En la carretera de Fuente el Saz a Talamanca del Jarama, en el margen derecho del río que algunos sólo conocen por los atascos que se forman en fin de semana, aparecen unas ruinas de edificios de ladrillo, medio ocultos por la vegetación y las zarzas, parte de un patrimonio de las que este pequeño pueblo dispone, y que son desconocidos por el gran público, tanto, que ni siquiera se encuentran protegidos.

Según un artículo recientemente publicado de, Daniel Sánchez García, de Madrid ciudadanía y patrimonio, el que vamos a estudiar según su artículo es un bien patrimonial excepcional a recuperar.

 

UN POCO DE HISTORIA

Durante la Guerra Civil (1936 - 1939) proliferaron pequeños aeródromos por gran parte de la geografía española, del que vemos en éste un ejemplo de este tipo de instalaciones

En los momentos inmediatos al golpe de Estado la aviación militar de la República Española permaneció estacionada en sus aeródromos habituales de Madrid y Barcelona, aviación que tuvo una limitada colaboración francesa en los primeros momentos, para más tarde pasar a recibir material militar de la URSS.

El gobierno republicano fue especialmente partidario de dispersar su fuerza aérea en multitud de aeródromos para intentar dificultar su localización y evitar su destrucción.

Estos aeródromos en su mayor parte provisionales se crearon principalmente en las proximidades de los frentes de guerra los cuales fueron desmantelados casi en su totalidad tras acabar la Guerra Civil. Al norte de la provincia de Madrid y oeste de la provincia de Guadalajara proliferaron estos aeródromos como los de Torrelaguna, Lozoya, Lozoyuela, Algete, El Casar de Talamanca y el propio de Talamanca de Jarama los cuales eran vitales para defender los embalses y canales que suministran agua a la capital de España, y que permanecieron en manos de la República Española durante los tres años de contienda.

 

EL AERÓDROMO 123

El aeródromo de Talamanca era el número 123 de la Primera Región Aérea - segundo sector. Situado en paralelo a la carretera de Ajalvir a la de Torrelaguna a Guadalajara, frente al actual kilómetro 26 de la M-103 y construido entre finales de 1936 o inicios de 1937, estaba clasificado como eventual contando con una pista de tierra apisonada, de longitud aproximada de 800 a 1000 metros y orientación norte-sur y otra de 1200 metros ligeramente desviada de ella unos quince grados hacia el suroeste.

Según la bibliografía consultada no se tiene noticia de la existencia de talleres ni hangares, pero si había dos edificios de ladrillo que se conservan en la actualidad, uno era la “Caseta del Cuerpo de Mando” y otra la “Caseta de Pilotos” que contemplaba más espacio, y estaba destinada a alojar al personal de tropa. Además de estas construcciones que están en grave peligro de desaparición por su estado de ruina el aeródromo tenía un refugio o búnker consistente en una galería subterránea a unos siete metros de profundidad, con dos escaleras de acceso diferentes para que el personal pudiera guarecerse en caso de bombardeo. Según Víctor Iniesta Plaza la galería tiene unas dimensiones de 20 m de largo, con una altura en galería de 2.5 m y una profundidad desde de 6.5 m.

CASETA DE PILOTOS

De planta rectangular constaba de una zona de acceso una su parte norte compuesta de una zona de entrada techada con pavimento de cemento y cantos rodados donde se encuentra un banco, una ventana y la puerta de acceso.

Su interior estaba compuesto de dos salas o estancias; una gran sala que ocupa la práctica totalidad de la planta, con tres ventanas en cada lateral del edificio y otra más en la fachada sur. La otra sala o habitáculo es una pequeña habitación ubicada junto a la zona de entrada.

