Ésta es la historia real de un niño de tan solo 6 años, llamado Serguéi Aleshkov, que la Gran Guerra, le llevó a ser soldado, sin quererlo ni desearlo.

Las Guerras, todas, sin excepción, se llevan a cabo por adultos, que con razón o sin ella, terminan dirimiendo  sus conflictos, en enfrentamientos bélicos.

Sirva el presente artículo, como mi total repulsa, a que los niños, sean  manipulados y reclutados, para luchar en un frente, del que las balas, no respetan a pequeños inocentes.

Cuando los mandos militares, reclutan a niños para llevarlos al matadero, además de ser unos criminales, emplean la “Guerra Total”, en la que ya no se respeta nada, ni a nadie.

“SOLDATIK”, película Bielo-Rusa, del 2019, que se basa en la historia verídica de  Serguéi Aleshkov, un niño de apenas 6 años, que se vio implicado en la Segunda Guerra Mundial.

Historia: Un grupo de exploradores soviéticos encuentran, vagando por el bosque solo y hambriento, al pequeño Seryozha Aleshkov, que ha perdido a todos sus familiares después de una incursión de aviones alemanes y se vio obligado a huir, después de que estos destruyeran su aldea natal.

Una vez en el ejército, se enfrenta a las duras realidades del frente. Rodeando al niño de seis años, los militares, para preservar su infancia en tan terribles condiciones, comienzan a jugar al soldado con él. Seryozha realmente quiere estar a la altura del título honorífico de defensor de la Patria, por lo tanto, a pesar de todas sus bromas infantiles, hace todo lo posible para ser valiente y osado en las situaciones más peligrosas.

A pesar de las duras experiencias que ha sufrido, el chico no pierde la fe en las personas, conservando una disposición alegre y una espontaneidad infantil. Así, se convierte en el favorito de su regimiento y encuentra una nueva familia en el frente.

Serguéi Aleshkov, quien con apenas 6 años de edad participó activamente en la Segunda Guerra Mundial como «hijo» del 142º Regimiento de Fusileros de la Guardia de la 47ª División de Fusileros de la Guardia. En noviembre de 1942, junto con el regimiento, tomo parte en la sangrienta batalla de Stalingrado. Allí salvó al comandante del regimiento y su padre adoptivo de morir axfisiado, después de que el búnker del cuartel general del regimiento fuera alcanzado por fuego de artillería y se derrumbara sobre sus ocupantes. El pequeño Aleshkov se negó a huir del lugar con otras tropas sobrevivientes y trató de sacar a su padre de entre los escombros,​ pero, cuando fracasó, debido a su corta edad, corrió a buscar a unos zapadores. Mijaíl Vorobiov y otros oficiales que también estaban en el refugio se salvaron, aunque conmocionados y heridos por el bombardeo. ​ Por esta hazaña se le otorgó la Medalla por el Servicio de Combate

Finalmente, en 1944, el general Vasili Chuikov, comandante del 62º Ejército, ordenó que el joven soldado fuera enviado a la Escuela Militar Suvorov en Tula.

Sin embargo; esta historia cruel, que sufrió Serguéi, después de presenciar la muerte de su madre y hermano, huyendo de una terrible carnicería, terminó siendo soldado, pues fueron soldados los que lo encontraron, tiene otro reflejo en el Bando contrario y también, en el bolchevique, por el que emplearon niños inocentes, para llevarlos a los frentes de combate, en lugar de protegerlos, junto con ancianos y mujeres, lo más lejos posible de los conflictos.

También, en el Bando opuesto de la Alemania de Adolfo Hitler, hubo, como en tantos otros conflicto, niños soldados, para servir de reemplazo a los adultos muertos en combate

Alfred Zech, también conocido como Alfred Czèch (GoldenauAlta SilesiaRepública de Weimar, 12 de octubre de 1932-KleinglattbachRenania del Norte-WestfaliaAlemania, 13 de enero de 2011, fue un niño soldado y posteriormente constructor alemán de ascendencia polaca, famoso por haber sido condecorado con la Cruz de Hierro al final de la Segunda Guerra Mundial

Una fotografía de Zech siendo inspeccionado por Hitler fue capturada por Buro Laux de la agencia de fotografía del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, y luego, a través de Pressens Bild, distribuida a la Associated Press

Cuando era niño, se unió al Deutsches Jungvolk. A principios de 1945, Goldenau fue atacado por elementos avanzados del Ejército Rojo. Zech, que entonces tenía 12 años, fue testigo de una docena de soldados alemanes heridos por una granada de mano. Contra las órdenes de su madre, se hizo con el vehículo de la granja de su padre y lo condujo a toda velocidad hasta donde los hombres heridos habían sido atrapados por el fuego soviético, transportando a ocho de ellos a un lugar seguro. Zech luego hizo un viaje de regreso para rescatar a los cuatro hombres que quedaron.

Según Zech, un general alemán permaneció en la granja de la familia varios días después del incidente e invitó al niño a viajar a Berlín para una audiencia con Adolf Hitler. Allí, el 20 de abril, durante el cumpleaños de Hitler, se unió a otros miembros del Jungvolk de toda Alemania y fue condecorado por el propio Hitler con la Cruz de Hierro de segunda clase. ​ En un banquete de celebración celebrado esa noche, se le preguntó a Zech si quería regresar a casa o unirse a las fuerzas militares alemanas (Volkssturm) en el Frente. Según Zech, se ofreció como voluntario para el servicio de primera línea

Después de un programa de entrenamiento acelerado, Zech se unió a una unidad alemana que luchaba en Freudenthal en lo que actualmente es la Silesia checa. Le dispararon e hirieron en el combate e hicieron prisionero de guerra, pero fue liberado en 1947 a la edad de 14 años. Posteriormente a la liberación, caminó los casi 400 kilómetros (250 millas) de regreso a la casa de su familia, al llegar, se enteró de que su padre había caído mientras combatía en el Volkssturm durante su ausencia.

Zech se casó con una mujer llamada Gertrude y tuvo diez hijos

Zech se unió al Partido de los Trabajadores Unidos de Polonia para recibir un permiso para emigrar. En 1964, se instaló en Alemania Occidental, donde trabajó como constructor

 

Falleció el 13 de junio de 2011 en Kleinglattbach, distrito de HückelhovenRenania del Norte-WestfaliaAlemania a los 78 años. Fue enterrado junto con su esposa Gertrude en un pequeño cementerio local en Kleingladbach

Mi conclusión, es que la guerras de por sí trágicas, para unos y otros, se llevan muchas vidas de inocentes, en los bombardeos a ciudades, pero aunque eso es lamentable y difícil de controlar, me opongo frontalmente a que niños inocentes, se les hagan militares, para que en lugar de ser protegidos por los adultos, terminen sus pequeños cuerpos, tirados y muertos en los campos de batalla.