Son muchas las sensaciones que se perciben, incluso a través del alma, cuando entras por vez primera en el Quartel de Nuestra Señora de los Dolores de Ferrol, base del Tercio del Norte de la gloriosa Infantería de Marina, la más antigua del mundo (1537).

Es como sí, con solo atravesar su principal, adornada con columnas dóricas y timbrada con las Armas Reales de España, se comenzasen a franquear las gloriosas páginas de nuestra Historia, trasladándonos a lejanos tiempos en los que España era la dueña de una buena parte del mundo.

Aquí, en el viejo Campo de Batallones -los Batallones de Marina-, en el barrio de Esteiro, se alza el imponente edificio de este Quartel que ha servido, desde su inauguración, desde su primer día, como sede de Unidades de Infantería Marina cuya presencia se mantiene en la actualidad.

El Quartel de Nuestra Señora de los Dolores -conserva, como un legado histórico, su denominación dieciochesca-, nace como consecuencia lógica del establecimiento en tiempos del Rey D. Carlos III del Arsenal y astilleros en la inexpugnable ría de Ferrol y de la necesidad de alojar al 2º Batallón del 2º Regimiento de Marina, encargado de guarnecer la nueva base naval y a los buques de la Real Armada surtos en ella.

El edificio, en consonancia con el resto de los erigidos en el Arsenal, es de estilo neoclásico, propio de la Ilustración y su proyecto se debe al ingeniero militar José Petit de Croix, siendo ejecutado por el también ingeniero militar gaditano Julián Sánchez quien concluye las obras en 1771, inaugurándose el 15 de octubre de aquel año.

El imponente edificio, de aspecto austero y planta cuadrangular, cuenta con un patio de armas porticado y dos plantas donde se ubican las diferentes dependencias del centro militar, así como los alojamientos para la dotación de la Unidad.

Sin embargo, más allá del valor arquitectónico de la edificación, declarada bien de interés cultural, se descubre, con solo acceder a su interior, su valor histórico-militar que nos retrotrae a algunas de las más brillantes páginas del pasado militar patrio. Una lección de historia viva de la rezuman lo sillares que dan forma al edificio.

De este Quartel, salieron, en agosto de 1800 los bravos y heroicos Infantes de Marina que se batieron con valentía y resolución contra 15.000 ingleses, embarcados en una escuadra británica, que desembarcaron en la localidad próxima de Doniños con la intención de destruir las instalaciones navales de Ferrol.

Formación del Tercio del Norte en el patio de armas

En clara inferioridad numérica con relación a los atacantes, se logra, merced a la bravura y valentía de los nuestros, derrotar a los ingleses en la gloriosa batalla de Brión que, con el rabo entre las piernas, reembarcan huyendo de Ferrol para no regresar jamás.

También de este Quartel, pero ya en 1808, salieron los heroicos Soldados que, integrados en el Ejército de la Izquierda, no dejaron, pese a los reveses, de dar la cara frente al poderoso ejército del sátrapa Napoleón, hasta lograr en 1813 derrotarlo en la batalla de San Marcial y en 1814 cruzar la frontera francesa en su persecución, asestándole el golpe definitivo en la batalla de Tolosa que pone fin a la larga y sangrienta Guerra de la Independencia.

Sin embargo, las glorias de las Unidades de Infantería de Marina acuarteladas en este bicentenario edificio no concluyen aquí, y así, tras el inicio de la llamada I Guerra Carlista (1833-1839), se enfrentan con bravura en el frente del Norte contra el ejército carlista hasta que la campaña finaliza con el triunfo para las armas isabelinas.

En mayo de 1854, efectivos del Regimiento de Infantería de Marina ferrolano participan, junto con otras Unidades del Cuerpo, en la expedición española a Italia para apoyar al Papa Pío IX y restablecer su autoridad.

También, de acuerdo con el historial de la Unidad, efectivos del 2º Regimiento de Infantería de Marina acuartelado en “Nuestra Señora de los Dolores”, participan en la campaña de Santo Domingo de 1863-1865.

El final del siglo XIX y las campañas en las que participan nuestras armas en defensa de las posesiones españolas del Caribe y Extremo Oriente, así como en el omnipresente teatro de operaciones africano, llevan a las fuerzas acuarteladas en “Dolores” a participar en las diferentes operaciones militares llevadas a cabo en aquellos territorios.

Es en Cuba, durante la llamada “Guerra Chica”, cuando dos Infantes de Marina ferrolanos, dos chavales de la comarca de Bergantiños, José Rama y Antonio Cancela, escriben sus nombres con letras de oro no solo en el libro de la historia del 2º Regimiento, sino también en el de la gran historia militar de España, al defender, con bravura, una posición, llegando incluso al cuerpo a cuerpo, contra un enemigo infinitamente superior y cayendo ambos en la acción.

Es también en este histórico Quartel donde, el entonces 2º Teniente de Infantería Francisco Franco, presta su primera Guardia de Oficial, estando destinado en el Regimiento de Infantería “Zamora” nº 8, que compartía acuartelamiento con la Infantería de Marina. Corría el año 1910.

Fontelonga, los restos de las viejas murallas de mar de Ferrol

También, este Quartel de Nuestra Señora de los Dolores vio partir, en 1936, formando parte de la dotación del valeroso Crucero “Baleares”, al heroico Soldado Manuel Lois García, quien, el 7 de septiembre de 1937, entregó su vida por España cuando, en un gesto de máximo heroísmo, tratando de liberar una caja de proyectiles iluminantes cuya explosión pondría en grave riesgo al buque y a su dotación, se vio sorprendido por las llamas lo que no impidió que, prácticamente carbonizado, lograse arrojar al mar un proyectil a punto de explosionar, conjurando así el peligro. Esta heroica acción le valió la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando y hoy, su imagen, preside, desde lo alto, el patio de armas del Cuartel.

Andando más en el tiempo, en 1951, se crea en el ya Tercio del Norte, la Compañía de Escaladores Anfibios que, en 1957, se integraría en el Grupo Especial Anfibio, antecedente del actual Tercio de Armada, la espina dorsal de la Infantería Marina.

Hoy, tras doscientos cincuenta años de servicio activo a España, en sus instalaciones, como siempre, como desde el primer día, las fuerzas de la gloriosa Infantería de Marina, en este caso el Tercio del Norte, de tan brillante historial, se alojan en sus dependencias, una presencia continuada a lo largo de dos siglos y medio en este Quartel de Nuestra Señora de los Dolores que rezuma historia desde que se cruza el dintel de su puerta principal.

Todos los que hemos tenido el alto honor de servir en la gloriosa Infantería de Marina, los que hemos tenido la memorable ocasión de cruzar la puerta de este histórico Quartel, vistiendo el uniforme de la franja grana partida y sardinetas en bocamanga, sabemos que su patio de armas, cada uno de sus rincones, sus bicentenarias piedras, rezuman la historia de nuestro Cuerpo que es, también, la de España a través de sus gloriosas gestas, aquellas que protagonizaron los Infantes de Marina, valientes por tierra y por mar.