Decía en el anterior capítulo que el Pontificado de Juan XII es considerado el más nefasto de la Iglesia Católica…. Y hoy toca aproximarse a lo que fue y a lo que hizo el Papa “fornicador”, que con este apodo pasó a la Historia, un apodo que le vino porque se decía que en su residencia pontificia de Letrán era habitual ver a prostitutas, eunucos, y esclavos con los que organizaba orgías salvajes y escandalosas… tal llegó a ser su fama que fue acusado de incesto, homicidios, y sacrilegios sin cuentos.

 

Se cuenta, o se contaba, que al poco tiempo de ser Papa quiso visitar a su abuela, la poderosa Marozzia, la que fuera hija del Papa Juan X, amante del Papa Sergio III y madre del Papa Juan XI, que  su otro hijo Alvarico II, a su vez Padre de Juan XI, la tenía encerrada-presa primero en el Castillo de Sant Angelo y más tarde en el Monasterio de Corsaurum y que fue en el transcurso de la visita cuando tuvo relaciones sexuales con su abuela, que para entonces tenía ya 52 años, pero aun así se conservaba atractiva y sobre todo ambiciosa, y creyó que conquistando al Papa podría recuperar el Poder y vengarse de su hijo Alvarico.

 

También se cuenta  que cuando ya muerto su padre Alvarico y desmelenado en sus vicios, hizo obispo a un joven de 12 años, a quien antes había sodomizado en el establo del Castillo… y así una barbaridad detrás de otra. Pero antes de seguir su camino de vicios y delitos conviene repasar sus orígenes familiares y políticos. El niño Octaviano de Túsculo (cambió su nombre de pila por el de Juan al ser elegido Papa) vino al mundo en abril del año 937, en el seno de la familia Spoleto y era hijo de Alvarico II y de Hilda de Italia, y por tanto, hermanastro de Juan XI, nieto de Marozzia y bisnieto de Teodora, la amante de Juan X y luego de Sergio III e iniciadora de la “Pornocracia”.

 

Fue elegido el año 955, lo que quiere decir que solo tenía 17 años cuando fue elevado al Pontificado por deseo expreso de su padre Alvarico II. 

Sin embargo, la explosión sexual de Juan llegó al morir su padre, el poderoso Alvarico II, porque, en realidad, llegó a tener en sus manos el Poder eclesiástico y el Poder político, lo cual acabó volviéndole loco. 

Pero, por razones de síntesis, doy un salto en su tormentoso y nefasto Papado, para recordar cómo fue su muerte, ya que, según los biógrafos, fue un verdadero escándalo, el más escandaloso de todos los muchos que a lo largo de los siglos se produjeron en el Vaticano.

 

De su muerte hay dos versiones: una que murió cuando hacía el amor con una señora casada de un ataque al corazón y otra que murió del martillazo que le propicio el marido de la señora cuando estaban en pleno acto sexual. Según escribe Encarni Ortiz en uno de sus artículos publicados sobre el tema:

“ Juan XI, el papa fornicador, también había hecho todo lo posible por llegar al poder de forma corrupta. Cuando vio todo lo que se le venía encima después de que le acusaran con pruebas contundentes, decidió que lo más sensato era huir de Roma, esa ciudad que tantas alegrías le había dado sin apenas haber pedido nada.

Sin embargo, no se quedó de brazos cruzados. No era un hombre de paz, tampoco, por lo que resulta bastante creíble el pensar que, tras su huida, no dudó en reunir un ejército a sus espaldas para recuperar el mandato papal. En esas se encontraba para volver a la ciudad cuando, pocos meses después, se lo encontraron muerto.

Aunque el final es el mismo, existen diversas versiones de cómo falleció el papa corrupto. Una de las más extendidas es que, el 14 de mayo del año 964, Octaviano fue asesinado con un martillazo en la cabeza a manos de uno de los esposos de las mujeres con las que compartía alcoba. Otra de las versiones, más suave, afirma que falleció de una apoplejía durante el acto sexual.”

Señores, y ya solo les falta leer la novela de don Emanuel Tomas titulada “El burdel del Papa” para saber lo que fue de verdad aquel Papado.