SÁBADO 28 DE MAYO DE 2022.

HORA:

17.00h

  • Hilaire Belloc y Gilbert K. Chesterton: su visión anti-estado (D. Miguel Ángel Gimeno)
  • Roy Campbell y Gilbert K. Chesterton: andanzas de resistencia (Dra. Beatriz Villacañas)
  • Mística en San Juan y en Santo Tomás (D. Santiago María Rodríguez)
  • Roy Campbell en diez anécdotas (Dr. Emilio Domínguez)

PASEO NOCTURNO CON ANA Mª MORENO CAMUÑAS.

HORA: 21.00h *Para información sobre asistencia y/o alojamiento para este evento, contacte con el correo electrónico edodiaz70@hotmail.com o deje WhatsApp en el 626 192 192.

Hilaire Belloc y Gilbert K. Chesterton: su visión anti-estado D. Miguel Ángel Gimeno

En Hilaire Belloc encontramos una aproximación al fenómeno del Poder que puede definirse como heterodoxa. Según su opinión, libertad y propiedad son los dos criterios que definen el tipo de Estado existente en cada momento histórico. Combinando ambos factores realiza la siguiente clasificación:

1. El Estado servil: La mayoría de los miembros de la sociedad se ven obligados a trabajar, ya sea por la fuerza de la ley o por imposición de la costumbre, en beneficio de un número reducido de individuos o grupos.

2. El Estado capitalista: La sociedad está dividida en dos clases, propietarios y proletarios, siendo mucho más numerosos los segundos, pero tanto unos como otros son políticamente libres.

3. El Estado colectivista o socialista: No existe la propiedad privada y los medios de producción son gestionados por representantes públicos que actúan en nombre de la comunidad.

4. El Estado distributivo: Se define como una sociedad de propietarios en la que sus miembros son dueños del fruto de su trabajo y por tanto políticamente libres. El Estado capitalista es un Estado transitorio que debe resolver sus contradicciones internas desembocando en una de las otras tres formas posibles de organización política.

Aunque nada impide de manera objetiva que la sociedad capitalista se transforme en una sociedad distributiva, los intentos de construir la economía sobre la base de la propiedad bien repartida se encuentran en inferioridad frente a los propósitos colectivistas, que no exigen que la maquinaria capitalista sea desmontada, hasta el punto de que para la ortodoxia marxista el capitalismo es un paso necesario en el camino hacia el socialismo. Sin embargo, la eliminación de la incertidumbre económica propia del sistema capitalista está pasando por la aproximación a formas típicas del Estado servil, al transformarse la dependencia económica de los desposeídos en dependencia de iure.

El capitalismo reniega de la misma libertad que le caracteriza y obliga a los desposeídos, en teoría para protegerlos, a renunciar a gran parte de su autonomía. Las leyes de inspiración servil se materializan en la creación de un nuevo status: el trabajador pasa a ser un empleado, y por tanto inferior al empleador, ya que cuando se dice que se le está protegiendo en realidad se le está obligando a renunciar a parte de su libertad porque no se le considera capacitado para gestionarla. La única esperanza de Belloc es una revolución moral de inspiración cristiana que generalice la propiedad de los medios de producción entre trabajadores. La complementariedad con Chesterton es inevitable y la solución sencilla: construir la sociedad a partir de la solidaridad del cooperativismo y la subsidiaridad del Estado respecto a la iniciativa privada. 

Roy Campbell y Gilbert K. Chesterton: andanzas de resistencia Dra. Beatriz Villacañas

Las características que dominan determinados tiempos, como el tiempo de Chesterton, de Campbell e, incluso el que vivimos nosotros, han de ser investigadas y, conociéndolas a través de la Verdad, es necesario oponerles resistencia. Es necesario desafiar al tiempo de características rechazables. Campbell y Chesterton desafiaron a los tiempos en que les tocó vivir, fueron resistentes a ellos, no se dejaron manipular. Esto lo escribí en mis artículos sobre Chesterton, publicados en ABC Artes y Letras.

El Cultural de Castilla la Mancha, titulados “Chesterton o cómo no ser hijo de su tiempo”. Chesterton se resistió y desafió a su tiempo como católico: “Una persona que se convierte al catolicismo, llega, pues, a tener, de repente, dos mil años”.

