Los grandes medios subvencionados no suelen hablar mucho de él, pero José Villalonga ha sido uno de los grandes entrenadores de fútbol que ha dado España. Era militar y falangista de primera hora. Fue el seleccionador nacional que llevó a España a conquistar la Eurocopa de 1964. Fue entrenador del Real Madrid, con el que ganó las dos primeras Copas de Europa del club merengue, en 1956 y 1957 y del Atlético, al que hizo campeón de la Recopa, en 1962.

José Villalonga Llorente nació en Córdoba, el 4 de diciembre de 1919. De joven, adolescente aún, antes de la Guerra, se hizo militante de Falange. Era, por tanto, Camisa Vieja de Falange y Miembro de la Vieja Guardia. El 18 de Julio de 1936 se unió al Alzamiento y luchó en la Cruzada Nacional, convirtiéndose en Alférez Provisional. Después de la Guerra de Liberación, decidió, como muchos otros alféreces provisionales, convertirse en militar de carrera. Muy aficionado al deporte, había jugado de portero en el equipo aficionado del Córdoba, pero lo había dejado por su vocación militar. Sintiéndose especialmente atraído por la preparación deportiva, en 1949 obtuvo el título de entrenador, mientras proseguía su carrera en el Ejército, donde acabaría alcanzando el grado de teniente coronel.

En 1952 llegó al Real Madrid presidido por Santiago Bernabéu, como preparador físico y dos años más tarde, en 1954, se convirtió en entrenador del club blanco, sustituyendo al dimitido Enrique Fernández. Como entrenador del equipo merengue, estuvo al mando de una generación irrepetible, con superclases como Alfredo Di Stéfano, Raymond Kopa, Rial o Gento. Con el Real Madrid ganó las Copas de Europa de 1956 y 1957, además de dos Ligas y dos Copas Latinas. Pepe Villalonga era un entrenador que hoy llamaríamos de “perfil bajo”, un poco a lo Del Bosque. Era un gran entrenador (como acreditó su trayectoria) pero también un hombre con un carácter discreto que no buscaba protagonismo personal y sabía gestionar bien un vestuario lleno de estrellas. Parecía que iba a estar largos años en el banquillo blanco, pero problemas contractuales le llevaron a dejar el club madridista en el verano de 1957.

En 1959 fichó por el Atlético de Madrid, primero como secretario técnico y después como entrenador con el que demostró de nuevo su carácter ganador y su buen hacer técnico. Era el Atlético de los Rivilla, Adelardo, Calleja, Collar, etc. Con el cuadro colchonero ganó dos Copas del Generalísimo (1960 y 1961) y la Recopa de 1962, derrotando a la Fiorentina, el mismo equipo italiano al que había derrotado como entrenador blanco en la final de la Copa de Europa de 1957. El fracaso de la Selección española en el Mundial de Chile 62 llevó a la RFEF a pensar en él como Seleccionador y le ofreció el cargo. Así José Villalonga se convirtió en Seleccionador nacional, en el verano de ese año. Declaró al asumir el cargo que su gran objetivo sería que la Selección funcionase como un auténtico equipo.

No fue fácil su andadura al principio con la Selección nacional. En 1963 España sufrió una estrepitosa derrota por 2-6 en un amistoso con Escocia en el Bernabéu. Villalonga como buen militar consideró que no se podía jugar con el honor de España y presentó la dimisión como seleccionador, pero la RFEF no la aceptó. Sabia decisión federativa pues un año más tarde España ganaba la Euro 64. Efectivamente la Eurocopa de 1964 fue su gran logro como técnico del equipo nacional.

España superó en sucesivas eliminatorias a Irlanda, Escocia y Rumanía y se clasificó para la fase final que se disputaría en España. En la semifinal España derrotó con muchos apuros en la prórroga a la todavía potente selección de Hungría, con gol de Amancio. Y en la final contra la URSS, dos goles de Pereda y Marcelino Martínez, convirtieron a España en campeona de Europa en un partido sufrido e inolvidable.

Algunos de los héroes del 64 han recordado interesantes anécdotas de la concentración en Navacerrada para aquella fase final; como que Villalonga les hacía las charlas sobre tácticas y marcajes a los rivales con piedras en el suelo, al estilo militar. O que los jugadores coincidieron en el hotel con el famoso matador de toros Antonio Bienvenida, que quería preparar su temporada taurina y Villalonga, taurino, como buen cordobés le propuso que hiciese la preparación con ellos y efectivamente Antonio Bienvenida participó en toda la preparación física de la Selección como un jugador más.

Por desgracia dos años más tarde las cosas no salieron como se esperaba en el Mundial 66 de Inglaterra. España fue eliminada por Alemania por 2-1 con goles de Beckenbauer y Seeler. Así terminó la andadura de José Villalonga como seleccionador nacional. Desde entonces Villalonga pasó a ocupar el cargo de director de la nueva Escuela Nacional de Entrenadores. Todavía joven a los 54 años murió de repentinamente, de un infarto de miocardio el 7 de agosto de 1973.

Hoy en día la RFEF le honra habiendo dado su nombre al Salón Villalonga, de la Ciudad Deportiva de las Rozas, lugar habitual de las conferencias de prensa. Descanse en paz José Villalonga, gran entrenador, militar y patriota español.