Conquistadores gloriosos, ilustres marinos, valientes infantes, plagada de héroes, dispone de tantos nombres, que figuran con letras de oro, que sería imposible de relatar, en todo un año, pues son miles las hojas de ilustres caballeros e hidalgos españoles, por tierra, mar y aire.

Todos los Países, presumen de unos pocos valientes, que marcaron un hito en la historia de su País. Son pocos, pero muy bien tratados y publicitados, figurando en los libros de texto, para que sean estudiados concienzudamente por sus ciudadanos, desde la más temprana edad.

Aquí en este odiado País, por indeseables de dentro y foráneos, no se estudia Historia y menos de los miles de héroes que ha dado nuestra Patria. Se lee y de corrido a los Reyes Católicos, verdaderos artífices del Imperio Español y se subraya, que Colon, era de origen genovés, cosa que aún no se ha demostrado. Dando historia a una Italia, que nada tuvo que ver con el descubrimiento, el nuevo mundo y la conquista de mares y océanos por los españoles

Entonces ¿Cómo podemos quejarnos de la Leyenda Negra, si somos nosotros los artífices y valedores de tal ignominia?

Todos los Países, se consideran afortunados y orgullosos de ellos.

Hay Países, que machaconamente hacen decenas de películas sobre un concreto personaje, que lo elevan a leyenda y le embadurnan de una áurea prestada, que no consiguió en vida, pero lo hacen hasta elevarlos a mito.

Los Gringos y la Pérfida Albión, son los mayores difusores de películas, siempre sobre los mismos, a los que consideran como sus dioses.

Uno de ellos, al que rinden pleitesía a cada minuto, es:  Horatio Nelson, I vizconde de Nelson, I duque de Bronte (Burnham ThorpeInglaterra29 de septiembre de 1758-Cabo de Trafalgar21 de octubre de 1805), fue un vicealmirante de la Marina Real británica, conocido por sus victorias durante las Guerras revolucionarias francesas y las Guerras napoleónicas, particularmente por su victoria en Trafalgar. En dónde murió

Solo por la “hazaña” de la Batalla de Trafalgar, en la que la flota española fue derrotada, gracias a que era mandada por un inexperto, presuntuoso y mediocre vicealmirante francés, un tal  Pierre-Charles-Jean-Baptiste-Silvestre de Villeneuve (Valensole, 31 de diciembre de 1763-Rennes, 22 de abril de 1806) fue un vicealmirante de la flota francesa durante las guerras napoleónicas. Villeneuve mandó la flota franco-española derrotada por Nelson en la batalla de Trafalgar.

Esta derrota española, se lo debemos agradecer, como tantas tragedias sufridas por nuestra Patria, a la Maldita Dinastía francesa y afrancesa de los Borbones, y a dos de sus mayores traidores a la Patria, el Rey Felón Fernando VII y su padre. Que abrieron las puertas de para en par, a los Gabachos, sus parientes y amigos de siempre, para que saquearan España, la arruinaran y se hicieran amos y señores durante unos pocos, pero largos años.

Sin embargo y durante más de 40 años, hemos padecido al peor de todos los Borbones, que ya es decir; Un tal Juan Carlos, que a sus 84 años, sigue viviendo del cuento, en los hoteles más lujosos del mundo, apoyado y protegido por sus amigos los Emires, que le proporcionan seguridad absoluta de periodistas, una vida de todo lujo y le proporcionan los harenes y su mesilla llena de viagras, que este crápula mamón necesita a diario.

Esta sonada derrota, fue debida a la inexperiencia y falta de conocimiento táctico en batallas marítimas, disponiendo España de grandes marinos, válidos y conocedores de tácticas marítimas de combate, tales como:

.-  Capitán general Federico Gravina y Napoli

El marino de origen siciliano​ (Palermo1756) fue 12º capitán general de la Real Armada Española y estuvo al frente de los navíos españoles en la batalla de Trafalgar. Se encargó del navío Príncipe de Asturias, ​ de 112 cañones y 1141 marinos.​

.- Teniente general Ignacio María de Álava
El alavés (Vitoria1750), fue segundo al mando de los españoles y a posteriori 14.º capitán general de la Armada. Participó en el Santa Ana,​ de 120 cañones y 1102 hombres.

