¡Mega Estructuras franquistas: El milagro español. Cuando España era una potencia mundial. (Decimotercera parte - Capítulo B)

EL MILAGRO ESPAÑOL, llamado así por el Japón, fue producto de una inmejorable dirección de presente y futuro, junto a un pueblo trabajador

En la época más fructífera, jamás conocida en el mundo, la España del Régimen católico y patriótico de D. Francisco Franco, se construyeron Mega Estructuras, para uso, disfrute y beneficio de sus ciudadanos.

¡FRANCO SIEMPRE PENSABA EN TODO, PARA QUE SU PUEBLO SALIERA DE LA RUINA Y SE CONVIRTIERAN EN HOMBRES LIBRES, CATÓLICOS, CON EDUCACIÓN, ESTUDIOS Y CUBIERTAS TODAS SUS NECESIDADES!

Al parecer, nuestro Caudillo, según el rojerío nacional y los gusanos traidores, solo hizo esta fantástica obra, que la odian por su belleza, religiosidad y Obra escultural, monumental y museística al aire libre,  única en el mundo, pero estas gentuzas, se olvidan deliberadamente de todas las Mega Estructuras que hizo, para el bien de todos los ciudadanos españoles, también para LOS ROJOS  perdedores, los de la Hoz y el Martillo que solo las usaron para asesinar a inocentes católicos.

Están empeñados en destruir el Templo y los monumentos que le rodean, así como la Cruz más alta del mundo, sin embargo, no quieren dinamitar los cientos de pantanos, millones de pisos, carreteras, redes de alta tensión, las Universidades,  la Seguridad Social, …. Y tantas excelsas Obras, que realizo en solo 36 años.

RECINTO Y CONSTRUCCIONES DE EL VALLE DE LOS CAÍDOS:

Ante tan ingente Obra, quizás la más importante del mundo durante siglos, me veo en la obligación de dividirla en varios episodios o capítulos, para mejor comprensión y poder explicar las grandiosas características del Recinto del Valle de los Caídos.

Aquí en este video, podemos observar los detractores que siempre manchan la buena fe y las obras del Bando Vencedor. Después de oírles, parecer ser que solo intervinieron presos en las obras, cuando trabajaban, conjuntamente presos y obreros libres del Bando Nacional.

Nunca exponen que los presos allí trabajando, lo hicieron voluntariamente y NUNCA obligados. Tampoco dicen que las comidas en el Valle eran las mejores que se podían hacer en esa España de postguerra. Tampoco reconocen que había presos que vivían con su familia en el Recinto y que sus hijos estudiaban en la escuela y podían hacer todo tipo de deporte.

Si nos traspolamos en el tiempo, estos seres endemoniados, perturbadores de la paz y alfeñiques de mentes podridas, mediocres y repugnantes, que padecemos, en caso que defendieran a los verdaderamente esclavos, en las construcciones de pirámides y muralla china, en las que trabajaron de sol a sol y a latigazo, sin apenas comida, muriendo centenares de esclavos indefensos; ¿Qué dirían? Pues nada de nada, ya que les mandarían de inmediato al infierno, desde donde nunca deberían haber salido.

B).- EL VIA CRUCIS DEL VALLE:

El VIA CRUCIS o LAS ESTACIONES DE LA PASIÓN DE CRISTO, es el más largo del mundo, disponiendo cada estación con una pequeña ermita, capilla o mirador, con unas impresionantes vistas, que en la lejanía se divisa la Ciudad de Madrid, a 50 kilómetros de distancia.

«El Vía Crucis del Valle de los Caídos se empezó a construir en 1944 por orden de Franco y es de claro carácter religioso como ejercicio penitencial. Simboliza, a lo largo de XIV estaciones, los últimos momentos de la vida de Jesús»

2.700 escalones en medio de la sierra

Para muchos parece impensable recorrer más de 2.700 escalones en una ruta de senderismo por Guadarrama. Pocos lo conocen pero existir existe, dentro del Recinto del Valle de los Caídos. El Caudillo, además de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, nos dejó para la posteridad el Via Crucis de Guadarrama, una construcción faraónica de más de 5 kms. por preciosos senderos adoquinados con piedras graníticas y centenares de escalones en medio de pinos silvestres, una sensación extraña sobre todo al estar en plena montaña, con unas panorámicas difícilmente de igualar.