Tras una visita en noviembre de 2020 se ha podido comprobar cómo la “Caseta de Pilotos” ha sufrido un grave derrumbe en uno de sus laterales entre 2017 y 2020 pues en el estudio de Víctor Iniesta Plaza (2017) se puede ver como la parte a la que hacemos referencia seguía en pie. Además de este grave derrumbe en esta construcción se puede ver como existe una grave grieta en su parte sur, en la zona donde se ubicada una ventana existiendo un grave riesgo de colapso. En el acceso principal se conserva el suelo original con pequeños cantos rodados y cemento y un banco en ladrillo.

 

CASETA DEL CUERPO DE MANDO

De planta rectangular, tiene una puerta de acceso en su fachada norte y una ventana en cada fachada. La terminación de las ventanas y puertas es mediante un dintel de ladrillo realizando una forma semicircular en su colocación (sin utilización de vigas de metal) en contraposición a las ventanas y puertas de la “Caseta de Pilotos” los cuales tienen un dintel de ladrillo de forma rectilínea colocados a sardinel o apoyados sobre vigas de hierro en el caso de la zona de acceso debido a su longitud.

Dispone tiene dos estancias, una inmediata a la entrada que dispone de tan solo una ventana hacia el exterior, frente a ella una un tabique con una puerta de entrada a la otra estancia.

En cuanto a su conservación existen diferentes grietas de gravedad que van desde la parte superior del muro hacia el vano de la ventana (sur) y otra en el vano de la puerta de acceso.

 

GALERIA SUBTERRANEA

El conjunto se completa con una “Galería subterránea” haciendo las funciones de un búnker o refugio en caso de bombardeo.

Esta galería tiene unas dimensiones de 20 m de largo, con una altura en galería de 2.5 m y una profundidad desde de 6.5 m. y consta de dos escaleras de acceso (norte y sur) así como de dos respiraderos próximos a estas. Realizada con una bóveda de medio punto sobresale sobre el terreno, viéndose el montículo que deja esta construcción sobre la superficie, sólo tendría pequeños daños en sus accesos, principalmente en el situado más al norte, así como en el respiradero ubicado más próximo a esta entrada.

A pesar de su aparente buen estado está en completo abandono, existen desperdicios y basura de diferente índole desde neumáticos a restos de uralita (amianto).

Los propios edificios podrían convertirse en un espacio de musealización y explicación de los mismos, aunque sería necesario un mínimo aparcamiento de vehículos y habilitar un camino peatonal de 300 m., ya que sólo se puede llegar dejando el coche junto a la parada de autobús, atravesando un campo para poder llegar al mismo.

Según la normativa, este bien debe ser protegido como Bien de Interés Patrimonial (BIP) por parte de la Comunidad de Madrid dentro de la actual Ley 3/2013 de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. En su Disposición Transitoria Primera afirma que “En tanto no se apruebe por parte de cada ayuntamiento su Catálogo de Espacios y Bienes Protegidos y se otorgue una adecuada protección a este nuevo tipo de bienes, quedaron sometidos al régimen previsto para los Bienes de Interés Patrimonial (BIP), los siguientes inmuebles… Fortificaciones de la Guerra Civil española”.

El autor Daniel Sánchez indica que pudieron existir otros edificios precarios de madera o incluso de tela (que podrían aparecer en una futura intervención arqueológica) con la intención de despistar a los aviones de reconocimiento enemigos, aunque el bando sublevado tuvo conocimiento de su existencia tal y como la demuestra el documento “Aeródromos Enemigos del Centro” por parte del “Estado Mayor del ejército nacional” a finales de 1938 considerando a este aeródromo como semipermanente

En Talamanca tal y como apunta Juan Pedro Esteve hubo destinados aviones de al menos dos escuadrillas, la 20ª Escuadrilla Independiente, y la 50ª Escuadrilla, albergando hasta 20 aeronaves. Ambas escuadrillas estaban dotadas con aviones rusos Polikarpov R-Z, biplazas conocidos como “Natacha”. La 50ª Escuadrilla estaba integrada en gran parte por pilotos españoles entrenados en la URSS, y estuvo en Talamanca durante varios meses de 1937 al mando del capitán, luego comandante, Isidoro Jiménez García, más tarde fue reubicada en Alcantarilla (Murcia).

