El arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada es una de las más importantes y atractivas figuras de la España medieval. Navarro de Puente la Reina en 1170, fue durante largos años un virtual primer ministro de Castilla, al convertirse en el hombre de confianza de grandes reyes de Castilla, como Alfonso VIII y posteriormente de Fernando III el Santo. Se halló presente con heroísmo en la batalla de las Navas de Tolosa y dirigió diversas campañas militares contra los moros. Además fue un importantísimo cronista y un ferviente defensor de la unidad de España.

Hijo de una familia noble de Navarra, su padre eran Pedro Jiménez de Rada y su madre Eva de Hinojosa. Su padre y sus abuelos habían servido a los reyes de Navarra y de Aragón. Fue desde joven un hombre increíblemente culto y políglota. Estudió en Bolonia y París. Su primera lengua era el castellano pero dominaba el inglés, francés, italiano, latín y hebreo, además también del euskera. Tomó los hábitos sacerdotales.

Su padre le introdujo en la Corte de Navarra y sus grandes cualidades le hicieron convertirse pronto en privado del rey Sancho de Navarra. Pero al tomar parte en una serie de negociaciones entre Navarra, Castilla, León y Aragón, llamó especialmente la atención del gran rey Alfonso VIII de Castilla, que decidió "ficharle" y desde entonces será su hombre de confianza y virtual primer ministro.

En 1209 se convertirá en Arzobispo de Toledo y por tanto, en primado de España. Un virtual príncipe de la Iglesia española. Su gran cultura no le convirtió en un erudito retraído sino que fue también un firme defensor de la Cruzada contra el Islam y un guerrero y en 1212 estuvo presente en la gran batalla de las Navas de Tolosa, donde tuvo un papel crucial, pues según todas las crónicas animó al rey Alfonso VIII, que ya veía la batalla perdida y estaba dispuesto a retirarse, a intentar un último ataque contra el grueso de las tropas marroquíes almohades, que fue el que finalmente rompió las líneas musulmanas y produjo la gran victoria. Durante los dos siguientes años, Jiménez de Rada dirigió las campañas contra los musulmanes, para explotar la gran victoria. Pese a todo su gran cultura le llevó a ordenar una traducción del Corán al latín.

A partir de 1219 será primer ministro del gran rey de Castilla Fernando III el Santo y participará en diversas campañas reconquistadoras, en la zona de Jaén, con las que además amplió sus dominios espirituales y feudales ensanchando el territorio de su Arzobispado de Toledo.

Se identificó totalmente con la política goticista de Fernando III de considerar a Castilla y León, ya unificadas, como la Corona que debía dominar toda España y la heredera del antiguo reino hispanovisigodo.

Fue también muy notable su papel como cronista e historiador y es autor de una joya de la literatura medieval española. " De rebus Hispaniae" o " Crónica de España", también llamada "Historia Gótica", una gran historia de España en 4 volúmenes, desde sus orígenes hasta 1243.

Fue muy apreciado Rodrigo por el gran Papa Inocencio III. Jiménez de Rada moriría en 1247 en Vienne, Francia, donde había participado en un Concilio de la Iglesia francesa, lo que demuestra que su prestigio era de dimensión europea. En definitiva, un personaje ejemplar de huella duradera e indeleble en la historia de España.

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