La fecha del 27 de febrero aúna históricamente a dos gloriosos Cuerpos que llevan muchos años prestando valiosos servicios a España por la que, muchos de sus integrantes, ofrecieron su bien más preciado: la vida.

Una fecha esta, que guarda un especial significado tanto para el Cuerpo de Infantería de Marina, como para la Policía Española, toda vez que marca una impronta en sus respectivos historiales.

 

484º ANIVERSARIO DE LA INFANTERIA DE MARINA

El 27 de febrero de 1537, es la fecha que se reconoce como de antigüedad al Cuerpo de Infantería de Marina, cabiéndole a España el alto honor de ser la primera potencia militar del mundo en crear un Cuerpo de estas características.

Es durante el reinado de Felipe II, cuando se determina la adscripción, con carácter permanente, a las Escuadras de galeras y galeones de la Real Armada, de unos Tercios de Infantería Española que, desde entonces, reciben la denominación de Tercios de Infantería de Armada, siendo el más antiguo de ellos el Tercio Nuevo de la Mar de Nápoles, cuya fecha de fundación se sitúa en 1537.

El reconocimiento de la antigüedad de los diferentes Cuerpos fue establecido por el Rey Felipe V, a partir de 1717, con motivo de la reorganización de los Reales Ejércitos y de la Real Armada, asignando, mediante Real Orden de 14 de febrero de 1722, la fecha de 1537 a la Infantería de Marina. Posteriormente, sucesivas Reales Ordenes fechadas en 1746, 1748, 1749, 1769 y 1871, reiteraron y ratificaron esta fecha.

Sin embargo, había cuenta de las sucesivas reestructuraciones sufridas por el Cuerpo a lo largo de los años, incluida su disolución a instancias de la II República (Decreto de 10 de julio de 1931), esta antigüedad fue puesta, en ocasiones, en tela de juicio, incluso modificada. Por ello, para resolver definitivamente este contencioso, el Real Decreto 1888/1978, de 10 de julio (BOE del 11 de agosto siguiente), viene a zanjar este asunto, reconociendo la antigüedad de la Infantería de Marina Española, señalando:

Artículo único: Se fija el año 1537 como antigüedad del Cuerpo de Infantería de Marina.

Desde aquel lejano 1537, la Infantería de Marina, sus Tercios, sus Batallones y sus Regimientos, estuvieron presentes allá donde el honor de España estaba en juego, defendiendo con valentía, tanto por tierra como por mar, el sagrado nombre de nuestra Patria.

Países Bajos, campaña de las Alpujarras, Argel, Lepanto, las Terceras, la Gran Armada, defensa de La Coruña, Túnez y la Goleta, Hispanoamérica, Cartagena de Indias, defensa de la Habana, Buenos Aires, Pensacola, San Vicente, Gibraltar, Brión, Trafalgar, Bailén, acciones de la Guerra de la Independencia, Tolosa, Guerras Carlistas, Italia, Guinea, Cochinchina, Santo Domingo, Méjico, Guerra de Africa, Cuba, Filipinas, Protectorado marroquí, guerra civil, ocupación de Tánger, Sahara y, más recientemente, Bosnia-Herzegovina, Haití o Líbano, son algunos nombres muy familiares en el glorioso historial del Cuerpo ya que en ellos, defendieron con bravura la dignidad nacional, entregando su vida por España muchos de sus integrantes.

Hoy, como todos los años, aunque en esta ocasión no pueda ser como hubiera sido nuestro deseo, los que hemos tenido el honor de vestir el uniforme de la franja grana partida y las sardinetas en bocamanga, sentimos el orgullo de pertenencia a un glorioso Cuerpo que, a lo largo de sus 484 años de acrisolada historia, ha sabido servir a España como valientes por tierra y por mar.

 

113º ANIVERSARIO DE LA CREACION DE LA POLICIA MODERNA

Otra Institución que también hoy tiene mucho que celebrar es la gloriosa Policía Española ya que, tal día como este de 27 de febrero, en este caso de 1908, se promulgó la llamada Ley organizadora de la Policía Gubernativa que dio origen a la moderna Policía, lo que constituyó un orgullo para todos sus integrantes y constituye, a día de hoy, para todos aquellos que vestimos su azul uniforme.

Incluso, si nos detenemos a analizar este hecho, veremos que la celebración del Santo Angel como Patrón de la Policía Española guarda una relación directa con esta fecha.

En 1920, se instituyó la fecha del 27 de febrero, aniversario de la promulgación de esta Ley, como Fiesta de la Policía Gubernativa, fijando su celebración alrededor de este día. La iniciativa, partió de una comisión integrada por personal de los dos Cuerpos -Vigilancia y Seguridad- que formaban la Policía; sin embargo, pese a la solemnidad que rodeó la celebración de aquel 12º aniversario, la fiesta dejó de celebrarse al menos con la misma brillantez, perdiendo parte de la significación que había alcanzado entre los miembros de ambos Cuerpos, no siendo hasta finales de 1925 en que se retoma con seriedad esta iniciativa y comienza a plantearse la conveniencia de tener un Patrón bajo cuya advocación colocar a la Policía.

Al año siguiente, 1926, la idea cobró más fuerza y comenzaron a barajarse algunas posibilidades, incluso la de San José como guarda y custodio de la niñez de nuestro Señor Jesucristo, sin embargo, siempre teniendo presente que la fecha en la que habría de celebrase no debería de alejarse de la del 27 de febrero por cuanto el significado de la promulgación de la precitada Ley organizadora de la Policía.

Pronto, las miradas se dirigieron a la imagen del Santo Angel de la Guarda que, por aquellas fechas, se festejaba el primero de marzo. Así las cosas, al entender que la imagen del Angel de la Guarda constituía el mejor referente y paradigma de la principal misión de los Cuerpos integrantes de la Policía, gubernativa se solicitó, formalmente, a Su Santidad Pío XI, la declaración de este patronazgo que fue otorgado por Bula papal de 24 de febrero de 1926, siendo ratificado por S.M. el Rey D. Alfonso XIII, con fecha 31 de marzo siguiente (Gaceta del 7 de abril).

Así se vino celebrando, cada 1º de marzo, la fiesta patronal de la Policía hasta 1973, año en que la iglesia católica cambia la festividad del Angel de la Guarda al 2 de octubre, fecha en la que actualmente se celebran los Santos Angeles Custodios.

También, a lo largo de su dilatada historia, cuya fundación se establece formalmente el 13 de enero de 1824 con la creación de la Superintendencia General de Policía del Reino, aun cuando podríamos retrotraerla muchos años atrás, la Policía Española regó, con la sangre de sus integrantes, las tierras de España, combatiendo contra la delincuencia común, los anarquistas, el marxismo, el miserable terrorismo de ETA y otros grupos similares, protegiendo los derechos y libertades de los ciudadanos todos los días del año y acudiendo, incluso, fuera de nuestras fronteras nacionales, cuando así lo han exigido los acuerdos internacionales de España.

La Policía Nacional se encuentra, actualmente, desarrollando misiones de estabilización y desarrollo, dentro del marco de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Osce en Níger, Mali, Ucrania, Guinea Conakry, el Cuerno de África, Perú, Haití, Centroáfrica, Guinea Bissau, Sierra Leona, Panamá o Ucrania, habiendo participado en otras muchas con anterioridad, tal es el caso de El Salvador, Timor Oriental, Haití y la antigua Yugoslavia.

Es, por tanto, este 27 de febrero, una fecha en la que España tiene mucho que celebrar.