Portaviones “Dédalo” (R-01)

A partir del año 1978, el tradicional Desfile conmemorativo de la Victoria, dejó de celebrarse bajo esa denominación, instaurándose el Día de las Fuerzas Armadas a celebrar el domingo más próximo a la festividad de San Fernando, el Rey Santo. Aquel primer año, la I Región Militar (Madrid) fue la plaza en la que se celebró la primera edición del DIFAS.

Alrededor de esta celebración se hizo girar una gran cantidad de actos dedicados, por una parte, a divulgar la cultura militar por medio de exposiciones, conferencias, proyecciones, festivales de música, etc., y, por otra, a mostrar la capacidad operativa de nuestras Fuerzas Armadas, a través de muestras de material, demostraciones navales y aéreas, etc. La semana dedicada a nuestros Ejércitos concluía -aun lo hace hoy en día- con un brillante desfile militar presidido por S.M. el Rey, al que asistía el Gobierno en pleno, así como las principales Autoridades de la Nación, el Cuerpo Diplomático acreditado en España y diversas comisiones y representaciones.

Debido a que se decidió hacer itinerante los actos centrales de esta celebración a lo largo de las cabeceras de las distintas Regiones Militares, comenzando en 1979 con la de la II Región (Sevilla), una cuenta rápida nos permitió determinar que en 1985 sería La Coruña, sede de la VIII Región Militar, la plaza en la que se celebraría la Semana de las Fuerzas Armadas de aquel año.

El programa de aquella Semana levantó el telón en la jornada del 10 de mayo, con la presentación del calendario de actividades en el salón de actos del Cuartel de Atocha, sede por entonces de la mayor parte de los efectivos de la Brigada de Infantería Aerotransportable.

La Coruña, desde día tras día, comenzó a ponerse guapa. De nuevo las principales avenidas del centro -Sánchez Bregua, Cantones, Marina y Montoto-, así como la plaza de María Pita se adornaron con Banderas Nacionales y se remataron las obras cuyas inauguraciones estaban previstas para estos días, contando con la presencia de SS.MM. los Reyes.

En el Muelle Centenario se instaló un gran campamento para acoger a las diferentes Unidades que fueron llegando a la ciudad, procedentes de otras guarniciones de España, para tomar parte en la parada. En total 3.000 soldados a los que habría que sumar los embarcados, así como los alojados en los diferentes recintos militares de la plaza.

SS.MM. los Reyes llegaron a la ciudad el día 1 de junio, para asistir, acompañados por el inolvidable Alcalde Francisco Vázquez, a las diferentes inauguraciones previstas para aquellos días.

A las cinco de la tarde de ese día, estaba prevista la celebración, en la zona de la Torre de Hércules, de una revista aeronaval en la que participarían la totalidad de los buques participantes, así como ciento treinta y nueve aviones y helicópteros. Finalmente, las inclemencias meteorológicas impidieron la participación de la mayor y más vistosa parte del componente aéreo en la revista que fue presenciada por SS.MM. los Reyes desde el yate “Azor”.

A las ocho de la tarde se celebró una gran retreta militar y a las nueve y media, tuvo lugar, en el Palacio Municipal una magna recepción a la que asistí invitado por el Alcalde. Esta jornada concluyó con una gran sesión de fuegos artificiales que iluminó de color el cielo del nocturno coruñés.

Fragata “Extremadura” (F-75)

A las doce de la mañana del domingo, día 2, festividad de San Marcelino, se celebró el desfile, acto central del Día de las Fuerzas Armadas en el que participaron 6.500 hombres y 500 vehículos, articulados en dos grandes columnas, una motoriza y otra a pie, ambas a las órdenes del Teniente General Buhigues, Capitán General de la VIII Región Militar.

