La historia la explica Charles Powell en su libro “El amigo americano”, un exhaustivo estudio, en base a documentación principalmente norteamericana sobre las negociaciones diplomáticas y las relaciones bilaterales entre España y Estados Unidos durante el Régimen de Franco y la posterior democracia. El 29 de mayo de 1970 el Secretario de Estado norteamericano, William P Rogers se entrevistó con Franco en el Palacio de El Pardo. Rogers, que había llegado a Europa, de camino a una cumbre de la OTAN en Bruselas, tuvo la deferencia de hacer una escala en Madrid, para reunirse con el general Franco, antes de la citada Cumbre. Y es que, en aquella época, a diferencia de lo que ocurre 50 años después, las negociaciones y contactos diplomáticos sobre una multitud de temas, aunque principalmente sobre las bases militares conjuntas, entre Estados Unidos y España, eran muy frecuentes.

El mes de mayo de 1970 había sido muy intenso desde el punto de vista político en Estados Unidos a causa de los sucesos relacionados con la guerra de Vietnam, que se hallaba en pleno apogeo. El 30 de abril el presidente Nixon había anunciado el inicio de la Operación Camboya (también fue designada por el Pentágono como Operación “Flintstone” o Picapiedra). Camboya es un país vecino de Vietnam. Aunque Camboya era en teoría un país neutral, en realidad buena parte de su territorio estaba ocupado por el ejército comunista norvietnamita, que utilizaba Camboya como retaguardia segura para lanzar fuertes ataques contra las fuerzas norteamericanas y survietnamitas, en territorio de Vietnam del Sur, mientras apoyaban a la guerrilla comunista local, los “Jemeres Rojos”( contra los que años más tarde se enfrentarían) De hecho el gobierno camboyano presidido por Lon Nol no protestó ante la Operación ya que consideró que las fuerzas USA estaban liberando su territorio.

La Operación Camboya fue la incursión militar conjunta de varias brigadas de tanques y blindados USA, y casi 50.000 soldados norteamericanos y otros tantos survietnamitas, con fuerte apoyo aéreo, con el objetivo de desmantelar las principales bases militares norvietnamitas en Camboya. La operación Camboya desató una enorme oleada de protestas contra la guerra y contra Nixon, en los Estados Unidos. Los estudiantes de más de 500 universidades se declararon en huelga e iniciaron una gran marcha sobre Washington. En numerosas ciudades, como Nueva York, se produjeron importantes disturbios y enfrentamientos entre manifestantes antibélicos y la policía. Los incidentes más graves tuvieron lugar en la universidad estatal de Kent, en el estado de Ohio, donde cuatro estudiantes radicales que lanzaban piedras a los soldados de la Guardia Nacional en una protesta antibélica resultaron muertos a tiros. Otros cuatro estudiantes morirían en enfrentamientos con las fuerzas policiales en otras universidades.

A causa de ello 100.000 estudiantes y manifestantes antibélicos, jaleados por el Partido Demócrata, llegaron a Washington el 9 de mayo y después de graves disturbios intentaron asaltar la Casa Blanca, aunque fueron frenados por el dispositivo de seguridad. Nixon y su familia tuvieron que ser evacuados de urgencia a la residencia presidencial de Camp David. Este era el complicado trasfondo de la visita de Rogers a Madrid.

Mientras tanto, sobre el terreno, en Camboya, la lucha se centraba en torno a dos de las principales bases militares comunistas norvietnamitas, llamadas por el ejército norteamericano “ Fish hook”, ( o sea Anzuelo) y” Parrot beak “ (Pico de Loro), por sus siluetas sobre el mapa. Un tercer objetivo conocido como “Área de Base 754” se descartó por hallarse inundado en esa época del año. Ayudados por grandes bombardeos aéreos, las fuerzas norteamericanas se apoderaron de las bases citadas pero la mayor parte de los soldados comunistas lograron escapar. Uno de los principales objetivos norteamericanos en Camboya era desmantelar la conocida como “Oficina Central militar para Vietnam del Sur” o COSVN, una mega base norvietnamita que centralizaba una gran cantidad de recursos militares

Los campesinos camboyanos informaron de que existía una ciudad guerrillera en la jungla y guiaron a los soldados norteamericanos allí. En efecto, aunque los comunistas habían huido, las fuerzas americanas encontraron una gran base con 400 cabañas, 180 escondites, toneladas de arroz, además de 200.000 fusiles, casi 6 millones de cartuchos y miles de cohetes. También había talleres, hospitales, granjas e incluso una piscina. Los soldados americanos llamaron a este complejo militar “La Ciudad”. Nixon anunció que se había encontrado el COSVN, pero la prensa norteamericana ridiculizó este hallazgo y señaló que el auténtico COSVN era mucho mayor y no había sido localizado, lo cual causó un fuerte desgaste a Nixon (en realidad años después, tras la guerra, los comunistas vietnamitas reconocieron que el COSVN era “La Ciudad”)

Finalmente, ante la magnitud de las protestas, las críticas de la prensa norteamericana y mundial que calificaban la ofensiva como brutal y militarmente inútil y la multiplicación de propuestas de senadores demócratas y algunos republicanos para poner fin a la guerra, a finales de mayo Nixon anunció que la Operación Camboya terminaría el 30 de junio (aunque estaba previsto que durara hasta octubre). Nixon anunció que se habían cumplido los objetivos militares. Según datos norteamericanos en la Operación Camboya murieron 336 soldados USA, 800 soldados survietnamitas y casi 12.000 soldados comunistas.

Volviendo a la visita de Rogers a Madrid, el libro de Powell señala que el secretario de Estado norteamericano justificó y explicó a Franco los ejes principales de la política exterior norteamericana en el mundo y el Caudillo se mostró de acuerdo con la política exterior de Nixon. Rogers también habló de la situación en Vietnam y la Operación Camboya. Según Powell, Franco se mostró de acuerdo con la ofensiva norteamericana en Camboya, pero manifestó que el hecho de haber anunciado la retirada de las tropas USA de Camboya antes de tiempo y haber establecido públicamente una fecha de retirada, constituía en su opinión un “error táctico”

En realidad, diez años más tarde, ya después de la guerra de Vietnam, el principal asesor de Nixon en política exterior, Henry Kissinger, reconocería amargamente en sus memorias que el haber anunciado el fin de la Operación Camboya prematuramente cuando aún faltaban varios meses para su teórica culminación fue un grave error militar por parte de Estados Unidos, que echó a perder en parte, una ofensiva que estaba obteniendo importantes resultados militares.

Así pues, aunque la famosa carta de Franco al presidente Johnson, en 1967, advirtiéndole de que los Estados Unidos podían perder la guerra de Vietnam, es bastante conocida, no lo es tanto el hecho de que, en una ocasión posterior, en 1970, a propósito de la ofensiva norteamericana en Camboya, el Jefe del Estado español volvió a predecir certeramente el futuro de la guerra de Vietnam. Franco había vuelto a demostrar su perspicacia estratégica.