Placa-insignia de Comisario Jefe del Cuerpo de Vigilancia

El 12 de septiembre de 1923 el General Primo de Rivera proclama, tras un golpe de Estado, la dictadura. Ese mismo año, concretamente el día 20 de diciembre una Real Orden modifica el diseño de la Placa insignia del Cuerpo de Vigilancia. Tan solo habían transcurrido, como queda dicho, tres años desde la implantación de la anterior ya descrita en un trabajo anterior y de nuevo la Dirección General cambia su aspecto, una constante que ha ido asociada al devenir corporativo a lo largo de los años, al menos hasta la adopción de la actual.

Aquel trienio, 1920-1923, resultó especialmente convulso en la historia de España. Hechos como el desmoronamiento de la Comandancia General de Melilla tras el desastre de Annual en 1921 y la fractura de la paz social provocarían, a la postre, el inicio de la decadencia de la Monarquía.

Pero volviendo a la segunda Placa-insignia, la Real Orden citada, que se iniciaba como todas ellas con la frase “S.M. el Rey (q.D.g)…”, aludía de una forma un tanto ambigua a la adopción de la nueva Placa como reglamentaria:

“… declarar obligatorias para los funcionarios de la Policía que se citan a continuación y como signo característico de Autoridad, a más del carnet hoy en uso, las placas siguientes…”

No deja de ser sorprendente que esta Orden no haga mención alguna a la anterior Placa con frases tales como “para sustituir” o “dejando sin efecto el uso de la hasta ahora reglamentaria”, etc. Todo ello hace suponer que su utilización no fue generalizada como sí lo era el carné profesional al que alude expresamente.

Por otra parte, la Real Orden continúa en la misma línea de diferenciar la Placa según los empleos, prueba de ello es la utilización del plural al referirse a su adopción como reglamentaria utilizando la expresión “… Placas siguientes”.

En este sentido la Real Orden establece lo siguiente a la hora de hacer la descripción de la nueva Placa-insignia:

“Director General de Seguridad: Placa de seis centímetros de diámetro, ragafado, octogonal dorado; como centro de la Placa, el escudo de España esmaltado, surmontado de una corona e inscrito en un círculo esmaltado en verde, sobre cuyo círculo irá esmaltado el toisón; este círculo verde, a su vez, estará inscrito esmaltado en blanco, que llevará en letras doradas Director General de Seguridad. Todo este círculo orlado del Collar de Carlos III”.

Vista la descripción de la Placa observamos que nos encontramos con un diseño algo más pequeño que el anterior, concretamente un centímetro menos de diámetro lo que la convierte en más manejable y más fácil de ocultar. Vuelve a ser rafagada, igual que la precedente, otra constante que, de una u otra forma, se observa en todas las Placas insignia usadas hasta la fecha, salvo en las establecidas en 1931; 1938 y 1973. De igual modo se insiste en el color verde, característico de la Policía Española y que ha estado presente, al menos en los Cuerpos de paisano, hasta 1986.

Aparecen en este nuevo diseño dos variantes importantes que se incorporan al escudo nacional con relación a la anterior. De un lado el Toisón de Oro y de otro el Collar de Carlos III, dos de las Ordenes más importantes de España.

El Toisón de Oro es una orden civil y de caballería fundada en 1429 por el duque de Borgoña y Conde de Flandes, Felipe III de Borgoña. El gran maestrazgo correspondía al rey de España por bulas de los pontífices Gregorio XIII, de 1574, y de Clemente VIII, de 1600. Al casar la heredera de la corona borgoñona, María con el archiduque Maximiliano I de Austria, la orden quedó vinculada a la Casa de Austria, y posteriormente a los Austrias españoles, heredándola la Corona española. Desde Felipe I hasta nuestros días, la totalidad de los Reyes de España, salvo Amadeo de Saboya, fueron Grandes Maestres de la Orden. Cargo que también ocupó D. Juan de Borbón desde 1941 a 1977 fecha en la que el gran maestrazgo recayó en la figura de S.M. D. Juan Carlos I y, en la actualidad, ostenta S.M. D. Felipe VI. El Toisón de oro figura en el escudo de Armas tanto de S.M. el Rey como en el de S.A.R. la Princesa de Asturias.

