Portada del programa de fiestas de 1920

Por estos años que nos ocupa, la organización de las fiestas estivales coruñesas corría a cargo del “Comité de Festejos”, entidad que, como antes hiciera “La liga de amigos”, asumía la responsabilidad de sacar adelante el programa general de festejos de la ciudad.

En fechas anteriores, se editaba la correspondiente guía-programa que contaba con una portada, a todo color, muy vistosa –la de 1920 es la que ilustra estos comentarios-y en su interior figuraban todos los números, día por día, que integrarían los actos festivos a celebrar en La Coruña durante la primera quincena de agosto.

Sin embargo, por uno u otro motivo, en ocasiones, algunos de los números que aparecían en este programa de mano, finalmente no podían celebrarse, siendo necesario, como sucedió en este año de 1920, sustituirlos por otros programados sobre la marcha que venían a paliar, en la medida de lo posible, aquellos que, inicialmente, figuraban reflejados en el folleto divulgativo de las fiestas.

Además de la relación de números festivos a celebrar, el libro-programa incluía una serie de artículos divulgativos de la ciudad, unas pinceladas sobre su historia, una descripción general de la población, su clima, sus monumentos más destacados, sus playas y balnearios, sus paseos y parques, el puerto, las industrias, fiestas y diversiones y una guía completa de servicios para el forastero en la que figuran líneas de tranvías, horarios de trenes, coches de línea, servicio de barqueo en el Puerto, etc.

El folleto, se completaba con el aporte publicitario de las primeras firmas comerciales de la ciudad cuyos anuncios se extendían a lo largo de toda la publicación.

Como curiosidad, señalar que, uno de los artículos que aparecen publicados en esta guía-programa de fiestas, hace referencia a la próxima construcción del Gran Casino Hotel, cuyas obras, según señala, se iniciarán en breve. Junto al texto aparece un dibujo del proyecto, un edificio de gran espectacularidad, con una fachada formada por tres cuerpos, estando el central jalonado por sendas torres de planta cuadrangular y con una gran escalinata de acceso.

Suponemos que este proyecto que, sin duda, reforzaría la vocación de destino turístico de primer orden del que hacía gala la ciudad por aquellos años, no pasó de la mesa de dibujo de su proyectista. Es posible, sin embargo, que este proyecto inicial de gran envergadura, guarde relación con otro, el “Atlantic Hotel”, inaugurado en los jardines de Méndez Núñez en 1923, con un hermoso diseño modernista, aunque mucho menos pretencioso que el que aparece en esta guía programa.

El programa de las fiestas estivales de 1920 levantó su mágico telón en nuestra ciudad el 31 de julio con la celebración de una Corrida de Toros en cuyo cartel figuraban los matadores Gaona, Sánchez Megías y Chicuelo. Esta primera jornada se completó con una sesión de cine popular en la plaza de María Pita.

El domingo, día 1 de agosto, se despertó con las características dianas y alboradas que recorrieron distintas calles de la ciudad.

A las once de la mañana de ese día, se celebró, en la iglesia de San Jorge, la tradicional Función del Voto, en la que la ciudad, representada por la Corporación Municipal y las Autoridades, renovó su fidelidad a Nuestra Señora del Rosario, su patrona, en recuerdo de aquel otro que, en 1589, un grupo de cofrades del Rosario elevaron a la Virgen para que ayudase a los coruñeses a expulsar de nuestro suelo al invasor inglés.

Guardias del Cuerpo de Seguridad y Municipales ante una carroza de las participantes en una de las Cabalgatas de 1920

También en esa jornada se celebró la Cabalgata alegórica de inicio de las Fiestas en la que figuraron carrozas alusivas a Galicia, la Agricultura, la Industria y la Navegación, así como una nueva Corrida de Toros actuando los espadas Dominguín, Sánchez Megías y Chicuelo.

El lunes, día 2, comenzó el concurso hípico, otro de los números tradicionales de las fiestas coruñesas y, por la noche se disparó, desde la Dársena, una sesión de fuegos artificiales lanzada por la pirotecnia Millarengo.

El día 3, tuvo lugar la ceremonia de colocación de la primera piedra de los Grupos Escolares Curros Enríquez y Concepción Arenal. También se celebró la segunda jornada del concurso hípico y la verbena organizada por el Patronato de la Caridad.

Para el día 4, estaba prevista la celebración de la Batalla de Flores, habitual por aquellos años, que, sin embargo, no pudo celebrarse, quedando reducida la jornada a la segunda sesión de cine popular y el habitual concierto nocturno en el Relleno.

Pese a las activas gestiones realizadas por el “Comité de Festejos” para la celebración de la Batalla de Flores, un número muy recurrente y con mucho predicamento en nuestra ciudad, esta no pudo celebrarse en la fecha prevista, siendo trasladada, inicialmente, para la jornada del día 8, en que tampoco pudo celebrarse por la falta de flores que no pudieron llegar desde Barcelona.

El jueves, día 5, se colocó la primera piedra del edificio de la Casa Cuna y se celebró la tercera sesión del concurso hípico.

El día 6 concluyó el Concurso Hípico y durante este día y el siguiente se desarrollaron las jornadas de la llamada fiesta deportiva.

En la jornada del sábado, día 7, se celebró la tradicional verbena, organizada por el Sporting Club en su Parque del Camino Nuevo. Una verbena que ya, por estas fechas, despertaba gran interés entre coruñeses y forasteros.

