Juana de Trastámara, Princesa y Reina de Castilla, La Beltraneja… Son algunos de los nombres que le dieron a Juana, hija de Enrique IV y Juana de Portugal. Nació en Madrid en 1462 y, desde entonces, algunos la consideraron fruto de una relación entre la reina y el valido del rey, Beltrán de la Cueva. Siendo tan solo una niña, fue objeto de rumores, custodiada, casada, heredera, reina, viuda…Te proponemos una ruta llena de historia e intrigas palaciegas por el Valle del Lozoya, para conocer una parte de la vida de Juana.

Descubre los restos de las batallas

1. Cabalgando por la A-1, nos adentramos en la Sierra Norte de Madrid y nos dirigimos a nuestro primer alto en el camino, el Castillo de Buitrago del Lozoya. Enrique IV decidió enviar a Juana a ser custodiada en esta fortaleza por la familia nobiliaria de los Mendoza, quien mandó construir el castillo tal y como hoy lo conocemos. Este lugar, más tarde, serviría de refugio a Juana durante la guerra de sucesión castellana (1475-1479) contra su tía Isabel la Católica, puesto que la noble Casa de los Mendoza, se encontraba entre sus aliados. Te invitamos a recorrer los alrededores de este monumento, su magnífica muralla y las calles de esta mágica villa medieval, por donde podrás pisar las huellas de nuestra princesa y reina de Castilla. Visitas guiadas al casco histórico: sábados a las 11.30 h. Visitas teatralizadas: sábados a las 12.30 h. Info y consultas: www.buitrago.org/turismo.     

  

2. El siguiente destino que marcaría la vida de Juana es la Ermita de Santiago, en el Valle Alto del Lozoya. Aquí es donde, en 1470, Juana se desposó, por poderes, con el Duque de Guyena de Francia. Y donde Enrique IV rompió el pacto de los Toros de Guisando, nombrando a Juana Princesa Heredera del trono, reemplazando a Isabel La Católica. Para llegar, aparcamos en Gargantilla del Lozoya y vamos dando un bonito paseo por el Camino del Cementerio, desde donde, tras un par de kilómetros, divisaremos el prado en el que se encuentra nuestra ermita. Antes de continuar con la ruta, lánzate a las calles de Gargantilla del Lozoya y presta atención a sus nombres, que recuerdan a personajes de la vida de Juana y de nuestra historia.  

En su travesía desde Buitrago hacia la boda, se dice que la comitiva de Juana podría haber pasado por los pueblos de Villavieja del Lozoya, San Mamés y Pinilla de Buitrago. Aprovecha tu recorrido para visitar las reliquias que esconcen entre sus casas, enclavadas en un entorno natural privilegiado: el Valle del Lozoya. No te pierdas el lavadero y la fragua musealizados de Villavieja del Lozoya, lugares de trabajo y reunión de los vecinos hasta no hace mucho tiempo; y te animamos a entrar en la Hospedería del Arco, que guarda el bellísimo Arco Mudéjar de los siglos XIII-XIV, único en la Sierra Norte de Madrid. En el bonito pueblo de San Mamés, población fundada en el siglo XI, encontramos otra joya histórica: su iglesia, donde tuvo lugar la coronación de Juana I de Castilla (“La Loca”) en 1504. Y en Pinilla de Buitrago, podrás ver el camino que podría haber recorrido Juana hasta la Ermita de Santiago por la Cañada de Santiago. 

3. Tras la boda, la comitiva francesa y la castellana fueron cabalgando hasta el Real Monasterio de Nuestra Señora de Santa María de El Paular, donde se alojaron los franceses antes de la unión y donde festejarían la efectividad del matrimonio con un banquete. A esta joya arquitectónica que se levanta en un incomparable marco natural, podemos llegar por la A-1, unos 2 km después de atravesar el pueblo de Rascafría. Su majestuoso claustro mayor, además de ser una oda a la belleza arquitectónica, acoge 52 lienzos del maestro italiano Vicente Carducho. Visitas de lunes a domingo en distintos horarios. Consulta y reserva en: www.monasteriopaular.com o 918 691 958.