Entre 1919 y 1923 más de 500 personas, obreros, terroristas, policías, concejales, empresarios, civiles… murieron asesinadas en Barcelona a causa del sangriento conflicto terrorista entre el anarquista Sindicato Único, dominado por la CNT y el antirrevolucionario y antiseparatista Sindicato Libre, de origen carlista, así como por la lucha entre el Sindicato Único y las Fuerzas de Seguridad, al mando del Gobernador Civil, el enérgico general Martínez Anido. La lucha era constante y tenían lugar cientos de atentados, detenciones y enfrentamientos. Era el tiempo en que Barcelona era conocida como “La Chicago del Mediterráneo”. 

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El año más sangriento fue 1921 cuando murieron cerca de 150 personas. La Guardia Civil, la Policía General, (antecedente de la Policía Nacional) y la milicia del Somatén, formada por miembros de la burguesía catalana (Milicia del Somatén de España se llamaba y su emblema era la bandera española) mantenían una lucha constante contra los terroristas. En marzo de 1921 había sido asesinado por anarquistas catalanes en Madrid el presidente del Gobierno Eduardo Dato, siendo ametrallado su coche junto a la Puerta de Alcalá por dos terroristas que iban en una moto con sidecar. 

Frente a la inhibición de los sectores separatistas catalanes que pretendían ser “neutrales” en esta “guerra” que no les interesaba, los catalanistas moderados de la burguesía catalana representados por la Lliga Regionalista de Cambó apoyaban al Gobierno, a las Fuerzas de Seguridad y al Ejército para que pusiera orden en Barcelona y de hecho en 1923 apoyarían el golpe militar del General Primo de Rivera(a la sazón Capitán General de Cataluña) 

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Los atentados eran constantes y también la lucha policial. A finales de agosto y principios de septiembre de 1921, agentes de Vigilancia del Cuerpo General de Policía desarticularon una peligrosa célula terrorista anarquista que fabricaba los explosivos para los atentados con bomba. Las investigaciones policiales determinaron que esta célula fabricaba los explosivos en una barraca de Montjuic y la operación se desencadenó el último día de agosto. 

Se produjo un tiroteo en el que resultó herido el agente de policía D Ángel Muñoz y fueron finalmente detenidos los terroristas anarquista Salvador Salsench, (autor del asesinato del comisario de policía Bravo Portillo en 1919), Rosario Segarra (implicada en el intento de colocación de un coche bomba contra la Fiesta de los Somatenes, presidida por Alfonso XIII en la calle Aragón de Barcelona, unos meses antes) y Andrés Mora “el noi de Reus”. Otros dos terroristas de esta célula, Miguel Tanjuán y Ramón Serra habían muerto poco antes por la explosión de artefactos que manipulaban. Los agentes BaquerMuñozLozano de Sosaentre otros fueron felicitados públicamente por su papel en esta acción policial. 

Una interesante historia cuyos detalles recuerda la meritoria página web “Una historia de la Policía Nacional”.