Nuestra heroína, nuestro ángel salvador, nuestra gran Señora y Bella Dama Argentina

La gran mujer, que se enfrentó a la ONU, a Estados Unidos y a medio mundo, para no dejar a “La madre patria española”, que se muriera de hambre, ante el aislamiento que sufrimos, por derrotar al comunismo, la anarquía, el crimen soviético y tener como amigos a la Alemania Hitleriana y a la Italia de Mussolini “El Duce”

La gran Dama y excelsa estadista Eva, la de los argentinos, la nuestra, la española.

Una gran bella Dama, excelsa por dentro y por fuera.

 Puedo afirmar y reafirmar que el General Perón, era la sombra de EVITA y la gran promotora de su esposo y Presidente argentino.

Una mujer católica, inigualable, humilde, implicada con los ciudadanos pobres, justa, leal, valiente, decidida a eliminar la pobreza y las injusticias sociales, siempre luchó como una ferviente católica, se diría de ella, que era una gemela de la “madre Teresa de Calcuta”

Murió con tan solo 33 años, la edad de Cristo, pero por su trabajo y realizaciones que hizo, se diría que murió como si hubiera vivido 80 años.

Eva María Duarte (Junín o área rural de Los Toldos, ​ 7 de mayo de 1919- Buenos Aires, 26 de julio de 1952), también llamada María Eva Duarte de Perón y más conocida como Eva Perón o como Evita, fue una política y actriz argentinaprimera dama de la Nación Argentina durante la presidencia de su esposo Juan Domingo Perón entre 1945 y 1952 y presidenta del Partido Peronista Femenino y de la Fundación Eva Perón. Fue declarada oficialmente y de manera póstuma «Jefa Espiritual de la Nación» en 1952. ​

De origen humilde, migró a los quince años a la ciudad de Buenos Aires, donde se dedicó a la actuación, alcanzando renombre en el teatro, el radioteatro y el cine. En 1943 fue una de las fundadoras y elegida presidenta de la Asociación Radial Argentina (ARA)

En 1944 conoció a Juan Domingo Perón, entonces secretario de Trabajo y Previsión, en un acto relacionado con la ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan de 1944. Ya casada con Perón, participó activamente en la campaña electoral del mismo en 1946, siendo la primera política argentina en hacerlo.​ En 1947 impulsó y consiguió la sanción de la Ley de sufragio femenino, tras la cual buscó la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida a través del artículo 39 de la Constitución de 1949.

En 1948 fundó la Fundación Eva Perón, mediante la cual En 1948 construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños mediante campeonatos que abarcaron todo el país, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas, adoptando así una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales, constituyendo el vínculo directo entre Juan Domingo Perón y los sindicatos. En 1949 fundó el Partido Peronista Femenino. En 1951, debido a las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero propuso a Evita como compañera de fórmula de Perón, como candidata a vicepresidenta. Sin embargo, ella renunció a la candidatura el 31 de agosto en el día conocido como el «Día del Renunciamiento», debido a la presiones de los grupos opositores al gobierno, a las luchas internas dentro del peronismo y al cáncer de cuello útero, que tenía diagnosticado desde 1950, el cual se había agudizado

Esto me recuerda a la enfermedad de nuestra Reina Madre, Su Alteza Real Dª Ysabel de Castilla, que con gran pundonor, valentía y la fe en Cristo, sobrellevó la dura y dolorosa enfermedad, con dignidad, como fiel devota hija del cristianismo.

 

Evita en España: “Franco, Perón, un solo corazón”

Fue una de las frases coreadas por el público que se agolpaba para ver a la mandataria en la Plaza de Oriente de Madrid en 1947. Su popularidad era inmensa y vestía como una estrella de cine. Hace dos años se cumplió, cien años de su nacimiento.

 

El líder justicialista concedió un crédito a España de 350 millones de pesos en tres años, a un bajo interés, y otro de 400 millones a devolver en veinte años para pagar las importaciones argentinas. España recibió 400.000 toneladas de trigo, 120.000 de maíz, 8.000 de aceites comestibles, 16.000 de tortas oleaginosas, 25.000 de carne, 10.000 de lentejas, y hasta 50.000 cajones de huevos. A cambio, España envió a Argentina textiles, aceitunas, barcos, y sirvió de zona franca para los productos australes en Europa.

En esa circunstancia, Eva Perón, esposa del presidente de Argentina, sin cargo público, pero con mucho peso político y simbólico, quiso visitar España. Pretendía romper el aislamiento de la Madre Patria con una estancia larga, de dos semanas, por todo el país. Esto disgustó a algunos ministros argentinos, como Bramuglia, de Exteriores, y se generó una crisis en el gabinete. El acuerdo fue que Eva viajara a España sin hacer declaraciones favorables al Régimen de Franco, asunto que Estados Unidos no iba a tolerar, de momento. El plan se llamó «La Gira del Arco Iris», ya que incluyó la visita a otros países europeos. Por aquellos días, la prensa española comenzó a publicar unos anuncios de la Flota Aérea Mercante Argentina (FAMA) que decían que las «alas argentinas» traerían aquí un «mensaje de amor y reconocimiento» a la «generosa y eterna España».

