Durante todo el siglo XIX el ejército español estuvo lleno de oficiales y soldados catalanes destacados. Incluso hoy en día abundan los apellidos catalanes entre los altos oficiales de nuestro ejército dado que, en muchos casos se trata de descendientes de aquellos oficiales catalanes del siglo XIX.

Uno de estos famosos militares catalanes del siglo XIX fue don Antonio José Ros de Olano y Perpiñá. En su caso nació en Venezuela, todavía española, en Caracas, donde su padre estaba destinado. Su padre fue un militar natural de Gerona. Antonio Ros de Olano se distinguió de joven en la Primera Guerra Carlista en la cual luchó en Cataluña, en el bando liberal. Fue miembro, al principio, del Partido Moderado, la fuerza principal del liberalismo conservador de la época y se posicionó en contra de Espartero. Fue ministro de “Instrucción Pública” (o sea de Educación) en 1847, puesto desde el que promovió la enseñanza Primaria. Fue muy amigo del militar canario de origen irlandés Leopoldo O´ Donnell y junto con él fue uno de los fundadores del partido “Unión Liberal” que gobernaría España entre 1858 y 1863.

Junto con O´ Donnell a la sazón Presidente del Gobierno y comandante en jefe, Ros de Olano tomó parte en la Guerra de África, contra Marruecos (1859-1860) donde fue uno de los comandantes militares más destacados. Fue especialmente distinguido su papel en el combate de Guad El Jelú y las batallas de Tetuán y Wad Ras donde mandó parte de las Tropas españolas. En la batalla de Tetuán, en febrero de 1860, Ros de Olano mandó un Cuerpo de Ejército que asaltó el campo fortificado de los marroquíes, lleno de fosos y parapetos. Ros de Olano iba a caballo al frente sus hombres. Así describió esta fase de la batalla, este asalto encabezado por Ros el cronista Pedro Antonio de Alarcón en su clásica obra sobre la Guerra de África.

El aire estaba cuajado de balas y la muerte se cernía sobre todas las cabezas[…] Cada grito de ¡España!,¡ España! celebraba arranques de valor. Cada tienda mora, cada árbol en flor, cada seto, cada cañaveral presenta un lance, un desafío personal, una lucha cuerpo a cuerpo. Los jefes ensangrientan sus espadas, los oficiales responden a pistoletazos a las espingardas marroquíes. El fuego es a quemarropa. El arma blanca y la de fuego se emplean a igual distancia. La Muerte[…] no escoge a sus víctimas y así derriba a Moros como a Cristianos y acaso muchas veces un moro mata a otro y un español derrama sin querer la sangre de su hermano. ¡Horror! ¡ Horror! […] . Fue una tempestad de 30 minutos. ¡30 minutos en que más de 3000 hombres quedaron fuera de combate!

También en la decisiva batalla de Wad Ras tendría Ros de Olano un papel importante, mandando el Tercer Cuerpo de las fuerzas españolas en la crucial lucha por el puente de Bu Ceja, distinguiéndose una vez más por su valor y eficacia. Despúes de la Guerra fue nombrado por Isabel II vizconde de Ros y marqués de Guad El Jelú. Pese a ello Ros de Olano apoyaría en 1868 la llamada “Revolución Gloriosa” que derrocó a Isabel II. Más tarde aceptó la Restauración Borbónica en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II y militó en el Partido Liberal de Sagasta.

Ros de Olano tuvo también una importante faceta como escritor e intelectual, aparte de su carrera como militar. Estudió Derecho en la universidad de Barcelona. Fue amigo de famosos autores románticos españoles como Espronceda. Escribió una numerosa obra poética (que revela influencia de Espronceda) que recogió en un volumen titulado “Poesías” en 1866. Escribió unos “Episodios Militares” (1884). Y también publicó en distintas revistas numerosos cuentos de género fantástico que publicó con el título de “Cuentos Estrambóticos”. Su estilo ha sido comparado con el de Edgar Allan Poe.

Se casó con Carmen Quintana, hija del general Félix Quintana, con la que tuvo dos hijas y un hijo. A su muerte casó en segundas nupcias con Isabel Sarthou, hermana también de un general. Ros de Olano fue famoso además por inventar un gorro militar que se conoció con su nombre, el “ros”. Murió en Madrid en julio de 1886, a los 77 años