El Vía Crucis, con sus subidas y bajadas, con sus Ermitas, Capillas y miradores, con sus montañas, rocas, valles y picos, es una sensación vital para el cuerpo, el corazón y el espíritu, que te hacen pensar en un lugar idílico, libre, cristiano y rodeado de inmensos bosques y la fauna que se deja ver.

Existen varias Rutas, aunque la oficial empieza en los Juanelos.

Esta es distinta: Cogemos la carretera hacia la izquierda y la seguimos unos metros hasta el primer desvío a la derecha que nos lleva hacia el Poblado (donde residen los pocos trabajadores de Patrimonio que aún quedan viviendo allí). Una vez cruzado el poblado ya vemos las primeras indicaciones del recorrido del Vía Crucis.

Detalle de la ruta:

Coordenadas: N40º 39.11′ W4 07.63′

  • Dificultad: Media
  • Distancia: 10,3 km
  • Duración aproximada: 4, 5 horas en movimiento
  • Velocidad media: 3,5 km/h
  • Ascenso total: 334m
  • Descenso total: 334m
  • Altitud máxima: 1.338 m

Foto del recorrido

A partir de aquí cogemos un camino que no tarda en convertirse en los característicos escalones (más de 2.700) que ya nos acompañaran durante todo este recorrido. Desde este punto el camino a seguir es sencillo, ya que solo debemos seguir los escalones que recorren el pinar y que pasan por varias estaciones y ermitas hasta llegar a las mencionadas columnas de los “Juanelos”

(Traídas hasta aquí desde Toledo, en donde estas obras de arte, realizadas a mano, con cincel y martillo, estaban tiradas, abandonadas, olvidadas y el Caudillo la ensalzó, dándolas un emplazamiento digno, después de más de 500 años de su elaboración)

Al poco de comenzar nos encontramos una de las estaciones donde debía haber una capilla pero solo hay una valla y el espacio vacío. Un poco más adelante sí nos encontramos con una capilla vallada (suponemos que por riesgo de derrumbe o falta de conservación) pero que decidimos visitar.

Primera Capilla y sus vistas de todo el Valle de los Caídos

Desde aquí seguimos subiendo escalones en claro ascenso. El recorrido es ancho y cómodo a pesar de tener algo de desnivel y el estado de conservación es muy bueno en general.

Al final de la subida nos encontramos con la capilla del Altar Mayor, una ermita dedicada a la Virgen pero que hoy está reconvertida en un retén de vigilancia y prevención de incendios forestales. De hecho, en el momento de la visita hay personal forestal vigilando desde sus 1.336 metros de altitud y sus imponentes vistas.

Ermita del Altar Mayor (1.336 metros)

El VIII punto del Via Crucis es el punto más alto, a 1.338m, en el Risco de la Nava. Allí está la Ermita del Altar Mayor, la mejor panorámica y uno de los miradores más espectaculares de Madrid.

Vistas panorámicas del viaducto del valle con Valmayor al fondo

Tras una breve parada para comentar la inmensidad de la obra y la belleza del paisaje que nos rodea, nos ponemos en marcha ya de bajada para completar todo el recorrido y visitar el resto de ermitas.

Estación VI con la ermita del Altar Mayor arriba y la Basílica al fondo

Seguimos con el recorrido de bajada aprovechando cada momento para sacar fotos y seguir visitando estaciones. En algunas de ellas no hay capilla, solo una cruz que señala un punto donde rezar.

En otras, en cambio, sí disponen de ermitas o capillas y aunque estas no disponen de esculturas o imágenes religiosas en su interior, si transmiten una imagen de grandiosidad por el entorno que las rodea.

Resto de capillas presentes en el recorrido

Una vez llegamos a la última capilla, seguimos los escalones hacia abajo y ya podemos ver la carretera. En este punto paramos a tomar un pequeño tentempié y charlar un poco con el personal de Patrimonio que vigila la zona (previa comprobación de que nuestro acceso había sido totalmente legal).

En este punto decidimos hacer un recorrido circula y en lugar de volver por nuestros pasos acordamos ir hacia el poblado pero por la antigua carretera. Esta carretera está en desuso pero atraviesa el pinar y tiene cierto atractivo.

El Vía Crucis, dispone de un recorrido de 8 kilómetros y medio, subiendo y bajando picos, para llegar de una Estación a otra.

Dispone de más de 2.700 escalones de piedra granítica, con más de 6 metros de anchura, en muchos tramos.

Presilla del Arroyo del Boquerón