Nuestros  Íberos nos dejaron un gran legado, junto a su valentía, heroicidad, lucha y honor.

La FALCATA Íbera, que rompía las espadas romanas de un solo tajo y que asombró al imperio romano.  

 Histórico | La Falcata íbera

¡¡Nuestros abuelos Íberos, los primeros guerrilleros del mundo!!

“Salutatioibérica” o el saludo “ibérico”

Y una de sus costumbres más enorme y desconocida:

“El saludo Íbero”, los que los analfabetos y mediocres, llaman “El saludo nazi” y otros menos analfabetos, proclaman: “El saludo romano”. Ambos están equivocados,  porque el saludo,  es propio de nuestros abuelos íberos y quería decir:

¡BIENVENIDOS seáis a nuestra casa, ya veis que nuestra mano está desarmada, si en paz venís, seréis agasajados en nuestra casa, pero si venís en son de guerra,  sucumbiréis, a manos de nuestros valientes guerreros!

Resistencia de Iberia y Romanización. A finales del siglo III a. C. la invasión estratégica romana para cortar las líneas de abastecimiento cartaginesas, pronto pasó a ser una invasión de conquista expulsado, por completo a las fuerzas cartaginesas de la Península.

Mucha culpa tuvieron los íberos-hispanienses, pues Roma  tardaría casi 200 años agónicos en dominar la totalidad de la península ibérica, debido principalmente a la fuerte resistencia, dureza y valor de los pueblos de Iberia del interior a los invasores, como los celtíberos en Numancia, los lusitanos con Viriato, y los astures, cántabros, o los vascones que protegieron su cultura y lengua, etc, que ofrecieron a los invasores romanos unos dos siglos largos de guerra continuada, superioridad bélica y rechazo cultural hacía el invasor.

Su forma de lucha fue la “Guerrilla”, como única solución al enfrentamiento con las Legiones romanas, bien pertrechadas, con gran número de soldados, bien adiestrados.

“Su fórmula, era la sorpresa, el ataque, el máximo de muertos y la huida”

Por tanto, evitaron el enfrentamiento en llanuras y empezaron atacar, en grupos reducidos, siempre a las retaguardias, que por sorpresa y emboscadas, les atacaban, les mataban y huían.

Otra especialidad de los Íberos, que causaron pavor entre los romanos, era el combate nocturno, mientras dormían. Primero mataban a los vigilantes, luego a todos los que estaban dormidos y antes que se despertaron todos huían.

Los iberos. La cultura ibérica

Los romanos, eran acosados y eliminados poco a poco, pero sin tregua.

Es más a raíz de esos asaltos nocturnos, los romanos impusieron en sus campamentos al mejor de los vigilantes; “LAS OCAS”, La Ocas de la dios Juno. Estas aves, tienen un oído nada común y ante el silencio de la noche, escuchan lo que otro animal, no sería de hacerlo. En el momento que oyen cualquier ruido, atacan al enemigo y empiezan con un griterío que se oye a kilómetros de distancia.  

Era tal el agradecimiento de los romanos hacia las Ocas o ánsares, que con el paso de los años surgió una tradición que se prolongaría 500 años: “Colgaban perros de una horca de madera de saúco, a la vez que una OCA era paseada solemnemente en procesión.

Ganso Luchador Ataca a Feroces Tigres | Oca, Ansares

 

Dos siglos de guerras intermitentes aunque extremadamente violentas y crueles, tras los cuales las culturas prerromanas de Hispania sobrevivieron aunque sometidos a Roma, como la cultura celta, celtíbera y vascona en la mitad norte peninsular, e incluso la cultura ibera en costumbres en zonas apenas romanizadas del centro y sur peninsular. La dominación romana perduraría hasta la entrada en Hispania de las primeras tribus bárbaras germánicas y escandinavas a finales del siglo IV por la decadencia del imperio romano, formando durante los siete o cinco siglos de influencia romana una población homogénea en Hispania conocida como hispanorromana, aunque dependiendo de la zona ya que existen zonas en toda España escasamente romanizadas como valles, dehesas, montes bajos, sierras, sistemas montañosos o alta montaña alejados de las vías romanas o de las ciudades importantes romanas, incluso territorios remotos poco habitados con aldeas muy dispersas y alejadas entre si, que los romanos no tuvieron interés por dominar o explotar por su lejanía de las vías comerciales y por su clima hostil.

 

En el siglo I a. C. los escritores latinos se refirieron a la península ibérica indistintamente como Hispania o Iberia. El citado geógrafo griego Estrabón, cuyo libro Geografía es el documento más importante sobre la etnología de los pueblos de la Hispania o Iberia Antigua, afirma expresamente que se utilizaban indistintamente en su tiempo los nombres de Iberia e Hispania. A lo largo de este extenso periodo de dominación romana, tanto la población como la organización política del territorio hispánico sufrieron profundos e irreversibles cambios, y quedaría marcado para siempre con la inconfundible impronta de la cultura y las costumbres romanas. De hecho, tras el periodo de conquistas 200 años largos, Hispania se convirtió en una parte fundamental del Imperio romano, proporcionando a éste un enorme caudal de recursos materiales y humanos, y siendo durante siglos una de las partes más estables del mundo romano y cuna de algunos gobernantes y emperadores del imperio, como Trajano y Adriano emperadores hispanos de Roma.

Al tiempo que Roma establecía su dominio sobre la península ibérica, también importaba a la misma su particular forma de entender la vida: su economía, su legislación, las infraestructuras que les permitieron crear y conservar un imperio y las manifestaciones artísticas de todo tipo. De todo ello se conserva hoy un importante legado no sólo arqueológico, como Mérida y Tarragona las capitales romanas más importantes y muchas más, sino también cultural; un ejemplo el poeta cordobés Séneca, que aún hoy permanece en las lenguas romances habladas en España y Portugal, descendientes directas del latín.

HISPANIA ROMANA~Resistencia de Iberia y Romanización