Placa-insignia del Cuerpo de Vigilancia (1923)

En cuanto a la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III fue establecida por el Rey de España Carlos III, mediante Real Cédula de 19 de septiembre de 1771 con el lema «Virtuti et merito», con la finalidad de condecorar a aquellas personas que se hubiesen destacado especialmente por sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona. Desde su creación, es la más distinguida condecoración civil que puede ser otorgada en España. Aunque se encuentra dentro de la categoría de las Ordenes Militares desde su creación, formalmente se convirtió en orden civil en 1847.

La Real Orden continúa con la descripción de las diferentes Placas: “Subdirector General. Placa de seis centímetros de diámetro, rafagado, octogonal dorado; como centro de la placa el escudo de España, surmontado de una corona e inscrito en un círculo esmaltado en verde, que a su vez estará inscrito en un círculo esmaltado en blanco, que llevará en letras doradas la leyenda Subdirector general de Seguridad. Todo este círculo orlado de una palma de oro y una rama de laurel esmaltada en verde”.

Una Placa similar a la descrita será la usada por los Jefes Superiores con la única variante de la leyenda en la que figurará Jefe Superior de Policía. Igual sucede con los Comisarios Generales que utilizarán la misma Placa pero con las siguientes variantes: “… el rafagado será de plata en vez de dorado, en el círculo esmaltado en blanco Dirección General de Seguridad, suprimiendo las palmas de la anterior categoría, y en la parte inferior del escudo una chapa dorada formando semicírculo, con las letras esmaltadas en negro: Comisario General. Existe una variante para el Secretario General que llevará esa leyenda en lugar de la anterior con el mismo diseño de Placa.

La Real Orden prosigue aludiendo a las usadas por los Comisarios, Inspectores, Agentes y Vigilantes. En relación con los primeros la define de la siguiente forma: “Igual que la anterior; los que tengan mando llevarán sobre el rafagado y horizontalmente debajo del centro, en letras doradas, la palabra Comisario, fácilmente adaptable a la placa, para que pueda quitarse cuando no ejerza mando directo”. En cuanto al resto de los empleos prevé el uso de la misma Placa con la leyenda Dirección General de Seguridad.

Como puede deducirse con la atenta lectura de la Orden precitada se vuelve a jugar con los colores oro y plata para diferenciar las categorías, aunque se introduce una importante variante en la Placa de los Comisarios que la modifica en función de tener o no mando directo sobre Unidades.

Con relación a la forma de colocarla no existen sustanciales diferencias con respecto a la Orden de 1920, insistiendo que se llevará sobre en el lado izquierdo del pecho sobre el chaleco. También vuelve a referirse a la numeración de las Placas, de forma correlativa, para su fácil registro. Finalmente incide en la obligatoriedad de la devolución de la Placa insignia a la Dirección General con ocasión del cese en el ejercicio de las funciones.

Placa del Cuerpo de Vigilancia de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea (1928-1931)

Placa-insignia del Cuerpo de Vigilancia de la Guinea Española de 1923 (col. Simón J, Iglesias)

Existió una variante de esta Placa que fue la asignada al personal del Cuerpo de Vigilancia destinado en los Territorios Españoles del Golfo de Guinea.

De acuerdo con lo que señalan en su interesante y documentado libro ""Policía Española. Notas e Imágenes" nuestros buenos amigos y compañeros Miguel Camino del Olmo y Vicente Cabo Meseguer, la presencia de la Policía Gubernativa en los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, se remontan al año 1928, en pleno gobierno del General Primo de Rivera.

Tiene sentido, por tanto, que el personal del Cuerpo de Vigilancia, destinado a aquellos Territorios, usase como atributo el cargo una Placa-emblema similar a la utilizada por el citado Cuerpo en el resto de España.

La Placa-emblema es la declarada reglamentaria por Real Orden de 20 de diciembre de 1923, sustituyendo la leyenda "Dirección General de Seguridad" por la de " Guinea Española", "Policía Gubernativa".

Esta Placa-emblema estuvo vigente hasta el 12 de diciembre de 1931, fecha en la que entra en vigor la del periodo republicano. 

En resumen, la traza de estas Placas -la de 1920 y la de 1923- tuvo vigencia a lo largo de once años ya que en 1931, con el advenimiento de la II República, el diseño de la insignia policial fue modificado desapareciendo de ella toda la simbología monárquica, sin embargo constituyen un importante retazo de nuestra historia corporativa al ser las dos primeras Placas insignia utilizadas por un Cuerpo, el de Vigilancia, del que somos herederos, además de un elemento consustancial a la función policial que ha llegado con vigencia hasta nuestros días.