Placa-insignia de Comisario de 1ª del Cuerpo de Vigilancia (1920)

Como se ha señalado en una entrega anterior, fue necesario esperar hasta 1920 para que se asignase una nueva Placa-insignia, la primera que recibe esta denominación, al Cuerpo de Vigilancia.

La Gaceta de Madrid correspondiente al día 17 de noviembre de 1920 recoge una Real Orden del Ministerio de la Gobernación, fechada el 15 anterior, por la que se regula el uso de la Placa-insignia para los componentes del Cuerpo de Vigilancia.

La Real Orden mencionada en una especie de pequeño preámbulo alude a las razones que motivan la adopción de la Placa-insignia como medio identificativo para los funcionarios, argumentando lo siguiente:

“La frecuente intervención del Cuerpo de Vigilancia, no solo en los servicios ordinarios, sino en las contiendas ciudadanas en las que la rapidez con la que se obra impide poder justificar a los funcionarios de un modo inmediato su carácter de Agentes de la Autoridad por no ser posible exhibir en el acto el Carnet de Identidad, precisa el uso de un distintivo exterior que, sin estar a la vista, pueda instantáneamente enseñarse”.

Vemos pues que se trata de buscar un instrumento de identificación lo suficientemente llamativo que sirva para demostrar ante la persona a la que se le muestra el carácter de Agente de la Autoridad de su portador, además de poder hacerlo de forma rápida y discreta. Por otra parte, queda clara la intención de diseñar un objeto que pueda ocultarse fácilmente para así preservar el carácter reservado propio de la función policial, al menos en el caso del personal que viste y trabaja de paisano.

Finalmente, este pequeño preámbulo, alude a la dificultad que entraña el uso del Carné profesional como medio identificativo en unas condiciones poco favorables e incluso con ocasión de la prestación del servicio ordinario, lo que deja entrever que la Medalla identificativa, regulada en 1887, estaba fuera de uso, de ahí que la identificación del personal se hiciese, exclusivamente, por medio de la exhibición del referido Carné.

 

CARACTERISTICAS DE LA PLACA-INSIGNIA MODELO 1920:

La Real Orden mencionada refiere seguidamente la descripción heráldica y características de la Placa-insignia que se adopta como reglamentaria sin que por ello quede fuera de vigencia el Carné profesional usado hasta entonces:

“Placa de 70 milímetros de diámetro, rafagada en toda su circunferencia; en el centro una cartela esmaltada en verde y surmontada por la Corona Real; en el centro de la cartela y en el sentido vertical un bastón de mando y en cada una de las dos mitades un óvalo; estos dos óvalos llevarán, uno un ojo rafagado y otro el Escudo de España”.

Aparecen en este párrafo algunas palabras del lenguaje heráldico que conviene aclarar para una mejor comprensión del texto. De un lado el concepto de “surmontada” que se usa para definir a una pieza que tiene otra encima; por su parte “rafagada o rafagado” se aplica a la forma que adquiere el contorno de la pieza a la que hace referencia.; en cuanto a la expresión “cartela” designa una pieza en forma de rectángulo, que se pone verticalmente en el escudo; tratándose de una pieza de segundo orden.

Posteriormente, la Real Orden precitada, se refiere a las características especiales de las que se dota a cada uno de los diferentes modelos de la Placa-insignia en función de la categoría o empleo del titular de la misma.

“Director General; Subdirector; Inspectores generales; Comisarios generales y Secretarios generales, toda la Placa dorada excepto la cartela cuyo fondo será esmalte verde. Comisarios de primera, segunda y tercera, la misma Placa que anteriormente se describe, pero los óvalos que van en los lados de la cartela serán de plata. Como distintivo de las tres categorías llevarán debajo de la cartela los Comisarios de primera dos ángulos de 20 milímetros de largo por 3 milímetros de ancho; los Comisarios de segunda un ángulo y ninguno los de tercera. Los ángulos para todas las categorías serán siempre dorados”.

Placa-insignia de Inspector de 1ª del Cuerpo de Vigilancia (1920)

Establece la Real Orden una serie de diferencias muy significativas para diferenciar la Escala Superior del resto de las categorías. En primer lugar, el “estado mayor” del Cuerpo de Vigilancia lo que hoy conocemos por la Junta de Gobierno, utilizarán una Placa íntegramente dorada salvo, como es lógico la cartela central que será esmaltada en verde, un característico color asociado a la Policía Española y hoy definitivamente perdido en nuestra uniformidad, simbología y emblemática; por su parte, los Comisarios como distintivo de su rango llevarán, excepción hecha de los de tercera clase, sendos ángulos también dorados bajo los óvalos que serán en plata en contraposición con los del cuadro directivo que los lleva en oro.

