Se ha conocido en los últimos días la triste noticia de la profanación de la Cripta, en el monasterio de Montserrat, donde reposan los restos de los heroicos Requetés del Tercio de Nuestra Señora de Montserrat. Han sido quemadas dos banderas y una imagen de la propia Virgen de Montserrat.

Los responsables son un grupo "CDR" autodenominado "Acció per la Independencia". El grado de locura y odio que llegan los separatistas catalanes actualmente, es tal, que no han dudado en quemar una imagen de la propia Virgen de Montserrat, entrañable patrona de Cataluña. Han reivindicado su atentado en un vídeo donde queda patente su odio no solo al Tercio de Montserrat sino a la propia Virgen de Montserrat.

Lo más triste de todo, sin embargo, es que muy probablemente hayan contado con la colaboración de alguien de dentro del propio Monasterio, que, por desgracia, desde hace décadas se ha convertido en un foco de nacionalismo radical, olvidando casi totalmente cualquier labor de piedad y devoción. Y olvidando también a los 17 monjes de Montserrat asesinados por Companys.

Ha sido una agresión al típico estilo del independentismo catalán, cobarde y lleno de odio. No está claro si las banderas quemadas son realmente históricas o reproducciones actuales, además de que parte de sus banderas y vestigios se hallan en los museos del Carlismo, en Navarra, junto a los recuerdos de los demás Tercio de Requetés de la Cruzada Nacional. Pero en cualquier caso será necesario llevar a cabo actos de desagravio y en su caso, reconstrucción de copias idénticas de esas banderas y objetos.

Gloria a los heroicos Tercios de Requetés y concretamente al Tercio Nuestra Señora de Montserrat, una de las unidades más condecoradas del Ejército Nacional. Unidad militar de inolvidable participación en la Batalla del Ebro y ya antes, en la gesta de Codo, durante la batalla de Belchite.

En Cataluña, pues, siguen proliferando los grupúsculos terroristas separatistas, ante la pasividad del Gobierno de Pedro Sánchez, aliado del separatismo catalán.