 

Los “Natachas” de Talamanca se utilizaron para asegurar el dominio republicano en los estratégicos valles del Jarama y el Lozoya y atacar posiciones franquistas en la parte occidental de la Sierra, y combatieron sobre Las Rozas, Brunete, Villaviciosa de Odón, Sevilla la Nueva y otros municipios de esas comarcas.

Más de ochenta años después de su abandono, partes del mismo siguen en pie de manera milagrosa, suponiendo una oportunidad excepcional por salvaguardar y poner en valor un bien patrimonial excepcional, como otros en el municipio, en la Comunidad de Madrid.

 

IDEAS Y PROPUESTAS.

Como ideas y propuestas ara salvaguardar este bien se propone:

  • Apuntalar y realizar actuaciones de urgencia para consolidar las infraestructuras del aeródromo.
  • Vallar la zona entorno al aeródromo para evitar posibles actos vandálicos y/o incívicos, como se detectan en el túnel, previo acuerdo con los posibles propietarios de las diferentes parcelas.
  • Que las estructuras y parte del entorno inmediato, así como un camino de acceso del aeródromo pasen mediante el procedimiento legal pertinente a ser de titularidad pública facilitando su puesta en valor como un bien patrimonial.
  • Impulsar estudios históricos y arqueológicos del Aeródromo de Talamanca de Jarama.
  • Proteger legal y definitivamente el Aeródromo de Talamanca de Jarama como BIP.
  • Uso como punto de información de la Guerra Civil o sucursal del Museo del Aire de Madrid, y la Fundación Infante de Orleans, como un lugar más accesible y llamativo.

El Ayuntamiento de Talamanca de Jarama como la Comunidad de Madrid deben de acometer primeramente obras de urgencia para la consolidación de las estructuras existentes y evitar que sigan destruyéndose al tiempo que deben de impulsar un proyecto de recuperación del aeródromo por su innegable valor histórico y patrimonial que además puede suponer un reclamo turístico muy importante para el municipio de Talamanca del Jarama que unido al ingente patrimonio histórico del que dispone puede suponer un revulsivo económico y social para el municipio.

Un bien patrimonial excepcional que debe ser protegido y puesto en valor para el disfrute y conocimiento de la ciudadanía.

¿Quién no pararía al ver un par de aviones en mitad del campo, para saber por qué están ahí? La historia debe ser conocida, no revisada ni manipulada, para no volver a repetirla.

Santiago Durán García

Arquitecto Técnico (UPM) MDI Máster En Dirección Inmobiliaria (UPM) EEM Gestor Energético Europeo (UPM European Energy Manager)

  1. 618.519.717 www.sduran.es /santiagodurangarcia@gmail.com /LinkedIN Santiago Durán.

BIBLIOGRAFIA

AERÓDROMO REPUBLICANO DE TALAMANCA DE JARAMA. Un bien patrimonial excepcional a recuperar. (Daniel Sánchez García).

ESTEVE, Juan Pedro. Aeródromo de la Guerra Civil en Talamanca de Jarama. La Gatera de la Villa. Número 32. ISSN: 1989-9181. 2008.

INIESTA PLAZA, Víctor. Modelización 3D del Aeródromo de Talamanca del Jarama. Trabajo de Fin de Grado en Ingeniería Geomática y Topografía de la Universidad Politécnica de Madrid, enero de 2017.

MUÑOZ HERAS, Manuel. La Aviación 1936-1939. Editorial Libro Hobby Club, Madrid, 2010.

GARCIA VALERO, Miguel Ángel; BAQUEDANO BELTRAN, Isabel y PASTOR MUÑOZ,

Francisco Javier. Plan Regional de fortificaciones de la Guerra Civil (1936-1939) de la Comunidad de Madrid. Consejería de Cultura, Turismo y Deportes Dirección General de Patrimonio Cultural.