María Elvira Roca Barea se ha convertido en una de las voces más poderosas en el reconocimiento de las falsedades y el daño histórico que ha supuesto esta infame Leyenda a nuestro país, ella es la autora del libro Imperiofobia y leyenda negra: Rusia, Estados Unidos y el Imperio español. En una reciente entrevista declaraba:

Las únicas leyes de protección de las poblaciones indígenas que ha habido en América son las leyes que los españoles escribieron. Las poblaciones indígenas de América se quedaron sin protección legal cuando el Imperio se desmembró. Todo lo que ha sucedido después no se cuenta, después de las independencias, que han sido las mayores desapariciones de etnias que se han producido en América en la zona hispana. En cuanto al norte, qué decir, nunca se supo cuántos indígenas había porque nunca nadie los censó si quiera. ¿Y cuánta gente desapareció? Eso ni se menciona.

En España históricamente hemos enfocado nuestros relatos en las sombras, en las tragedias, en las batallas perdidas. Hemos sido y seguimos siendo víctimas de nuestros prejuicios y tenemos una tendencia histórica a regodearnos en nuestra propia desgracia.

Una costosa decisión, pues esa falta de relato épico y de victorias nos ha dejado en un limbo de proyección internacional basado en pérdidas, fracasos y autodestrucción de nuestra imagen, una barbarie consentida por el hábito y la costumbre, cuando la historia de lo nuestro es precisamente lo opuesto. Para que la épica de nuestro relato histórico se sepa necesitamos apoyarla con una inversión económica que ponga en marcha la dedicación, el tiempo y los recursos para organizarlo. Pero lo que sobre todo necesitaríamos es la intención de cambiar y aprender de nuestros errores o quizás deba decir la voluntad de hierro para erradicar nuestra falta de interés en conocer versiones actualizadas y documentadas llenas de datos inéditos y fascinantes. 

Articulo escrito Tribuna Norteamericana en por:

Captura_de_pantalla_2020-06-26_a_las_14.39.47