La obra gigantesca que los “rojos” quisieran borrar del mapa para poder justificar que el problema de la luz viene del franquismo

Fue el gran sueño del Caudillo por el que los españolitos de bien llegaron a llamarle PACO PANTANOS

Link video Franco inaugura el Pantano del Ebro. 1952. No DO del 18 de agosto de 1952 Nº 502A RTVE es - YouTube

Antes de adentrarnos en el estudio y relación de los embalses y pantanos que se construyeron durante el Régimen de Franco, (615 en total y no los 354 que por un error señalaba en el anuncio de esta serie) por obligación, no hay más remedio que hacer una referencia, aunque sea mínima de los antecedentes de las políticas hidráulicas que se siguieron durante los años de la República e incluso del Reinado de Alfonso XIII.

Aunque todavía más obligado es recordar qué España es la que inicia su andadura al finalizar la Guerra el 1 de abril de 1939 y en qué estado se había quedado el país después de 3 años de una guerra implacable y desastrosa tanto a nivel político como sociológico, económico y humano.

Así quedó España al finalizar la guerra

La situación de España al acabar la guerra civil era la de un país azotado por un conflicto bélico de tres años de duración, durante el que se habían sacrificado una gran cantidad de recursos muy valiosos para un país atrasado como España y que se concretó en:

  • Graves pérdidas materiales. La producción agrícola cayó en un 20%, la cabaña equina descendió un 26% y la bovina un 10%. La producción industrial bajó un 30%.
  • Agotamiento de las reservas de oro y divisas.
  • Deterioro de las infraestructuras, principalmente ferroviarias, aunque inferiores a las sufridas por los países beligerantes en la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, en España hubo una pérdida del 34% de locomotoras, mientras que estos porcentajes fueron mayores en Francia (76%), Italia (50%) y Grecia (82%). Igual sucede con la potencia eléctrica instalada que en España bajó el 0,9%, mientras que en Francia fue el 2,8%, Italia el 5,4% y en Grecia el 3,1%​
  • Graves pérdidas humanas. Las pérdidas de población se estima que fueron entre un 1,1% y 1,5% de la población, similares a las sufridas por Italia (0,9%) y Francia (1,4) durante la guerra mundial, aunque inferiores a Grecia que perdió el 7% de la población.

La población activa española sin embargo perdió entre un 2,7 y un 4% de la misma, superior a las de Italia (2%) o Francia (3%), aunque también muy inferior a la griega (18%). A los fallecidos durante la guerra hay que sumar los muertos en la posterior represión política, el exilio de unos doscientos mil ciudadanos y el encarcelamiento de otros trescientos mil, bajas que dañaron muy seriamente el stock de capital humano.

A consecuencia del conflicto y de manera inmediata, el nivel de la renta cayó y no se recuperó hasta mediados de los años cincuenta, el consumo se hundió y los productos básicos de primera necesidad quedaron racionados hasta 1952. La vida cotidiana de los españoles estuvo dominada por el hambre, la escasez de fuentes de energía y las enfermedades.

La “España de los pantanos” es la que va de 1939 a 1975 (incluso a 1978 y hasta 1990), ya que tras la muerte de Franco se terminaron más de 30 embalses cuyas obras se habían iniciado antes de 1975. Pero los 36 años de Gobierno de Franco desde el final de la guerra hay que dividirlos en tres fases muy concretas. La primera, la de la “Autarquía” va desde el año 39 hasta el año 53, cuando, por fin, se rehacen las relaciones con Estados Unidos y el Vaticano. La segunda, iría desde ese año 53 hasta el 59, cuando se aprueba el plan de Estabilización y España daría el gran salto económico. Y la tercera va desde ese año 59 hasta 1975.

Todos estos antecedentes y este periodo de “Autarquía” son, sin embargo, la clave del desarrollo y la base del ambicioso plan hidráulico que se inicia ya seriamente en 1952.

Y habrá que hablar de algo fundamental que se puso en marcha en esos años de la postguerra y que la Izquierda y los opositores al Régimen de Franco han tratado de silenciar: la Dirección General de Regiones Devastadas, que puso en marcha, ya en 1938, don Ramón Serrano Súñer, cuando era todavía Ministro de la Gobernación (para quien quiera saber más de esta Dirección General recomiendo la obra importante de don Javier Mas Torrecillas, profesor de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir). De lo que significó la labor desarrollada por la DGRD hablaremos más adelante, porque ya en este primer capítulo quiero adelantar la relación (aunque sea larga o larguísima) de los embalses y pantanos que se construyeron entre 1940 y 1978 y que les ofrezco en un link adjunto. Estos fueron los que se pusieron en marcha y siguen en activo: 615 en total, que se inician con el primero que se inauguró en 1940 en Las Palmas y el último el de Las Breñas II en Córdoba. 

Los embalses situados en la comunidad autónoma de Andalucía son responsables de gran parte del abastecimiento de agua potable y de energía a la población. En total existen 71 embalses dependientes de la Consejería de Medio Ambiente de la comunidad y de la Confederación hidrográfica del Guadalquivir destinadas al abastecimiento, 2 embalses dependientes de Emasesa que abastecen de agua al área metropolitana de Sevilla y 9 embalses destinados a la producción de energía hidroeléctrica propiedad de Endesa.

