Sucedió el 20 de julio de 1983, en Rentería, Guipúzcoa. En plenos años del plomo etarra, se vivía además el periodo conocido como "guerra de las banderas", a principios y mediados de los 80. En esa época numerosos ayuntamientos de Vizcaya y Guipúzcoa, gobernados por HB, el brazo político de la banda terrorista ETA, se negaban a izar la bandera española durante las fiestas de los pueblos, en el verano.

Esto obligaba a las Fuerzas de Seguridad del Estado a izar la bandera española por la fuerza, si era necesario en aquellos ayuntamientos o a proteger la bandera nacional en aquellos ayuntamientos que sí la izaban y donde las turbas proetarras intentaban obligar a las autoridades a retirarla. Muchas veces era necesario que las FSE se enfrentaran a las turbas separatistas proetarras, en auténticas batallas campales.

Uno de los enfrentamientos más importantes de aquel período tuvo lugar el 20 de julio de 1983, en Rentería, una de las localidades más importantes de Guipúzcoa, provincia que era la zona de mayor influencia de los proetarras de HB.

En Rentería había ganado las elecciones municipales unos meses antes, el candidato socialista José María Gurruchaga, que había desbancado al anterior alcalde de HB, que no había digerido ese fracaso.

Gurruchaga era socialista pero era un hombre honrado y digno, que no estaba dispuesto a someterse al chantaje proetarra, que pretendía impedir que se izara la bandera española en el tradicional izado oficial del principio de las fiestas patronales. HB había convocado una manifestación contra "la imposición de una bandera extranjera, como es la bandera española".

El 20 de julio de 1983, unos 1000 proetarras se concentraron frente al ayuntamiento para intentar impedir que se izase la bandera española.

Pronto los proetarras empezaron a lanzar piedras y huevos contra el ayuntamiento y los policías que lo custodiaban, entre gritos de " Policía asesina" y vivas a ETA. La situación era muy tensa pero la resolvieron una cincuentena de agentes de la Policía Nacional de paisano. Eran antidisturbios de las llamadas entonces CRG, Compañías de Reserva General, en concreto procedentes de Valladolid, Valencia y Granada.

Con valentía hicieron retroceder a la masa de proetarras, contando únicamente con porras y algunos palos. Llevaban pañuelos rojos para distinguirse de los proetarras.

Impagables las imágenes de cómo unas decenas de agentes de paisano cargan, con coraje y hacen retroceder a cientos y cientos de proetarras. Finalmente llegaron una 30 de agentes uniformados, como refuerzo.

El vídeo es de ETB, la televisión pública vasca, así que la narración es tendenciosa, pero las imágenes hablan por sí mismas. Emocionante la escena final, cuando nuestra hermosa bandera rojigualda se yergue majestuosa, en el ayuntamiento de Rentería.