.- Jefe de escuadra Baltasar Hidalgo de Cisneros

El marino cartagenero (Cartagena1755) fue a posteriori nombrado capitán general y virrey del Río de Plata. Participó en el Santísima Trinidad.

.- Brigadier Cosme Damián de Churruca

El marino vasco​ (Motrico1761) estuvo al mando del San Juan Nepomuceno, ​ de 74 cañones y 530 marinos. Notable marino y científico, llegó a ser alcalde de su localidad natal, Motrico (Guipúzcoa). Participó en el asedio a Gibraltar en 1781 y realizó misiones de exploración científica al estrecho de Magallanes entre otras acciones.

.- Brigadier Dionisio Alcalá Galiano

El marino cordobés ​(Cabra1760) estuvo al mando del Bahama, de 74 cañones y 702 marinos. Participó también en exploraciones al estrecho de Magallanes y en la expedición Malaspina.​

.- Brigadier Cayetano Valdés y Flórez

Valdés​ (Sevilla1767) fue a posteriori 17.º capitán general de la Armada. Estuvo al mando del navío Neptuno, de 80 cañones y 797 marinos.

.- Mayor general Antonio de Escaño

Escaño (Cartagena1750) fue a posteriori nombrado teniente general de la Armada. Estuvo a las órdenes de Gravina y fue nombrado mayor general de la Escuadra, embarcando en el navío Príncipe de Asturias.

.- Capitán de navío Francisco Alsedo y Bustamante

El cántabro Alsedo​ (Santander1758) estuvo al mando del navío Montañés, de 80 cañones y 749 marinos.

.- Capitán general Francisco Javier de Uriarte y Borja

El gaditano Uriarte (El Puerto de Santa María1753) estuvo al mando del navío Santísima Trinidad.​ Navío de cuatro puentes, construido en los astilleros de La Habana. Era el navío más grande del momento; contaba con 136 cañones y 1159 hombres.

 Pues bien; Estos Piratas y Corsarios gubernamentales, son venerados por la Pérfida Albión y sobre todo y en particular, el tal Nelson, al que veneran y sobre todo por habernos vencido en la ingrata Batalla de Trafalgar.

Sin embargo, nada hablan y callan como malditos anglosajones, la inmensa derrota de su “Alteza Real”, un tal Horacio Nelson:

Seguramente los turistas ingleses que hoy se acercan a  las Islas  Canarias, para disfrutar de ese paraíso terrenal, desconocen completamente que  en 1797, la Pérfida Albión,  fue humillada por el general español Antonio Gutiérrez de Otero ,  con una  concluyente victoria ante su más importante  héroe de los mares, el entonces contralmirante Horacio Nelson.

Con la toma  de Las Canarias, el Imperio Británico seguramente hubiera adelantado 100 años la caída del Imperio Español.  El control de esta gran plataforma estratégica, hubiera permitido a Gran Bretaña asegurarse sus intereses económicos en el Nuevo Mundo y en la costa oeste de África.

En julio de 1797, la Royal Navy a las órdenes de Nelson,  se presentó  en Tenerife con 9 navíos de guerra bien artillados y 3.700 soldados armados hasta los dientes. Sus intenciones  era  conquistar las Islas Canarias.  La operación militar iba a ser  un simple paseo militar, tal era la arrogancia de Nelson.  

Pero la determinación y heroísmo de todo el pueblo tinerfeño, liderado por  el General Antonio Gutiérrez de Otero , terminó con la arrogancia británica  y con el brazo derecho de contralmirante  Nelson en el fondo de la bahía de Santa Cruz de Tenerife. Gutiérrez logró coordinar eficazmente, en muy poco tiempo,  un heterogéneo grupo de soldados regulares con  indisciplinados  pescadores, labradores y artesanos.

 

"Nada está perdido si tienes voluntad de triunfar" 

Antonio Gutiérrez

 

La desproporción de fuerzas era sustancial, ya que mientras el inglés contaba con 3.700 soldados bien adiestrados, el gran General español D. Antonio Gutiérrez de Otero (Que ningún español conoce), con solo 804 soldados profesionales y 865 luchadores no profesionales, le hicieron comer polvo al “Venerado Nelson”.

