Un 23 de Mayo de 1905, hace 115 años, nacía un revolucionario español llamado Ramiro Ledesma Ramos, el cual dejó escrito que “la economía socialista es la garantía del pan y del bienestar económico de todo el pueblo”. Hoy, un siglo después vemos cómo una economía alternativa, una alternativa económica al sistema sólo puede ser una economía socialista que tenga la virtud de unir las causas y explicaciones técnicas con las valoraciones y propuestas socialistas de alternativa al neoliberalismo.

La parte técnica de la economía como ciencia requiere una formación, pero de esta forma se entiende mejor el por qué pasan las cosas que pasan en la economía liberal, así como el por qué las soluciones socialistas de un Estado fuerte funcionan de verdad.

La eliminación del paro, la necesidad del control de la emisión del dinero por el Estado, es algo muy claro tanto técnica como políticamente, frente a la hipocresía y la demagogia de los progres y frente a los mitos del neoliberalismo económico.

También es necesaria hoy la idea de una comunidad de producción, como esencia de una economía socialista, pues ahí puede estar la solución para que los avances tecnológicos sean para mejorar al trabajo y no al capital, porque el avance tecnológico es inevitable y en realidad positivo si se usa bien, es decir, para servir a los trabajadores.

Entrados en el siglo XXI, vivimos en la era del capitalismo global bajo las directrices de los euroburócratas de Eurolandia y sujetos a los mandatos voraces de las empresas transnacionales, donde la cuestión social sigue siendo una noticia candente complementada hoy con el desafío ecológico y el imperativo identitario.

Los creadores de opinión ponen en valor aún el horror liberal y celebran un estatismo neoliberal muy intrusivo en la vida privada de sus habitantes, que a la vez desperdicia los recursos nacionales y los ofrece a oligarquías cosmopolitas. Por eso es preciso rechazar los mitos neoliberales, y reconectarse con la antigua tradición de la tercera vía, volviendo a un estudio y revisión de las ideas políticas contemporáneas y un enfoque razonado de las soluciones de orden cooperativo, junto a las reflexiones económicas y sociales inconformistas, y a las medidas socialistas contra la crisis capitalista y la pandemia de la globalización. Este es el camino que marcó para España aquel revolucionario llamado Ramiro Ledesma Ramos, del que hoy se cumplen 115 años de su nacimiento.