La carroza del Dragón

Para esta misma fecha estaba programado otro número tradicional en las fiestas de agosto, la “Serenata Marítima”, una cita muy esperada y a la que se sumaba gran cantidad de coruñeses que, llegada la noche, surcaban las aguas de la bahía, a bordo de lanchas engalanadas y artísticamente iluminadas. Sin embargo, por causas que no conocemos este año no se celebró.   

El domingo, día 8, fue uno de los grandes de estas fiestas de 1920. La ciudad volvió a despertarse con dianas y alboradas y, para sustituir a la Batalla de Flores que no pudo celebrarse, se organizó una Cabalgata que resultó muy vistosa, contando con la participación de cuatro carrozas – la de un gran elefante, la del canastillo sobre un cofre que ilustra este artículo, la de un pierrot y la de un muñeco de trapo- de gran porte y de esplendida apariencia.

La Cabalgata, contó con la participación de la Música del Regimiento de Infantería “Isabel la Católica” nº 54, las Bandas Montadas del Regimiento de Caballería Cazadores de Galicia nº 25 y del Regimiento de Artillería 3º de Montaña, así como la Banda del Hospicio,

Para este mismo día estaba prevista la celebración de la también tradicional “Fiesta de la Flor”, una cuestación popular, con fines benéficos -en este caso destinados a la lucha contra la tuberculosis-, cuya primera edición databa de 1912, teniendo su origen, a nivel nacional, precisamente en La Coruña que, sin embargo, hubo que posponer al igual que el acto de bendición de automóviles, programado para este mismo día.

Por la tarde, la plaza de Toros acogió una nueva corrida con el siguiente cartel: Dominguín, Valencia y Limeño, así como la tercera sesión de cine popular en la plaza de María Pita.

Durante los días 9, 10, 11, 12 y 13 se celebraron las jornadas del campeonato de Tiro de pichón, así como una verbena en el Relleno el lunes, día 9, y una nueva sesión de cine popular, el martes, 10, en la plaza de María Pita.

El jueves, día 12, acudió a su cita anual otro de los números fuertes y más tradicionales de las fiestas del agosto coruñés y que, además, llevaba años sin celebrarse: la Retreta Militar, contando con la participación de las distintas Unidades de la guarnición de la plaza, que puso el broche de oro a estas fiestas de agosto de 1920.

La magna cabalgata partió, a las diez y veinte de la noche, de la calle Juana de Vega y en ella figuraban cuatro vistosas carrozas. La marcha la abrían los Batidores y la Banda de clarines del Regimiento de Artillería 3º de Montaña, seguidos de jinetes y Banda montada del Regimiento de Caballería Cazadores de Galicia nº 25, ambas Unidades estrechamente ligadas a la ciudad. Les seguían, junto a los escudos de las entonces cuarenta y nueve provincias -Canarias era una sola-, portados por Soldados de la guarnición, grandes farolones, decorados con escenas militares, a hombros también de personal militar.

La carroza alusiva a la navegación

La Banda de Música del Hospicio y varios grupos de jinetes precedían a la carroza del Ejército, iluminada desde el interior con lámparas de acetileno. En el centro de esta vistosa carroza figuraba una alegoría a la Laureada de San Fernando y a sus lados los emblemas de las cuatro Ordenes Militares-Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa-. Detrás, otra carroza cuya figura central era un gran elefante que sostenía un artístico templete hindú.

Largas filas de Soldados de los Cuerpos de la guarnición, portando antorchas precedían a la tercera de las carrozas que estaba formada por un gran dragón, con sus ojos iluminados, enroscado en una columna de grandes dimensiones. Por último, la cuarta carroza constituía una alegoría a España, simbolizada por una matrona montada sobre un león y jalonada con los escudos de las cuatro provincias gallegas.

La cabalgata, que fue presenciada por numerosísimo público que abarrotó todas las calles del recorrido, la cerraba la Música del Regimiento de Infantería “Isabel la Católica” nº 54.

El itinerario de esta comitiva discurrió por las calles de la Ciudad Vieja y del centro de la ciudad -la zona de la Pescadería, como se conoce en La Coruña-, interpretando la Retreta frente al Palacio de Capitanía General, así como en la plaza de María Pita y repitiéndola al pie del Obelisco, situado en el Cantón Grande, y en la calle de San Andrés.

Dentro del programa general de festejos se enmarcó también la jira campestre al Río Eume que tuvo lugar el domingo, día 22.

El colofón a estas fiestas del verano de 1920 lo puso la corrida de Toros celebrada el día 5 de septiembre que contó con el concurso de los matadores Gallo, Torquito y La Rosa.

En el vistoso programa general que se editó, se señala que, durante todo el mes de agosto, habrá conciertos vespertinos en el Balneario de Riazor, con la música del Hospicio; veladas musicales en Méndez Núñez con la música del Regimiento “Isabel la Católica” nº 54; música escogida en el Kiosco Alfonso y en La Terraza; representaciones teatrales en el Rosalía Castro y en el Linares Rivas y cine en los salones París y Doré; iluminaciones extraordinarias; festivales en la plaza de Toros e instalación de atracciones de feria

Es de destacar, para terminar, el suplemento extraordinario sobre las fiestas de agosto y la ciudad en general publicado por La Voz de Galicia, el domingo, 8 de agosto.