No sé de qué me sorprendo y es que cada día esto va a peor. Hoy le ha tocado a Juan de la Cierva. Los indocumentados de la Memoria Democrática nos salen hoy con que la Ley de Memoria Democrática no permite que se lleve a efecto la decisión de las cortes murcianas que habían decidido poner el nombre del inventor del autogiro al aeropuerto de Murcia.

Pero los responsables de dicha ley, esos que prohíben su nombre para el aeropuerto de Murcia ¿saben algo de Juan de la Cierva?, además ¿a que Juan de la Cierva se refieren?.

Porque Juan de la Cierva,  padre del ingeniero,  no fue político franquista. Había sido ministro en la monarquía de Alfonso XIII, primero ministro de la guerra y luego ministro de Hacienda y murió el 11 de Marzo de 1938, con lo cual lo mismo cabe la posibilidad de que se pudiese poner su nombre al aeropuerto. Pero supongo que cuando hablan de Juan de la Cierva, así, sin más apellidos no se refieren al padre.

Este Juan de la Cierva, padre, tuvo dos hijos, Ricardo de la Cierva, que dejó viuda y 5 huérfanos porque no logró sobrevivir a las balas que, en Paracuellos del Jarama, segaron su vida disparadas por los correligionarios de los que han elaborado la ley de memoria Democrática, ley que no permite ponerle  el nombre de su hermano al aeropuerto de Murcia, pero que no sabremos si su fusilamiento también le harían candidato fallido a su nominación. Llamativo.

El otro hijo es Juan de la Cierva, ingeniero y piloto, inventor del autogiro entre otras muchas glorias para la patria, condecoraciones nacionales e internacionales, reconocimientos entre lo más granado de la ingeniería aeronáutica internacional y …….franquista. Este último reconocimiento  memorístico democrático debió ser por poco tiempo porque murió en accidente el 9 de diciembre de 1936. Toda una vida tirada a la basura por unos meses de franquista.

Y es que cuando se sabe leer se tiene mucho ganado y de la lectura se sacan conclusiones que nos llevan a dudar de la salud mental de muchos de nuestros políticos patrios, de esos  que están  de acuerdo  con la Ley de Memoria democrática y de los que estando en contra, no derogaron a su precursora Ley de Memoria histórica cuando tuvieron la mayoría.

Ahora los murcianos a aguantarse y López Miras, su presidente del PP, a llorar.