El 28 de diciembre de 1941 se puso en marcha la Operación Antropoide. Con ella se quería acabar on el personaje más odiado y temido de la Alemania nazi. Su nombre Reinhard Heydrich. Este había sido destinado por Himmler a Praga. Ahí tenía que gestionar la sumisión de los checos al III Reich. Lo consiguió implantando una ley marcial, cientos de detenidos y asesinatos. De ahí que se lo conociera como el carnicero de Praga o la bestia rubia.

Para acabar con la sumisión checa, Churchill le propuso un plan al presidente checo, Edvard Benes. Este plan desestabilizaría el régimen nazi en Checoslovaquia y se acabaría con aquel personaje siniestro. Una operación que nadie se esperaba, ni el propio Heydrich, el cual consideraba que era imposible que lo asesinara.

Aquel 28 de diciembre llegaron a Checoslovaquia los sargentos Jan Kubis y Jozef Gabcik. Contactaron con Karel Curda y con parte de la resistencia checa. Una vez puesto en marcha, se dedicaron a vigilar todos los movimientos de Heydrich. Se dieron cuenta que siempre hacía la misma ruta desde el castillo de Praga, donde se había instalado, al aeropuerto. También lo hacía a la misma hora. Se dieron cuenta que sería muy fácil atentar contra él.

Calcularon que en la ruta había un punto, una curva muy cerrada, que obligaba al coche a reducir su marcha. Justo ahí llevarían a cabo el atentado. Fijaron una fecha, el 27 de mayo de 1942. El día anterior al atentado Heydrich y su esposa fueron al palacio Waldstein, en Praga, para asistir a un homenaje a su padre, el musico Bruno Heydrich.

Llegó el día. Tres guerrilleros se apostaron en un recodo del camino, a la entrada de Praga. Por ahí tenía que pasar Heydrich con el Mercedes-Benz Typ 320. Los guerrilleros se llamaban Jan Kubis, Jozef Gabcik y Jozef Valcik. Kubis llevaba una granada antitanque No. 73, también conocida como bomba woolworth o granada de percusión manual británica. Gabcik un subfusil británico Stern. Valcik se encargaría de dar las señales adecuadas para que se iniciara el atentado.

Aquel día Heydrich se retrasó. Tenía que pasar por ahí a las 10h y no lo hizo. Un asunto urgente hizo que saliera con retraso del Castillo. A punto de marcharse Valcik los alertó que el coche se dirigía hacia ellos sin escolta. A llegar al lugar indicado Gabcik se levantó y apuntó sus subfusil Stern hacia Heydrich y el coche. Se le encasquilló. Al percatarse Heydrich se levantó e hizo la intención de desenfundar su luger. Gabcik tiró el Stern al suelo y empezó a correr. Kubis activó la granada y la lazó contra el coche, estallando al lado de la puerta trasera derecha. La explosión hirió a Heydrich en la espalda. Bajó del coche, dio unos pasos y disparó a los que le estaban atacando. Es lo único que pudo hacer, se estaba desangrando. Heydrich quedó tumbado en la acera agarrado a una reja.

El comando consiguió huir sin demasiada dificultad. Heydrich fue llevado al Hospital de Bulovka, en Praga. Insistió que solo lo atendieran médicos alemanes. Pudo haberse salvado de no obstinarse en ser atendido sólo por alemanes. El retraso en ser atendido supuso que los restos de metal y crines del asiento del coche que se le habían incrustado en su cuerpo infectaron la herida y esta se propagó al torrente sanguíneo a través del bazo que tenía abierto. Esto provocó una septicemia, que le provocó la muerte el 4 de junio de 1942.

¿Qué ocurrió con los guerrilleros? La SS se movilizó por toda Praga buscándolos. Detuvieron a muchos sospechosos, pero no a los ejecutores del atentado. Se ofreció una recompensa de 100.000 coronas checas. Con la muerte de Heydrich se represalió a parte de la población checa, ejecutándose a cientos de personas.

El 16 de junio de 1942 el sargento mayor Karel Curda, para terminar con la represión, decidió delatar a sus compañeros ante el SS-Obergruppenführer Karl Hermann Frank. El comando estaba refugiado en la antigua iglesia de los Santos Cirilio y Metodio. Ahí estaban Jozef Bublik, Jozef Gabcik, Jan Hruny, Jan Kubis, Adold Opalka, Jaroslau Svarc y Jozef Valcik. El 18 de junio de 1942, mientras estos estaban escondidos en a cripta, un grupo de 750 soldados de Herr y el Waffen-SS, al mando de Karl Fischer von Treuenfeld, Rodearon y asediaron el refugio. Después de siete horas de cruento enfrentamiento, los miembros del comando, a excepción de Kubis, decidieron suicidarse para no caer en manos de los nazis. Kubis había muerto desangrado por la herida de metralla. Karel Curda fue obligado por los nazis a reconocer los cadáveres de sus compañeros.

Terminada la II Guerra Mundial Karel Curda fue detenido y juzgado. Lo declararon culpable de traición y ahorcado el 29 de abril de 1947 en la prisión de Pankrac. El cuerpo si vida de Heydrich fue trasladado a Berlín y enterrado en el cementerio de los Inválidos. Su asesinato supuso la represión a 4.600 checos. La Operación Antropoide es el único atentado con éxito hacia un dirigente del III Reich.