EL MILAGRO ESPAÑOL, llamado así por el Japón, fue producto de una inmejorable dirección de presente y futuro, junto a un pueblo trabajador

En la época más fructífera, jamás conocida en el mundo, la España del Régimen católico y patriótico de D. Francisco Franco, se construyeron Mega Estructuras, para uso, disfrute y beneficio de sus ciudadanos.

¡FRANCO SIEMPRE PENSABA EN TODO, PARA QUE SU PUEBLO SALIERA DE LA RUINA Y SE CONVIRTIERAN EN HOMBRES LIBRES, CATÓLICOS, CON EDUCACIÓN, ESTUDIOS Y CUBIERTAS TODAS SUS NECESIDADES!

Al parecer, nuestro Caudillo, según el rojerío nacional y los gusanos traidores, solo hizo esta fantástica obra, que la odian por su belleza, religiosidad, una Obra escultural, monumental y museística al aire libre,  única en el mundo, pero estas gentuzas, se olvidan deliberadamente de todas las Mega Estructuras que hizo, para el bien de todos los ciudadanos españoles, también para LOS ROJOS  perdedores, los de la Hoz y el Martillo que solo las usaron para asesinar a inocentes católicos.

Están empeñados en destruir el Templo y los monumentos que le rodean, así como la Cruz más alta del mundo, sin embargo, no quieren dinamitar los cientos de pantanos, millones de pisos, carreteras, redes de alta tensión, las Universidades,  la Seguridad Social, …. Y tantas excelsas Obras, que realizo en solo 36 años.

RECINTO Y CONSTRUCCIONES DE EL VALLE DE LOS CAÍDOS:

 Ante tan ingente Obra, quizás la más importante del mundo durante siglos, me veo en la obligación de dividirla en varios episodios o capítulos, para mejor comprensión y poder explicar las grandiosas características del Recinto del Valle de los Caídos.

 

https://www.elconfidencial.com/cultura/2019-06-09/valle-de-los-caidos-franco-arquitectura_2060074/

 

Para acceder a la explanada sita en la Base de la Santa Cruz, hay solo dos posibilidades de llegar a ella:

1º).- Mediante el funicular, que fue cerrado, por el Rojo Zapatero, como una venganza más sobre la Santa Cruz y su recinto monumental.

2º).- La otra es subiendo cientos de escaleras, que circundan la zona rocosa, a la derecha de la Cruz y que están diseminadas, por la zona boscosa y rocosa, aunque al final de las escaleras, como pudo comprobar mi hijo perdido Manuel Emilio, han puesto una valla de tela metálica que te lo impide.

Se trata de una gran terraza o explanada que rodea a la Santa Cruz y en dónde se halla la puerta de entrada al ascensor y escaleras, para ascender por la Cruz, hasta sus brazos.

Los cuatro evangelistas

Encima de la plataforma está el basamento de 25 m. con los cuatro Evangelistas; San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, con sus respectivos símbolos, el ángel, el león, el toro y el águila. Cada una de las figuras mide 18 metros de altura y su peso es de cinco millones de kilos.

El origen de estas inmensas figuras, tienen su origen en la visión que tuvo el profeta Ezequiel (cap. 1, vers. 4-11), en la que aparece un ser con cuatro rostros: de hombre, de toro, de león y de águila:

.-  A San Lucas se le representa con el toro, porque su Evangelio comienza con un sacrificio.

 

.- A San Juan, con el águila, porque su Evangelio comienza hablando de la Santísima Trinidad; el águila vuela muy alto y mira al sol.

.- A San Mateo, con el hombre, porque su Evangelio comienza hablando de los antecesores de Cristo.

.- A San Marcos con el león, porque su Evangelio comienza hablando de San Juan Bautista predicando en los desfiladeros del Jordán, donde moran las fieras.

Todas las figuras, junto con la maravillosa Piedad en el frontispicio de la entrada, fueron esculturas realizadas por el inigualable artista de la escultura, D. Juan de Ávalos

  

El Evangelista San Lucas terminado. Al fondo la instalación de San Juan Evangelista, donde se ven los andamios y las grúas.

San Lucas fue la primera escultura, construida en 1.953. Representa un hombre maduro y sentado sobre el toro, agarra con la mano izquierda el asta del toro del que quiere liberarse. Está mirando a la explanada.

San Juan está sentado sobre el águila que le está impidiendo el vuelo. Está en una violenta torsión. Lleva en su mano izquierda un libro. Juan de Ávalos le diseñó anciano, pero un comentario de Franco en el sentido de que no se imaginaba a San Juan anciano, le diseñó joven.

San Mateo representa una figura serena en actitud reflexiva, mirando al horizonte. A sus pies un ángel con las alas desplegada presenta un libro que representa el Evangelio. Es la figura más personalizada de las cuatro.

San Marcos un una figura de aspecto barroco. Está montado sobre el león con el cuerpo torsionado y con un libro en las manos y los pies al lado izquierdo del león que se revuelve. De los cuatro Evangelistas es la última figura construida.

Los Evangelistas eran diseñados en Madrid, frente a la estación de Atocha, y allí con toneladas de madera hacían la forma y la rellenaban con toneladas de arcilla o escayola y Juan de Ávalos la cincelaba. Después la cortaba a modo de puzle y una vez cortadas ya tenían el modelo para hacerla en piedra. Una vez hechas, eran transportadas y subidas por el ascensor y las piedras las hacían un taldro o dos si estaban colgando, metían la barra de hierro, la rellenaban de hormigón y la engarzaban hacia dentro. Después la siguiente piedra y cuando estaba terminada la fila los huecos los rellenaban de hormigón y así hasta terminar. Lo mismo hacian con las Virtudes cardinales.

LAS VIRTUDES CARDINALES               

Las cuatro virtudes cardenales están en un segundo cuerpo a un tamaño más pequeño que los Evangelistas. Miden 17 metros. Están representadas por figuras varoniles.

La Prudencia tiene como símbolo la culebra que se enrosca y la está agarrando por el cuello, simbolizando dominio. Tiene la cabeza mirando al suelo. Esta escultura tuvo muchas modificaciones,

La Justicia tiene en la mano derecha una las tablas de la Ley y en la derecha la espada. Fue diseñada con la llama en una palmatoria. La espada sobresale por encima de la cabeza, que como Justicia que es no se tiene que doblegar ante nadie. Mide hasta la espada casi 20 metros.

La Fortaleza situada encima del Evangelista San Mateo está desgarrando las mandíbulas de un gigantesco reptil, simbolizando fuerza. Al igual que las otras, excepto la Justicia, está mirando hacia abajo para que los espectadores puedan ver su rostro.

La Templanza está simbolizada por una figura que está dominando a tres seres monstruosos, con la que Ávalos se identificó dominando a estos monstruos por las dificultades que tuvo para realizar la obra.

 

A partir de aquí el fuste de la Cruz de 108 metros se eleva con los brazos de 20 metros cada uno y en ellos un mirador de 20 metros en cada lado de cada brazo. Total 80 metros de mirador y en ellos multitud de puntas de plomo de pararrayos.

Juan de Ávalos. La verdad del Valle de los Caídos