La columna motorizada estaba conformada por material procedente del Tercio de Armada, Unidades de la BRIDOT VIII y de otras Regiones Militares. Tras ellos, la columna a pie, encabezada por la Guardia Real, las Academias de Tierra, Mar, Aire y Guardia Civil, Infantería de Marina y Marinería, Operaciones Especiales, Esquiadores-escaladores, Infantería Aerotransportable, Paracaidistas, Regulares y La Legión, provocando la admiración y las claras muestras de cariño a su paso entre el público que abarrotaba grandas, tribunas y calles.

Aquellas jornadas quedaron grabadas en la historia de nuestra ciudad, no solo por la celebración del Día de las Fuerzas Armadas, con la presencia de SS.MM. los Reyes y el Gobierno de la Nación, sino también porque La Coruña supo estar, con su Alcalde, Paco Vázquez, a la cabeza, a la altura que exigían unos actos de este tipo, algo que, a buen seguro, no sucedería con el gobierno municipal actual, carente del mínimo estilo como lo viene demostrando de forma reiterada.

La participación de la Armada estuvo representada por el buque insignia de la Flota, el Portaviones “Dédalo” (R-01), en unión de las Fragatas “Extremadura” (F-75), “Cataluña” (F-73), “Asturias” (F-74) y “Andalucía” (F-72); los destructores, “Lángara” (D-64), “Blas de Lezo” (D-65) y “Méndez Núñez” (D-63); las Corbetas “Infanta Elena” (F-33) e “Infanta Cristina” (F-34); el Transporte de ataque “Aragón” (L-22); el buque de desembarco “Velasco” (L-11); el Patrullero “Anaga” (P-21) y el Submarino “Delfín” (S-61), además del yate de representación “Azor” (A-91), viejo conocido del puerto coruñés en las visitas veraniegas del General Franco.

El Portaviones “Dédalo” (R-01), fue botado en astilleros de Nueva York, en abril de 1943, entrando en servicio en julio siguiente, con el nombre de “USS Cavot” (CVL-28), participando en diferentes acciones en el teatro de operaciones del Pacífico, durante la II Guerra Mundial, hasta el punto de recibir el impacto directo de un kamikaze japonés.

Fue transferido a la Armada, en régimen de préstamo, el 30 de agosto de 1967, siendo rebautizado como “Dédalo” (PH-01), en recuerdo de un buque Portahidros con el que contó nuestra Marina de Guerra en los años 20.

Este nuevo “Dédalo”, desplazaba 16.185 tn. a plena carga, con una eslora de 189,9 m., 22 de manga y 8,5 de calado. Disponía de cuatro calderas B&W, cuatro turbinas GE y cuatro hélices, con una potencia de 100.000 cv. y un andar de 31 nudos. Montaba veintiseises cañones Bofors antiaéreos de 40 mm. Contando con modernos medios electrónicos. Su dotación era de 1.112 tripulantes.

El buque, podía embarcar hasta treinta y tres helicópteros de diferentes modelos, entre ellos los modernos “Sikorsky SD-3D Sea King”. El “Dédalo”, que finalmente fue adquirido en 1973, fue dado de baja 1989, convertido ya en Portaeronaves con el numeral “R-01”. Trasladado a los Estados Unidos, se convirtió en museo flotante hasta el año 2000 en que fue desguazado.

Destructor “Blas de Lezo” (D-65)

Basadas en el proyecto norteamericano de la clase “Knox”, las Fragatas “Extremadura”, “Cataluña”, “Andalucía” y “Asturias”, cuatro de los buques más modernos con los que contaba la Armada, la punta de lanza de la Flota, fueron construidas en la factoría ferrolana de la Empresa Nacional Bazán, entrando en servicio en 1973 -la “Baleares” (F-71), cabeza de clase-; 1974 -la “Andalucía” (F-72)-; 1975 -las “Cataluña” (F-73) y “Asturias” (F-74)- y 1976 -la “Extremadura” (F-75)-, integrando la 31ª Escuadrilla de Escoltas.

Con un desplazamiento a plena carga de 4.177 tn., su eslora era de 133,6 m., 14,3 de manga y 7,52 de calado. Disponían de dos calderas V2M y una turbina Westinghouse que le proporcionaban una potencia de 35.000 cv. y un andar de 28 nudos.

