El reinado de Alfonso XIII se  había iniciado en 1902 con solo dieciséis años y concluye en 1931 con la proclamación de la República. Hasta 1923 reinó estando vigente la constitución de 1876, en  1923 apoyó el golpe de Primo de Rivera y reinó durante su dictadura, y, tras la dimisión del dictador, pretendió continuar reinando pero a los pocos días  abandonó el país dado el movimiento republicano que se imponía.

Hoy vamos a abarcar las tres décadas primeras del siglo XX que comprenden gran parte  del reinado de Alfonso XIII.

Que en la segunda década del siglo veinte la masoneria estaba activísima en las artes oscuras de la conspiración, era evidente.

Aunque los historiadores masónicos consideran represiva la política de la Dictadura de Primo de Rivera respecto de la masonería, esta fue tímida y nada sistemática, arbitraria e incoherente. En verdad fue una dictadura muy blanda, ya que en su tiempo el socialismo y el nacionalismo catalán y vasco camparon libremente y se hicieron influyentes. El anticlericalismo continuaría creciendo y haciéndose fuerte gracias a la acción masónica.

Todos estos esfuerzos por desplazar la monarquia y la Iglesia llegarán a su culmen, lo sabemos bien, con la 2º Republica donde ya indisimuladamente las leyes van a ser hostiles y van a desencadenar el odium fidei que va a precipitar la persecución.