Pero: ¿Cuál es su tiempo? Podemos decir que ya en vida de Chesterton y Campbell se había instalado la MODERNIDAD. En el tiempo de Roy Campbell lo negativo fue rechazado por él, quien, al igual que Chesterton, valientemente se resistió. Las andanzas vitales de Campbell y de Chesterton fueron andanzas de resistencia frente a todo lo negativo y rechazable de los tiempos en los que vivían.

¿Cómo podríamos definir la MODERNIDAD? Se podrían dar varias definiciones, pero lo que resumiría lo que es la modernidad, qué es lo que caracteriza a los tiempos modernos, actuales, también los tiempos en los que Campbell y Chesterton vivieron, es un total descreimiento al respecto de lo permanente, de lo inamovible, de lo que no se altera, es decir, la VERDAD. Ligado está esto, a su vez, a una visión materialista: ir con los tiempos es debilidad. Cualquier cambio en este sentido sería “cambiar el mundo para adecuarlo al Ideal, no cambiar el Ideal” A esto se aferraron Campbell y Chesterton con una resistencia que podemos llamar VIGOR.

Mística en san Juan y en santo Tomás D. Santiago María Rodríguez Grediaga

La búsqueda de Dios es la señal más auténtica del espíritu humano. Esta búsqueda, que se da de forma natural en el hombre, no se conforma con un conocimiento somero de la divinidad. Tampoco trata de saciar una simple curiosidad o de tranquilizar más o menos satisfactoriamente la propia conciencia. Por el contrario, se trata de una tendencia radical del alma hacia la plena posesión del objeto buscado: Dios mismo. Es del progreso ascendente hacia la unión con Dios de lo que trata la teología mística.

Numerosos místicos especulativos nos enseñan cuáles son las fases de ese progreso ―las vías purgativa, iluminativa y unitiva― y nos previenen de errores y peligros de él. Pero no menos nos enseñan los místicos en los que predomina la experiencia sobre la teoría, puesto que ambas cosas no están reñidas. Ejemplo claro de ello es la influencia de santo Tomás de Aquino sobre san Juan de la Cruz, en tanto que la base doctrinal de este último no es otra que la del Doctor Angélico.

Lejos de los estereotipos y de las fantasías más corrientes, el camino de la mística unión con Dios es sumamente arduo. Tras unas primeras experiencias sensiblemente gustosas para el alma, se suceden la sequedad en la oración, la dureza del ánimo, la aridez en la meditación y la soledad respecto a un Dios que psicológicamente ha desaparecido (no cae en la experiencia). Es la historia del despojamiento total de uno mismo que conduce a la nada y ésta, sin tener valor por sí misma, es el paso previo del alma antes de llenarse de Dios. Si bien muy pocos son los que llegan a la unión plena con Dios ya en la tierra, el ideal se nos propone a todos: al poeta cuya alma salvó España y hasta a nosotros mismos.

Roy Campbell en diez anécdotas Dr. Emilio Domínguez

Seguramente, todos tenemos nuestras propias anécdotas. Las hemos vivido, las recordamos, volveremos a gestar muchas más el resto de nuestros días. Sin embargo, hoy vamos a fijarnos en las de Roy Campbell, protagonista de este evento. El anecdotario del escritor sudafricano, sin duda, da para escribir un libro en el que la cronología de situaciones de su trepidante vida podrá darnos una idea de su perfil, de las vivencias y vicisitudes que le acompañaron en experiencias tan variopintas como las que, respetando la secuencia temporal, detallaremos para conocer al personaje desde otra perspectiva.

Roy Campbell es sinónimo de variedad, desde sus aportaciones literarias hasta las apariciones que, a su manera, le convirtieron en santo y seña de la poesía inglesa del siglo XX. Y, para ello, hubo de afrontar una dura realidad que, según el tiempo, se disfrazó de detractores, enemigos, dificultades, guerras o trincheras.

Por otro lado, también halló el contrapunto y la salida a todas ellas a través de un ingenio y carácter que definirían momentos vitales de su existencia como los que, brevemente, citaremos en esta ponencia ante el implacable marcaje del tiempo y de una selección de ejemplos representativos en los que no pueden faltar alusiones sociales, literarias, bélicas, económicas e, incluso, espirituales de la mano del Carmelo, de este magnífico enclave en Toledo, de su conversión al catolicismo y, ¡cómo no!, de san Juan de la Cruz.