Disponían de un radar AN/SPS-52B 3-D aéreo; sonares DE-1160LF casco y SQS-35(V) calable y direcciones de tiro: Mk-74 mod2, Mk-68 Mod special y Mk-114 ASW.

Contaban con elementos Elsag Mk-100, Ceselsa DENEB, Inisel CANOPUS y SLQ-25 Nixie para guerra electrónica y su armamento consistía en un lanzamisiles Mk22 (16 SM-1MR); un ASROC (8 cohetes y otros 8 de recarga); ocho misiles antibuque RGM-84 Harpoon; un cañón de 127 mm Mk-42 de doble uso (antisuperficie y antiaéreo); dos tubos lanzatorpedos ASW de 533 mm; cuatro tubos lanzatorpedos ASW de 325 mm; dos CIWS Meroka y otras piezas menores. Su dotación era de 253 tripulantes.

Todas ellas fueron dadas de baja entre 2004 y 2009.

Los tres Destructores –“Lángara”, “Blas de Lezo” y “Méndez Núñez”-, integrantes de la 11ª Escuadrilla de Escoltas, junto a los “Churruca” (D-61) y “Gravina” (D-62), habían sido cedidos a España por la Marina yanqui en 1973. De la clase “Gearing”, fueron modernizados en 1959, dentro del programa FRAM (Fleet Rehabilitation And Modernization), que modificó su armamento, adecuándolo a las necesidades de la época, prestando servicio en la Marina norteamericana hasta su transferencia a España.

Con un desplazamiento de 2.425 tn. estándar y de 3.480 a plena carga, su eslora era de 119 m., por 12,4 de manga y 6,7 de calado. Disponía de dos turbinas Westinghouse o General Electric y cuatro calderas de vapor Babcock Wilcox que le proporcionaban una potencia de 60.000 cv. y un andar de 34 nudos. Su autonomía era de 4.800 millas a una velocidad económica de 15 nudos. Su dotación era de 274 hombres.

El armamento consistía en dos montajes dobles de cañones de 127/38 mm.; dos montajes triples de tubos lanzatorpedos Mk32 de 325 mm. para torpedos antisubmarinos Mk44 o Mk46 y un lanzador óctuple Mk.112 para cohetes antisubmarinos RUR-5A ASROC con torpedo Mk44.

Aunque en los medios electrónicos disponibles se podían observar algunas pequeñas diferencias, con carácter general disponían de radares de descubierta aérea SPS 37; de superficie SPS 10 y de directores de tiro controlados por radar Mk37. Contaban también con un sónar de casco SQS 32C.

Para guerra electrónica disponían de SRBOC Mk36, lanzadores de chaff y bengalas; un alertador AN/WLR 1 y un perturbador AN/ ULQ-6.

Tenían capacidad para operar con un helicóptero Hughes MD-500M.

Fueron dados de baja entre 1991 y 1992.

Corbeta “Infanta Cristina” (F-34)

Las Corbetas “Infanta Elena” (F-33) e “Infanta Cristina” (F-34), forman parte de la clase “Descubierta” (F-31), integrada además por las “Diana” (F-32), “Cazadora” (F-35) y “Vencedora” (F-36). De esta clase estaba prevista la construcción de dos unidades más, la “Centinela” (F-37) y la “Serviola” (F-38), que fueron vendidas a la Marina de Guerra egipcia, recibiendo sus nombres dos Patrulleros de Altura todavía en servicio.

Construidas las cuatro primeras –“Descubierta”, “Diana”, “Infanta Elena” e “Infanta Cristina”- en la factoría de Bazán de Cartagena, las dos restantes –“Cazadora” y “Vencedora”- lo fueron en la de Ferrol, causando alta en las listas de la Armada entre 1978 y 1982.