El 14 de Julio de 1797 el almirante  de la Royal Navy,   John Jervis ,  decide una vez analizado  el plan propuesto por Horacio  Nelson, a autorizar la operación de desembarco y toma de Santa Cruz en la isla de  Tenerife. Entonces. Santa Cruz era la única Plaza Fuerte del Archipiélago, a la vez que el puerto más importante de las Canarias.

John Jervis, que había ascendió unos meses antes a Nelson a contralmirante, puso bajo su mando una gran flota   que transportarían 3.700 soldados armados hasta los dientes en 9 buques bien artillados  para tomar al asalto  la única plaza fortificada de las Islas Canarias, Santa Cruz en la Isla de Tenerife.

Nelson tomó el mando de la flota y se puso en marcha hacia las Islas Canarias.  Nelson valoró esta operación como un simple crucero que terminaría en un paseo militar:

En una carta ,  Nelson le decía a su esposa Frances: 

"Querida Frances,no debes esperar noticias mías próximamente pues voy a emprender un pequeño crucero"  (Prepotente)

 

Nelson fue hecho prisionero y se le trató mejor que si fuera español, recibió todo tipo de cirugía y tratamiento sanitario. Tratado con toda exquisitez. Cuando mejoró, no se le retuvo como nuestro principal enemigo, sino que al contrario, se le dispensó un trato ilustre, su barco se le llenó de víveres y se le dejó marchar a su isla.

 Condiciones de la capitulación de la Batalla de Tenerife

Santa Cruz, 25 de julio de 1797

Las tropas pertenecientes a S.M. Británica serán embarcadas con todas sus armas de toda especie, y llevarán sus botes si se han salvado; y se les franquearán los demás que se necesiten, en consideración de lo cual se obligan por su parte a que no molestarán el pueblo de modo alguno los navíos de la Escuadra Británica que están delante de él, ni a ninguna de las Islas en las Canarias, y los prisioneros se devolverán de ambas partes.

Dado bajo mi firma y sobre mi palabra de honor

Samuel Hood

Ratificado por

T.Troubridge, Comandante de las tropas Británicas.

Carta de Nelson a Gutiérrez

Nelson, envió una carta de agradecimiento al general Gutiérrez por el trato dado a sus hombres, que fue entregada por Troubridge  el día después,  cuando recuperaron  a los heridos   que estaban en los hospitales de Santa Cruz

Theseus, en las afueras de Tenerife, 25 de julio de 1796 

No puedo separarme de esta isla sin da a V.E. las más sinceras gracias por su fina atención para conmigo, y por la humanidad que ha manifestado con los heridos nuestros que estuvieron en su poder, o bajo su cuidado, y por la generosidad que tuvo con todos los que desembarcaron, lo que no dejaré de hacer presente a mi Soberano, y espero con el tiempo poder asegurar a V.E. personalmente cuanto soy de V.E. obediente humilde servidor”
Horacio Nelson   

Respuesta de Gutiérrez:


"Muy Señor mío, de mi mayor atención: Con mucho gusto he recibido la muy apreciable de V.S. efecto de su generosidad y buen modo de pensar, pues de mi parte considero que ningún lauro merece el hombre que sólo cumple con lo que la humanidad le dicta, y a esto se reduce lo que yo he hecho para con los heridos y para los que desembarcaron, a quienes debo de considerar como hermanos desde el instante que concluyó el Combate. Si en el estado a que ha conducido a V.S. la siempre incierta suerte de la Guerra, pudiese yo, o cualquiera de los efectos que esta Isla produce, serle de alguna utilidad o alivio, ésta sería para mí una verdadera complacencia, y espero admitirá V.S. un par de barricas de vino, que creo no sea de lo peor que produce. Sería de mucha satisfacción tratar personalmente cuando las circunstancias lo permitan, a sujeto de tan dignas y recomendables prendas como V.S. manifiesta; y entre tanto ruego a Dios guarde su vida por largos y felices años”.

