Santiago, patrón de España,

vuelve a montar tu caballo

blanco y blandiendo tu espada

ayúdanos a librar

por la patria la batalla.

Santiago que hijo del trueno

por Cristo fuiste llamado,

fulmina a nuestro enemigo

con tu rayo justiciero.

Sal de tu campo de estrellas,

lidéranos en la guerra

contra los hijos del Mal.

Así como tú a la Virgen

auxilio y fe le pediste

cuando estabas decaído,

nosotros hoy te pedimos

lo mismo que Ella te dio.

Santiago, patrón de España,

recuerda a los caballeros

que en esta tierra cristiana

por Dios su sangre vertieron

e intercede para que

seamos dignos de ellos.