José Luis Aramburu Topete, nacido en Huelva, en 1918, fue uno de los militares españoles más destacados del siglo XX. Su padre era un ingeniero de minas de origen vasco. Su madre era sevillana. De niño vivió en las explotaciones mineras para las que trabajaba su padre y jugaba con los hijos de los mineros. De joven decidió seguir los pasos de su padre e ingresar en la Escuela de Minas pero el estallido de la guerra civil cambió su vida para siempre como la de tantos jóvenes de la época.

Estando en Cataluña en julio de 1936 consiguió huir a Francia, desde donde pasó a la zona nacional. Se convirtió en oficial de Zapadores. Tomó parte en las batallas de Brunete, Teruel y Santander. Obtuvo 4 Cruces al Mérito Militar con distintivo rojo, por diversas acciones de combate. Sirvió como zapador, experto en campos de minas, y en acciones de acompañamiento a los carros de combate.

Tras la guerra se graduó como Ingeniero militar en la Academia de Ingenieros de Burgos. En 1942 se alista voluntario en la División Azul, donde jugará un papel muy destacado en la batalla de Krasny Bor, en febrero de 1943. Estuvo al mando de la Tercera Compañía del Batallón de Zapadores, una auténtica unidad de élite. Dirigió durante la citada batalla la lucha en torno a la posición defensiva conocida como 'El Bastión". Los campos de minas que instalaron él y otro destacado oficial, el capitán Amado Las Heras, causaron grandes bajas a las fuerzas soviéticas. Recibió dos Cruces de Hierro alemanas.

Ya de regreso en España, fue destinado como Comandante al Batallón de Montaña 46, con sede en Gerona. En 1959 ascendió a Teniente Coronel y en 1970 a Coronel. En 1973 fue destinado al Sáhara y en 1975 fue nombrado General de Brigada. En 1979 fue nombrado General de División.

En 1980 obtuvo su nombramiento más importante al ser nombrado Director General de la Guardia Civil, en un momento en que el terrorismo de ETA estaba en su punto más alto. Ocupó este puesto hasta finales de 1983. Impulsó medidas para que la Guardia Civil recuperara el control del territorio rural vasco, que había perdido en favor de ETA, desde 1978. Impulsó para ello la formación y el despliegue de una unidad de élite, el GAR, (Grupo Antiterrorista Rural), a partir de 1980, que permitió poco a poco frenar a ETA en las zonas rurales, donde hasta entonces tenían lugar muchos atentados.

También fue uno de los promotores del llamado Plan ZEN ( Zona Especial Norte), que comportó amplias inversiones para mejorar los medios y el armamento de las Fuerzas de Seguridad del Estado, en la lucha contra ETA. Durante su mandato, entre 1980 y 1983, la banda formó 53 "comandos legales" nuevos o sea los que estaban formados por terroristas no fichados y que en aquella época llevaban a cabo la gran mayoría de los atentados, pero perdió 76 a manos de las FSE. Poco a poco la Policía Nacional y la Guardia Civil iban invirtiendo el rumbo, hasta entonces desfavorable, de la lucha antiterrorista, aunque por desgracia aún quedaban muchos años de sufrimiento y dolor para la sociedad española.

En la noche del 23 de febrero de 1981, Aramburu penetró en el Congreso para intentar conseguir que el Teniente Coronel Tejero depusiera las armas, cosa que no logró.

Recibió el grado de Teniente General y la Orden de Isabel la Católica, máxima condecoración civil española. Depositó su fajín rojo de General a los pies de Nuestra Señora de la Victoria de Huelva, de quien era muy devoto. Como tantos otros oficiales españoles de su generación nunca renegó de su franquismo pero hizo cuanto pudo por acomodar su trayectoria al nuevo régimen democrático. Sea como fuere fue uno de los militares españoles más destacados del siglo XX. Murió en enero de 2011.