El historiador Rafael María Molina es colaborador de El Correo de España y de medios hispanistas de Cataluña como Somatemps entre otros...Su gran amor por España le ha hecho especializarse en la historia de nuestra patria y en períodos como el Régimen del general Franco, tema que ha estudiado a fondo. En esta ocasión le entrevistamos sobre Franco en comparación con otros gobernantes anticomunistas.

¿Se puede considerar que el general Franco fue el gobernante derechista de mayor éxito del siglo XX en el mundo?

Fue una autoridad académica como Stanley G. Payne quien escribió que el Régimen de Franco fue posiblemente la dictadura derechista de mayor éxito del mundo en el siglo XX. Pero podríamos añadir que pocos gobernantes conservadores, antimarxistas y con visión  cristiana, ya fuesen dictatoriales o democráticos, han alcanzado tal grado de éxito en sus políticas económicas o a nivel de protección social, pudiendo permanecer tanto tiempo en el poder, sin ser derrotados, ni sufrir fracasos importantes en política interior o exterior. Sin duda, este es uno de los motivos por los que su figura es tan odiada por algunos.

Entre los gobernantes autoritarios antimarxistas, ¿los hay que hayan tenido también trayectorias tan exitosas como las de Francisco Franco, en España?

Realmente no es fácil encontrar paralelismos de la misma magnitud que el legado de Franco en España. Se podría citar el caso del presidente surcoreano Park Chung Hee que gobernó entre 1961 y 1979. Ha sido calificado por sus enemigos izquierdistas en Corea como "dictador represivo" y "genocida" pero el hecho es que su gobierno protagonizó un extraordinario proceso de desarrollo económico que llevó a su país desde el Tercer Mundo hasta ser una de las economías más desarrolladas del planeta. Este régimen surcoreano ha sido comparado a veces con el Régimen de Franco. Pero Park fue asesinado en 1979 en un atentado terrorista. Atentado llevado a cabo por agentes norcoreanos.

Se podría citar el caso del general Pinochet, en Chile, cuyo gobierno protagonizó también un fuerte proceso de desarrollo económico, el mayor de su continente. Pero, a parte de que ese desarrollo económico fue menor que el de la España de Franco, Pinochet perdió el poder en 1989, después de 16 años de gobierno.

También se podría recordar a Oliveira Salazar, que gobernó en Portugal durante 43 años, aún más que Franco. Pero aparte de que su política económica no fue tan exitosa como la de Franco y de que no supo solucionar la guerra colonial en sus territorios africanos, el régimen de Salazar fue derrocado en 1974 por el golpe militar comunista conocido como "Revolución de los Claveles". (Aunque Salazar había quedado incapacitado físicamente en 1969 y realmente quien fue derrocado fue su sucesor, Marcelo Caetano).

Vemos lo que ha ocurrido en la primera potencia mundial, los Estados Unidos. ¿En ese país los grandes presidentes conservadores han podido frenar siempre a la izquierda?

Desde luego, no siempre. Los dos presidentes norteamericanos más odiados por la izquierda han sido Richard Nixon elegido en 1968 y en la actualidad Donald Trump. Nixon fue derribado finalmente en 1974, debido al llamado caso Watergate, un nimio asunto de escuchas ilegales, que fue convertido por el partido demócrata y toda la izquierda en un escándalo enorme con una hipocresía olímpica y aprovechando la cobardía de numerosos dirigentes republicanos que abandonaron a Nixon. La consecuencia final de todo ello fue la derrota norteamericana en la guerra de Vietnam, consumada en 1975, echándose a perder así la "paz con honor" que Nixon había logrado en 1973.

En el caso de Trump vimos cómo la izquierda política, social y mediática no paró hasta derribarle, después de una oleada de violencia y unas elecciones vergonzosas, con fuertes sospechas de fraude masivo y un partidismo en su contra de los principales medios de comunicación de su país y del mundo, sin precedentes, ni siquiera en tiempos de Nixon.

El presidente norteamericano derechista de mayor éxito del siglo XX a todos los niveles fue Ronald Reagan (1981-1989) Pero Reagan no suscitó un odio tan visceral y generalizado entre la izquierda norteamericana y global, como Nixon y Trump, debido en parte a que en los 80 Reagan había ido limando algunos de sus principios más conservadores, sobretodo en temas morales, desde sus inicios en política en los años 60.

En definitiva, la verdad es que muy pocos o casi ningún otro gobernante patriota y antimarxista del mundo en el siglo XX, alcanzó tanto éxito en sus políticas, humillando totalmente a la izquierda y gobernando largos años y décadas hasta morir en la cama, habiendo nombrado a su sucesor como Jefe del Estado y concluyendo su vida y su carrera política y militar, en este caso, con éxito total.

Publicado en Afán