La Sierra Norte de Madrid fue un testigo importante de la Guerra Civil Española. Por ser la entrada a la capital desde el norte y albergar los embalses que abastecían de agua a la ciudad, tuvo gran relevancia en la lucha de ambos bandos por su territorio. En ella, se esconden los restos de las batallas que te susurran su apasionante y amarga historia, y que podrás escuchar a través de esta ruta, por algunos lugares clave del conflicto. 

1. Nuestro recorrido comienza en el Frente del Agua. Para conocerlo, emprenderemos una ruta a pie desde Paredes de Buitrago, pueblo del municipio de Puentes Viejas y en el que aparcamos el coche. La permanente tensión en la que se mantuvo este frente contribuyó a que hoy albergue la mayor concentración de infraestructuras bélicas de ambos bandos conservada en la región. Puestos de mando, nidos de ametralladoras y trincheras son algunas de las huellas que encontrarás en el caminoEl recorrido se inicia en el Centro de Interpretación del Frente del Agua, donde descubrirás más sobre su historia. Puedes hacer la ruta guiada gratuita con el Ayuntamiento de Puentes Viejas: www.turismo.puentesviejas.org o 91 868 02 67.  

Al terminar la ruta del frente, no te pierdas la presa del Embalse de Puentes Viejasuno de los que abastecía a Madrid. Para llegar, sigue a pie el tramo sur de la ruta del Frente del Agua; a medio camino entre Paredes de Buitrago y la Posición Arenas, cruza la carretera M-135 y continua por la vía pecuaria situada justo enfrente, hasta encontrar la presa. En un precioso entorno natural, este colosal gigante guarda las aguas del río Lozoya, enclave fundamental del conflicto bélico más reciente de nuestro país.  

2. Desde Paredes de Buitrago, seguimos con el coche el curso del Lozoya y, entre encinas y enebros, nos encontramos los rastros del Frente de Somosierra. Puedes conocerlo a través de un recorrido a pie de 11 km, aparcando en el encantador pueblecito de Piñuécar, de donde parte el camino. Te invitamos a fijarte en la cercanía de las líneas del frente de ambos bandos y en los lugares bélicos míticos que encontrarás por el sendero, como La Peña del Alemán. Abre bien tus ojos y tu corazón sino quieres perderte la historia de los que pisaron esta tierra en aquel momento, defendiendo su vida. Ruta guiada con el Ayuntamiento de Piñuécar Gandullas: www.ayuntamientopiñuecargandullas.es. 

3. Subiendo hacia el norte de nuestra sierra, te recomendamos hacer una parada en Robregordo para conocer el Túnel de SomosierraEste fue parte de la línea de ferrocarril Madrid-Burgos, una de las mejores vías para entrar a la capital por Somosierra y la que usaron los soldados franquistas. Hoy, se encuentra tapado y los raíles del tren están en desuso, pero si pones atención, todavía puedes oír el eco de sus pisadas retumbando en el interior del túnel y contra el metal de las vías, rumbo a su destino.    

4. Deshaciendo el camino de los soldados franquistas que venían por el norte, llegamos a nuestra última parada, Somosierra, que fue un punto estratégico en la contienda: la entrada norte a Madrid. Además, esta zona ya había sido el escenario de otra guerra: la Guerra de la Independencia. El 30 de noviembre de 1808, la caballería polaca, bajo el mando de Napoleón Bonaparte, se abrió paso entre las tropas españolas por este puerto de montaña, después de una ardua lucha. Te recomendamos visitar la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, donde podemos ver una placa conmemorativa a los soldados de ambos países y otros detalles que te sorprenderán. 

Como un alto en el camino, te sugerimos visitar el Destacamento Penal de Bustarviejo que albergó, principalmente, a presos políticos durante la Posguerra y que hoy puedes conocer gracias a la Asociación Los Barracones y el Ayuntamiento de Bustarviejo, que organizan visitas guiadas el primer sábado de cada mes a las 11 h.