Santa Cruz de Tenerife 27 de julio de 1797

B.L.M. de V.S. su más seguro atento servidor.

Antonio Gutiérrez

  


TENIENTE GENERAL D. ANTONIO GUTIERREZ DE OTERO GONZÁLEZ-VARONA
(1729 - 1799)

Heroico defensor de Santa Cruz de Tenerife con ocasión del ataque de Nelson el 25 de julio de 1797

Nació en Aranda de Duero (Burgos) el 8 de mayo de 1729. Ingresó en el Ejército a los siete años, de la mano de su padre, coronel de Infantería D. José Gutierrez Verges, que estaba agregado al Regimiento de Infantería de Milicias de Burgos. A los 14 años era teniente de este Regimiento, y se trasladó con su unidad a Italia a participar en las campañas de la Guerra del Segunda Pacto de Familia, por cuyo comportamiento en la misma ascendió a capitán en 1746, con tan solo 17 años. Permaneció en Italia hasta la firma de la Paz de Aquisgrán.

En 1761, con 32 años, fue nombrado Sargento Mayor del Regimiento de Infantería de Mallorca, destinado en Zaragoza, desde donde pasó a San Sebastián y La Coruña. En 1763 su regimiento fue enviado al Río de la Plata, donde se integró en el ejército de don Pedro Ceballos, gobernador de Buenos Aires. En tierras americanas obtuvo la graduación de teniente coronel, poco antes de que el Capitán General de Montevideo, don Francisco de Paula Bucareli, le concediese el mando de las tropas de desembarco que desalojaron a los británicos de las islas Malvinas. En 1772, regresó a la Península con 43 años, graduado de coronel y continuando como Sargento Mayor de su regimiento, que pasó de guarnición a Cataluña.

En 1775 fue destinado al Regimiento Inmemorial del Rey, con cuyo 1º Batallón tomó parte en la expedición de Argel del general O´Reilly, en cuyos combates fue herido gravemente. Tras la campaña fue nombrado coronel jefe del Regimiento de Infantería de África y pasó de guarnición a Orán, donde recibió su ascenso a Brigadier en 1781, con 52 años. Tomó parte en la reconquista de Menorca y en el bloqueo de Gibraltar hasta que en 1783, finalizadas las hostilidades con el Reino Unido, su regimiento embarcó para Cartagena para pasar de guarnición a Madrid.

Estando en la Corte, el rey Carlos III le nombró Comandante Militar de la isla de Menorca y gobernador de la plaza de Mahón. Entre 1787 y 1790 sustituyó accidentalmente en el mando de la Capitanía General de las islas Baleares.

En octubre de 1790 el rey Carlos IV le confiere el empleo de Mariscal de Campo y le nombró Comandante General de las islas Canarias en sustitución del marqués de Branciforte, en cuyo cargo recibió el grado de Teniente General de los Reales Ejércitos en diciembre de 1793, con 64 años.

En 1797, con 68 años, afrontó la defensa de Santa Cruz de Tenerife, logrando frustrar el ataque de Nelson a la plaza del 25 de julio. Por esta hazaña, el general Gutierrez recibió la Encomienda de Esparragal de la Orden de Alcántara.

Poco antes de las 04:00 de la madrugada del 22 de abril de 1799 su salud empeoró y se llamó al médico de cabecera, quien le diagnosticó perlesía (parálisis en el brazo y en la pierna). Murió el 14 de mayo de 1799, con 70 años de edad. Fue sepultado en la capilla del Apóstol Santiago de la iglesia parroquial de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife.

De aquí lo que he dicho y confirmo: Los españoles tenemos mucho Honor, quizás demasiado y somos unos auténticos “QUIJOTES”.

 

Luego sufrimos la debacle de la Batalla de trafalgar a manos de este agradecido corsario, que vivió para la batalla, pero en la que murió

 

"Tenerife 1797 La derrota de Nelson" Idioma Español

¡HONOR Y GLORIA AL VALIENTE, AL HÉROE, AL CABALLERO ESPAÑOL, TENIENTE GENERAL D. ANTONIO GUTIERREZ DE OTERO GONZÁLEZ-VARONA!