Andalucía participa de 6 distritos hidrográficos: distrito Guadalete-Barbate y distrito Tinto-Odiel-Piedras (ambos de la cuenca atlántica andaluza), distrito Guadalquivir, distrito Guadaliana, distrito Mediterráneo y una pequeña porción correspondiente al distrito Segura.

Estos son los más importantes:

Embalse de Iznajar

También conocido como el "lago de Andalucía", está situado entre las provincias de Córdoba, Granada y Málaga y posee más de 100 kilómetros de orilla.

El embalse de Iznájar es el más grande de Andalucía, con una capacidad de 981 hectómetros cúbicos.

Para la construcción, que duró una década, se usaron 1,4 millones de metros cúbicos de hormigón, récord en la España de aquella época. Cubrió 3.000 hectáreas, de las que 200 eran de regadío y dejó inundados ciento cincuenta mil olivos. Al pie de la presa se levantó la central hidroeléctrica más importante de la época en Andalucía, con cien millones de kilovatios/horas anuales con intercomunicaciones a través de todo el sur peninsular.

Fue inaugurado el 3 de junio de 1969 y pertenece a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Sirve de defensa contra las riadas del Genil para Puente Genil, Écija y otras localidades ribereñas y abastece de agua para el uso doméstico a una población en torno a las 200.000 personas

La construcción del pantano supuso la expropiación de las mejores tierras cultivables del municipio, lo que provocó el desplazamiento de innumerables iznajeños: numerosas familias fueron trasladadas a tierras de los regadíos surgidos río abajo (Céspedes, Poblado de Maribáñez, Bembézar...) en contraprestación al desalojo por el que se vieron afectados, otros optaron por la emigración a otras regiones del norte peninsular.

Embalse La Breña II

Escasos kilómetros antes de que el río Guadiato desemboque en el Guadalquivir se forma el segundo embalse más grande de Andalucía, La Breña II. A los pies de Sierra Morena y abrazado por la Sierra de Hornachuelos, el pantano rodea al pueblo cordobés de Almodóvar del Río y dibuja un paisaje vertiginoso. Eso sí, inapreciable desde la carretera. Para contemplar las vistas debemos coger un desvío en la A-431 (la carretera de Palma del Río) y girar a la altura del campo de fútbol, en el kilómetro 24. Después de unos tres kilómetros de ascenso, habremos llegado a la presa.

Bordeando la presa se abre una estrecha carretera. "Tenemos que seguir hasta que se acabe el asfalto, esta indicación no falla", bromea Israel. Seguimos dos kilómetros en coche y quedamos rodeados de acebuches, encinas, quejigos y algarrobos. Allí nos encontramos el Centro de Actividades en la Naturaleza, con un mirador ornitológico desde donde se llegan a observar más de 120 especies en primavera. Se pueden contemplar los dos brazos del embalse, uno sobre el mismo río Guadiato, de unos 20 kilómetros, y otro sobre el arroyo de La Cabrilla, de 5 kilómetros de longitud. "Se ven perfectamente porque el pantano está a poco más de una cuarta parte de su capacidad, 260 hm3", puntualiza Israel.

Embalse del Negratín

El embalse del Negratín se encuentra situado en el nororiental de la provincia de Granada, España, sobre el cauce del río Guadiana Menor. Está en los municipios de Guadix (por el exclave de Bácor-Olivar), Freila, Zújar, Baza, Benamaurel, Cortes de Baza y Cuevas del Campo.

Con una superficie de 2170 ha y una capacidad de 567 hm³, es el tercer embalse más grande de la comunidad autónoma de Andalucía, solo superado por el embalse de Iznájar (981 hm³) y el embalse de Guadalcacín (800 hm³). La presa es mixta construida de gravedad y materiales sueltos con pantalla asfáltica para impermeabilizar. Se escogió esta solución debido a que el estribo izquierdo no era lo suficientemente estable como para construir una presa de hormigón. 

Embalse del Guadalmena

El embalse del Guadalmena es un embalse construido en el río Guadalmena, en los términos municipales de Chiclana de Segura, Segura de la Sierra y de Orcera, en la provincia de Jaén, al sur de España. Se ubica entre las comarcas de la Sierra de Segura y del Condado. La capacidad del embalse es de 346,5 hm³.

Aparte del propio río Guadalmena, algunos de los principales afluentes del embalse son el arroyo de las Anchuras, el de los Caballeros, el del Plomo, el del Acebuchal y el río Herreros.

Embalse del Tranco

Está situado en la zona del alto Guadalquivir y su situación es estratégica, siendo el centro del parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. En la zona sur del pantano se ubica la Isla Cabeza de la Viña, de alto valor paisajístico y monumental. Aunque su denominación tradicional ha sido El Tranco de Beas, el pantano ocupa terreno de los términos municipales de Hornos, al que pertenece la aldea y las aguas; Santiago-Pontones, donde se ubica la caseta de control y las aguas y Villanueva del Arzobispo, donde está ubicada la central hidroeléctrica y la presa.

Y esta es la relación completa, con la capacidad de almacenamiento de cada uno, los ríos de que se nutren y la provincia en la que están situados.