¡EVITA, LA TUMBA SIN PAZ!

 

EVITA, despertó tanta adoración como odio. Para muchos fue la mujer que cuidaba de los menos favorecidos. Para otros, representaba la hipocresía. De poco valía que construyese hospitales si los inauguraba con vestidos y joyas carísimas. Pese a esto, sus acciones provocaron que el pueblo le tomase cariño, la llamara ‘Evita’, y la consideraba uno de ellos.

Eva Duarte nació, el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos. Pertenecía a una familia humilde, los Duarte, y siendo muy joven, metió todas su pertenencias, en una maleta y se fue a buscarse la vida como actriz a la gran ciudad de Buenos Aires.

El destino le hizo conocer a Juan Domingo Perón, en aquel momento coronel que manejaba la secretaria de Trabajo y previsión. Se enamoraron locamente durante un acto por las víctimas de un terremoto en San Juan y se casaron en 1945. Un año más tarde, él se convirtió en el presidente de Argentina, ella, con tan sólo 26 años, en la primera dama. Tan interesante es la historia de su vida como la de su muerte, o quizá esta segunda lo sea aún más.

Tardaron un año en embalsamar su cadáver, en 1955 lo secuestraron»

Cuando tenía 33 años un cáncer la fulminó. Tan joven, tan guapa, Perón casi enloquece y pidió a un médico español, el doctor Pedro Ara que le entregase a su mujer en perfecto estado para poder tenerla con él. Ara tardó más de un año en embalsamar el cadáver, en quitarse ese rictus de dolor que el tumor le había dejado en la cara. Su cuerpo se colocó en la segunda planta de la sede sindical. Era Evita, el símbolo, como había sido antes de que llegase la enfermedad.

Pero tan sólo un año más tarde, un golpe le quita el poder a Perón, que sale huyendo olvidándose el cuerpo de la que había sido su mujer. Cuando sus militares antiperonistas entraron y la encontraron no supieron que hacer con ella. Pensaron en enterrarla, pero no querían que la adorasen. Prometieron entregarla a su familia pero jamás lo hicieron. Cuentan que le cortaron un trozo de la oreja izquierda y un dedo para asegurar su identidad.

Perón y Evita.

El presidente Aramburu, que había sucedido a Perón, dio la orden de hacer desaparecer a Evita. Le quitaron el rosario, le cambiaron el nombre por el de María Maggi de Magistris, una viuda italiana y la llevaron rumbo a Milán. Poco se sabe que ocurrió exactamente con su cadáver durante los años siguientes, dicen que se enterró bajo su nuevo nombre por orden de la Iglesia y con ayuda del Vaticano, aunque es una certeza que después de muchas suplicas se lo entregaron a Perón, que se encontraba exiliado en Madrid, en 1971. Casi 14 años después de su «secuestro».

Él ya estaba casado con María Estela, más conocida como Isabelita, y las malas lenguas hablan de una tremenda celopatía a todo lo que Evita inspiraba, provocaba, suscitaba todavía en Argentina y en el propio Perón. Cuentan que junto a la mano derecha del entonces expresidente, José López Rega, realizaron con el cadáver sesiones esotéricas, quería conseguir su carisma.

Por fin, en 1976, la Junta Militar Argentina tomó la decisión de entregarle el cuerpo a la familia Duarte, que llevaba ya 19 años suplicando por él. El cuerpo que se encontraron estaba muy dañado, le faltaba un dedo, las plantas de los pies estaban desgastadas, la nariz no se encontraba entera. La enterraron rodeados de intensas medidas de seguridad, en un hoyo de 8 metros de profundidad en el cementerio de La Recoleta. La dejaban descansar por fin.

Sin duda alguna, el Inmenso Cementerio de La Recoleta, es el más bello del mundo.

Un enorme Museo arquitectónico al aire libre, que no tiene parangón.

Un grandioso cementerio, que además de sus esculturas grandiosas, hay personajes que en vida fueron muy importantes.

Yo, como español y de fe patriótica en mi amada Argentina, solo pongo un problema y es que tan bello cementerio, está pegado a viviendas y vías urbanas, cuando tenía que haberse rodeado de jardines y árboles a su alrededor.

Todos los españoles de bien y con memoria, la tenemos que tener en nuestras oraciones y en nuestro corazón.

Y yo, me pregunto:

¿Cómo es que nadie, la haya propuesto para su canonización, para que el Papa de la época, la declarara como beata, autorizando así su culto en toda la iglesia católica?