Con un desplazamiento a plena carga de 1.640 tn., su eslora es de 88,9 m., 10,4 de manga y 5,2 de calado. Disponen de cuatro motores MTU que le proporcionan una velocidad de 25 nudos.

Cuando atracaron en los muelles de La Coruña embarcaban un radar aéreo: Thales DA-05/2 en banda E/F; radar superficie: Thales ZW-06; radar navegación: Kelvin Hughes Type 1007 en banda I; radar Koden MD 3721; dirección de tiro: Thales WM-25 y sonar: DE-1160B casco.

Su potente armamento, motivo por el que se les conoció en la Armada con el sobrenombre de “Hormigas atómicas”, estaba compuesto por ocho misiles antibuque Harpoon; un lanzador óctuple Sea Sparrow de recarga manual, con 24 misiles Sea Sparrow (Aspide en las F-35 y F-36); un cañón Oto Melara de 76 mm. antiaéreo y antisuperficie; dos cañones Bofors L/70 de 40 mm. antiaéreos; un mortero doble Bofors de cohetes antisubmarinos de 375 mm. y dos tubos lanzatorpedos triples de 325 mm.

Como elementos de guerra electrónica disponían de Elsag Mk-1000; Ceselsa DENEB y ELNATH; Ceselsa CANOPUS; SLQ-25 Nixie y FMC SRBOC Mk.36.

Su dotación era de 115 tripulantes.

Reconvertidas, las dos que nos ocupan, en Patrulleros de Altura, y todavía en servicio, les fue retirado parte de su armamento y sensores. En la actualidad la “Infanta Elena” luce el numeral P-76 y la “Infanta Cristina” el P-77.

El Transporte de Ataque “Aragón” (L-22), perteneciente a la clase “Paul Revere”, fue construido en los astilleros New York Shipbuilding Corp, Camden, Nueva Jersey, EE.UU. Entregado a la Marina yanqui en 1961 con el nombre de “Francis Marión” (LPA-249), siendo transferido a la Armada el 22 de julio de 1980, causando baja en noviembre de 2000.

 El “Velasco” (L-11)

Desplazaba 16.573 tn. a plena carga, con una eslora de 171,8 m., 23,1 de manga y 8,2 de calado. Disponía de dos calderas Foster-Wheeler y una turbina General Electric que le proporcionaban una potencia de 22.000 cv. y una velocidad de 22 nudos. Su dotación era de 533 tripulantes.

Podía trasportar 1.657 infantes de Marina; 7 LMC 6s; 5 LCVPs y 3 LCPs.

Su armamento consistía en cuatro montajes dobles de cañones de 76/50 mm.

Disponía de radares de aire Lockheed SPS 40, bandas E/F y de superficie: Raytheon SPS 10, banda G, así como dirección de tiro: 4 SPG 50 o SPG 34, bandas I/J.

Contaba con señuelos: Loral Hycor SRBOC Mk 36; ESM: WLR1, interceptación de radar; ECM: ULQ 6.

Poseía una plataforma para helicópteros, capaz de operar con modelos AS 332 Super Puma.

Fue dado de baja en el año 2000.

El LST “Velasco” (L-11), era el cabeza de la clase norteamericanaTerrebonne Parish”, cuyo nombre ostentó con el numeral de costado LST-1156. Asignado en la Marina de Estados Unidos en noviembre de 1952, fue transferido a la Armada en octubre de 1971, manteniéndose operativo hasta 1994 en que causó baja.

Con un desplazamiento a plena carga de 6.225 tn. Su eslora era de 117,4 m., 16,7 de manga y 3,7 de calado. Disponía de cuatro motores diésel General Motors 16-278A que le proporcionaban una potencia de 6.000 cv. y una velocidad de 14 nudos.

Su dotación era de 205 tripulantes, pudiendo embarcar 30 LVTP o 20 CMM en bodega y 14 camiones de 3 tn., así como 3 LCVP y una LCPL en cubierta y 395 Infantes de Marina con su equipo.

