” del Sporting Club, la sociedad más carismática de la ciudad, se celebró una animadísima velada que concitó a lo más notable de la sociedad coruñesa, entre la que se contaban hermosas jóvenes que, como señala la prensa de la época, vestían “con esa distinción y ese chic tan propio de la mujer coruñesa, que tanto se asemeja en ese arte de la elegancia a la mujer de las grandes capitales”.

El parque presentaba un aspecto deslumbrante iluminado con multitud de focos de arco voltaico y bombillas multicolores distribuidas, artísticamente, entre los árboles y plantas del recinto.

Todavía, a última hora de ese mismo día, la delegación visitante asistió a la función celebrada en el Teatro-circo “Emilia Pardo Bazán”.

El jueves, día 16, a primeras horas de la tarde, se celebró, a bordo del “Patria” la fiesta ofrecida por su Comandante a las Autoridades e invitados. Desde las tres de la tarde, en falúas y otras embarcaciones, fueron conducidos los invitados a bordo del buque, siendo recibidos por su Comandante y oficialidad. La fiesta resultó muy concurrida y el baile muy animado. A la hora del ocaso, se procedió, de forma solemne, al arrido de las Enseñas de España y Cuba a los acordes de los respectivos Himnos nacionales, el Himno de Bayamo y la Marcha Real.  

A las nueve y media de la mañana del viernes, día 17, el buque levó anclas poniendo proa a Santander. En el muelle de Hierro fue despedido por las primeras Autoridades de la ciudad y por una multitud de coruñeses que quisieron sumarse, con muestras de afecto y cariño, a esta despedida.

Ese mismo día, el Cañonero “Hernán Cortés”, que había permanecido en la bahía acompañando al buque cubano, partió con destino al Arsenal de Ferrol.

Se da la circunstancia que, coincidiendo con la visita que el “Patria” realizó al puerto de La Coruña, nuestro Crucero “Carlos V” visitaba la isla de Cuba tras permanecer meses en aguas de Méjico protegiendo los intereses de nuestros compatriotas en aquel territorio otrora español.

El Crucero “Carlos V” que visitó el puerto de la Habana en las mismas fechas que el “Patria” arribó a La Coruña

En cuanto al Cañonero “Hernán Cortés” que acompañó al buque cubano en su visita a La Coruña, señalar que pertenecía a la serie “Pizarro” clasificada como Cañoneros de 1ª clase en unión del “Vasco Núñez de Balboa”.

Construido en Glasgow, fue botado en 1895, llegando a participar en la campaña de Cuba a cuya finalización regresó a España.

Desplazaba 300 tn., con una eslora de 47,43 m., una manga de 6,58 y 3,35 de puntal. Disponía de una máquina que le proporcionaba una fuerza de 352 cv. y un andar de 13 nudos. Iba armado con dos cañones de 57 mm. y dos ametralladoras. Su dotación era de 50 hombres. El buque fue dado de baja en 1924.