En cuanto al resto de los empleos del Cuerpo, la precitada Real Orden establece lo siguiente:

“Inspectores de primera, segunda y tercera: la Placa que se describe, toda en plata, excepto el bastón, óvalos de la cartela y ángulos que serán de oro. El Inspector de primera llevará dos ángulos, uno el Inspector de segunda y ninguno el de tercera. Agentes, Aspirantes y Vigilante: la Placa descrita, toda en plata, excepto el bastón de la cartela y los ángulos que serán en oro. Agentes dos barrotes oro, uno los Aspirantes y ninguno los Vigilantes”.

Como fácilmente se puede observar el diseño general de la placa juega con una serie de variantes en sus colores para distinguir las categorías. Por una parte, a la Escala Superior se le asigna una Placa toda dorada estableciendo las variaciones en los óvalos de la cartela central que, para unos, cuadro directivo, son dorados y para los otros, Comisarios, de color plata.

Algo similar sucede con Inspectores, Agentes y demás empleos. Para todos se diseña una placa íntegramente plateada variando únicamente los óvalos de la cartela, que serán dorados para todas las categorías de Inspector mientras que Agentes, Aspirantes y Vigilantes llevarán los llevarán en plata, aunque no así el bastón que será dorado.     

Por otra parte, ya desde los empleos de Comisario se establece el uso de ángulos dorados que en número de dos, uno o ninguno diferencian las tres categorías, al igual que sucede con los Inspectores y con los otros tres empleos de menor relevancia en el Cuerpo.

Seguidamente la Real Orden hace alusión al número que irá grabado en la parte posterior de la Placa y que servirá, además de para llevar el correspondiente registro, para conocer la identidad del funcionario a quien se le entrega. En cualquier caso, este número no se corresponde con el número profesional del usuario, tratándose exclusivamente de un número de orden.

Finalmente, la Orden aludida, menciona como y donde debe ir colocada la Placa insignia y lo hace en los siguientes términos:

“Siempre que no sea necesario hacer ostensible dicho signo de Autoridad se llevará la Placa colocada sobre el lado izquierdo del pecho, encima del chaleco y cuando por circunstancias especiales que en Reglamento especial esa Dirección especificará sea necesario llevar permanentemente visible la Placa, se colocará en el lado izquierdo del pecho y sobre la prenda exterior que se use”.

Llama la atención la descripción que hace de la colocación de la Placa, sobre el lado izquierdo del pecho “encima del chaleco”, prenda por otra parte muy usada en la época y que van en consonancia con una norma dictada también por la Dirección General, en estos años, en la que se aludía a la forma digna de vestir de los funcionarios, no solo como signo de distinción, sino también como inequívoco reflejo de la dignidad corporativa. Igualmente, la Real Orden, prevé la posibilidad de llevar la Placa de forma ostensible si bien puntualiza que será en unas circunstancias muy concretas determinadas reglamentariamente ya que lo ordinario será portarla de forma no visible con el fin de que sus usuarios puedan pasar del todo desapercibidos en el ejercicio de su cargo.

Placa-insignia de Agente del Cuerpo de Vigilancia (1920)

El advenimiento de la Dictadura del General Primo de Rivera, Capitán General de Cataluña, u otras circunstancias que desconocemos provocaron que esta Placa insignia tuviera una efímera vigencia ya que tan solo fue utilizada durante tres años, es decir hasta 1923, año en que se proclama la Dictadura y en que se prescribe otra como reglamentaria para el Cuerpo de Vigilancia.

Ignoramos por tanto si esta primera Placa del Cuerpo de Vigilancia llegó a ser utilizada por todos sus componentes, popularizándose su uso entre la sociedad de la época, o simplemente fueron las Comisarías de Madrid o de las ciudades más importantes de España o aquellas más próximas a la Villa y Corte las que recibieron para sus Comisarios, Inspectores, Agentes y Vigilantes este moderno medio de identificación que ha llegado hasta nuestro días con diseños más funcionales pero con idéntica función identificativa.