Francisco Largo Caballero fue un dirigente socialista que fue presidente del gobierno republicano entre julio de 1936 y la primavera de 1937. En su triste haber están los 9.000 asesinados en Paracuellos siendo él presidente del Gobierno y Carrillo responsable político de la represión en Madrid.

Como destacó un historiador poco sospechoso de derechismo, como el inglés Paul Preston, el responsable directo del genocidio de Paracuellos es Largo Caballero y es impensable que no supiera lo que estaba pasando. Eso por no hablar de otras decenas de miles de personas asesinadas en toda España por el delito de ser católicos y sentirse españoles, por las milicias del PSOE, ese mismo PSOE cuyo historial asesino en la España contemporánea, deja muy pequeña a ETA, por ejemplo.

Basta ya de exaltar como estadistas a los genocidas del PSOE de la Guerra Civil. Millones de personas esperan que Vox y el PP limpien los ayuntamientos que gobiernan, de calles y monumentos a los genocidas de la República. En buena hora desaparecieron lejos de España,  expirando sus culpas,exiliados y aborrecidos por todos, estos siniestros políticos, asesinos y ladrones que tanto nos recuerdan a la infamia que nos gobierna actualmente. No permitamos que ahora nos los vendan como estadistas.

Como Companys, el genocida de la Iglesia en Cataluña. Un día la derecha perdonó ,en aras de la reconciliación, tanto crimen, al empezar la Transición, olvidando pedir responsabilidades al PSOE por tanto crimen. Pero ahora que la izquierda ha cancelado la reconciliación, con sus sectarias leyes de "Memoria", es hora de hacer lo mismo y enviar definitivamente al basurero de la historia a Prieto, Largo Caballero, Companys, etc.

Al mismo basurero histórico donde tarde o temprano irán a parar Sánchez, Iglesias, Otegui y el resto de traidores actuales a España. Que tengan la "reconciliación" que han reservado a los que piensan distinto.