Su armamento era de tres montajes dobles de cañones de 76,2/50 mm. MK-33 DP y otras piezas menores, disponiendo de direcciones de tiro MK-44 con radares MK-63.

El Submarino diésel-eléctrico “Delfín” (S-61) fue construido en los astilleros de la E.N. Bazán de Cartagena y dado de alta en mayo de 1973, formando clase con los “Tonina” (S-62), “Marsopa” (S-63) y “Narval” (S-64). Tras ser dado de baja en la LOBA en 2003, en la actualidad se encuentra en el puerto de Torrevieja (Alicante) convertido en Museo naval.

Submarino “Delfín” (S-61)

Con un desplazamiento de 860 tn. y 1.038 en inmersión, su eslora es de 57,75 m., con una manga de 6,74 y un calado de 4,6.

Disponía de dos motores diésel SEMT-PIELSTICK Tipo 12 de 450 kW (603 hp); dos motores eléctricos de 1000 hp (746 kW) y dos hélices que le proporcionan una potencia en inmersión de 1.600 cv. y una velocidad de 15,5 nudos, con una cota de inmersión de 300 m.

Su armamento estaba compuesto por ocho tubos lanzatorpedos de 550 mm. en proa; dos del mismo calibre en popa y otros dos, también de 550 mm. en las aletas. Disponía de capacidad para transportar doce torpedos ECAN L5 Mod 3/4 y/o ECAN F17 Mod 2.

Estaba dotado con un radar: DRUA 31; sónar: DUUA 2B; sónar pasivo: DSUV 2 y telémetro acústico: DUUX, así como de un detector de radar ARUR 10B. Su dotación la componían 56 tripulantes.

El Transporte de Ataque “Aragón” (L-22)

El Patrullero “Anaga” (P-21), cabeza de una larga clase de la que formaban parte los Tagomago (P-22), Marola (P-23), Mouro (P-24), Grosa (P-25), Medas (P-26), Izaro (P-27), Tabarca (P-28), Deva (P-29) y Bergantín (P-30), conocidos en la Armada con el sobrenombre de “Tacañones”, fue construido en San Fernando (Cádiz). Con un desplazamiento de 320 tn., una eslora de 44,26 m., una manga de 6,6 y un calado de 3,3. Disponía de un motor Bazán MTU, que le proporcionaba una potencia de 4.500 cv. y una velocidad de 15 nudos. Iba armado con un cañón de 76/50 mm. y otras piezas menores. Su dotación era de 27 tripulantes. Fue entregado a la Armada en octubre de 1980, causando baja en junio de 2010.

El yate “Azor” (A-91)

El Yate de representación “Azor” (A-91), construido por la Empresa Nacional Bazán, fue botado en 1949, causando baja en abril de 1992.

Con un desplazamiento de 500 tn. a plena carga, su eslora era de 46,65 m., 7,70 de manga y 3,86 de calado. Disponía de dos motores diésel Sulzer que le proporcionaban una potencia de 600 cv. y una velocidad máxima de 16 nudos. Su dotación era de 31 tripulantes.

Hasta el fallecimiento del General Franco, el “Azor” fue su yate de recreo, convirtiéndose en una estampa característica del puerto en el verano coruñés. También fue utilizado por el Rey D. Juan Carlos I.

La presencia de este importante número de Unidades de nuestra Armada provocó que una buena parte de los muelles portuarios se vieran ocupados por los buques de la Escuadra, siendo miles los coruñeses y forasteros que acudieron al puerto para ver de cerca las distintas Unidades navales y acceder al interior de alguno de ellos.

Dejaremos para mejor ocasión referir un extraño suceso que rodeó aquel coruñés Día de las Fuerzas Armadas de 1985, una pretendida conspiración que creemos fue inflada de forma desmesurada por la siempre interesada opinión pública, con el fin de distraer la atención sobre otros graves asuntos de la vida nacional, tal es el caso de la permanente ofensiva de la banda marxista y asesina ETA que, por aquellos días, adquiría especial virulencia.