Existió antaño un arte adivinatorio relacionado con la cera. La figura de cera se utilizó en la antigüedad en prácticas de magia negra similares al vudú. El poeta latino del siglo I, Horacio, hace referencia en sus Sátiras a estas viejas costumbres: “Conforme crecía la llama y aumentaba su tamaño, fue menguando la figura moldeada de cera, hasta desaparecer. Es obra de brujas y de sus ruines maleficios y trabajos”.

En ese mismo tiempo, Ovidio escribe en sus Heróidas, referido a Medea, hechicera mítica que maldecía al ausente, cuya figura tenía moldeada en cera, mientras “en su perverso corazón clavó la penetrante y fina aguja”.

A lo largo de la Edad Media fue práctica habitual de brujas y magias prodigiosas. Se creía que el diablo enseña a las brujas a asesinar a distancia mediante figuritas de cera, creencia de la que se hace eco el antropólogo José María Barandiarán en su Mitología Vasca: “Cuando se dice de una persona que está largo tiempo enferma y que han debido de encenderle la cera, se entiende que le han hecho vudú para tenerla postrada”.

Unos campesinos de la localidad sevillana de Aldaba, se dedicaron durante algún tiempo a retorcer una vela para tratar de retorcer también el cuerpo de aquel a quien querían hacer daño.

La vela encendida representó antiguamente al hombre: el cuerpo, la cera; el alma, la luz.

Pero además de estas costumbres comentadas ahora, para purificar el hogar y protegerlo de intervenciones brujeriles antaño, rociaban el umbral con gotas de cera de un velón encendido.

Indagando por internet (velas.catedraldesantiago.es), encontramos en la catedral compostelana esta petición: “Enciende una vela al Apóstol Santiago”. Es totalmente gratuito y permanecerá encendida 48 horas. La catedral de Santiago te invita a que la compartas para que otras personas la mantengan encendida durante más tiempo. Porque “El Camino de Santiago es un camino hacia el interior de uno mismo”.

Encender una vela es en todo el mundo un gesto de espiritualidad. Debes reflexiona sobre tus intenciones para encender una vela virtual: elevar una oración, en memoria de tus seres queridos, por una causa solidaria, por una promesa, un propósito personal o felicitar a un amigo. “Es imprescindible caminar siempre con las ventanas de la mente abiertas de par en par para dejar que el aire refresque nuestra alma”. “Ni yo ni nadie má, puede recorrer ese camino por ti … debes recorrerlo tú para reencontrarte”. - Walt Whitman -.

En el momento de consultar esta página de la catedral de Santiago, había 167.020 velas encendidas, 875 iluminadas, de 112 países. Y encendí la mía, por si acaso…

Cera es una voz que deriva del término homógrafo latino cera, del griego keros; se usa en castellano desde el siglo XII con el valor semántico actual.