Hoy voy a hablarles un poco de esta chica que protagonizó uno de los sucesos más extraños de la Historia de la humanidad. He estado repasando su biografía pero como supongo que ustedes conocerán los hechos gracias a alguna de las múltiples películas que se han realizado sobre ella, he decidido no aburrirles con datos y pasar directamente a plantear el debate.
 
Como saben los ingleses, en esta guerra de los cien años, habían llegado hasta Orleans. La habian cercado, y si esta ciudad caía, las puertas para la conquista del sur de Francia, y con ello todo el país entero, estaban abiertas. Siete meses duraba el asedio. Y apareció Juana al frente de las tropas enviadas por el delfín y el ejército francés fue derrotado tras un siglo de victorias ininterrumpidas. 
 
Esta muchacha decía haber tenido unas visiones en las que el arcángel Gabriel y dos santas le habían ordenado que salvara a Francia de los ingleses. Tras predecir una serie de derrotas francesas se ganó la confianza del delfín que la vistió de guerrera y puso tropas a su disposición. 
 
No solo libero Orleans, sino que hizo retroceder a los Ingleses hasta Reims y allí cumplió su profecía de hacer coronar al delfín Carlos. Se había pasado de una situación desesperada a tomar ventaja sobre los ingleses. Los desmoralizados franceses habían sacado fuerzas de flaqueza y se habían impuesto al enemigo gracias a lo que consideraban una intervención divina.
 
Luego cayó en manos de los ingleses y tras juzgarla la quemaron por bruja y hechicera, a los 19 años, sin que Carlos hiciese mucho por salvarla de tan trágico destino. 
 
Siglos más tarde la iglesia francesa la absolvió de sus culpas y la canonizó, pasando a ser patrona de Francia. 
 
¿Era un ser poseído por el diablo como decían los ingleses o era una enviada de Dios como creían sus compatriotas?
 
Ahí está la polémica y el debate. La historia tiene ciertos paralelismos con la batalla de Covadonga donde los asturianos impidieron la conquista total de la península por el Islam con ayuda de la virgen según se cuenta. 
 
Nosotros como españoles solemos opinar a favor de Juana. Era tal la desmoralización francesa, tan inevitable la tragedia,  que solamente un milagro pudo conseguir el cambio de situación.
 
Y aquí queda la enseñanza de como los hilos de la historia son manejados por Dios para conseguir los mejores resultados para la Humanidad.  Multitud de veces nuestra fé cristiana ha estado a punto de sucumbir ante las embestidas bárbaras y al final no solo nos hemos salvado sino que hemos extendido la fé por todo el mundo.
 
Yo si creo que Juana era una Santa enviada por Dios. La conquista de Francia por Inglaterra no hubiera supuesto ningún avance para la civilización cristiana y así hubo lugar a la creación de un gran país de influencia considerable en el devenir europeo.
 
No se que opinarán ustedes. El caso es que hoy en día, ante el avance imparable del ateísmo, del nihilismo y de la decadencia europea se hace necesaria la intervención de hombres providenciales que reviertan la situación.
 
Y si tienen una fé sólida como la de Juana, basada en visiones, mejor que mejor. Hay varias profecías de las santos sobre caudillos españoles o franceses que vendrán a salvarnos del ateísmo y del Islam. Ojalá se cumplan.
 
Por que la situación empieza a ser muy delicada por lo que expliqué en el artículo de ayer. Europa ha perdido el elam o impulso vital y puede ser presa de los bárbaros o de cualquier enemigo. Si antes no se hunde por si misma.
 
Así que tengamos fe. Yo creo en las visiones de Juana y se que el Señor nos ayudará en el caso de que tengamos necesidad de esa ayuda. Sobre todo en la tarea de una nueva evangelización del continente. Supernecesaria para recobrar el nervio y el vigor.
 
Así como un muchacho, David, fue el instrumento de Dios para que los israelitas derrotasen a los filisteos, así fue Juana el instrumento de Dios para que los franceses derrotasen a los ingleses. No me cabe la menor duda.
 
Así que confiemos en su sabiduría, ya que el teje los hilos de la Historia. En estos momentos de aborto, asesinato de ancianos y de hedonismo despendolado volvamos a el los ojos para pedirle que nos libre de estas plagas.
 
La Historia no se detiene. Unos sucesos se comen a otros en vertiginosa sucesión. Estemos preparados para el momento en que el Señor y nuestra patria nos necesiten. Ya se encargará el de enviarnos alguien que nos anime.
 
Sobre todo que no cunda el desánimo en patriotas y camaradas.  Es dura la travesía del desierto que estamos padeciendo pero estoy seguro de que al final llegará nuestro momento de ver reír la Primavera.
 
Y vuelvo a mis lecturas Octavianas. Actium. Que distinto hubiese sido el destino si hubiese ganado Antonio. Gracias al Señor ganaron Octavio y Europa. El mueve los hilos.