En este año 2022, estamos celebrando el primer centenario de la creación de las Unidades acorazadas en el seno de nuestro Ejército de Tierra, es un buen momento para referir un hecho poco conocido que hermana, mucho más si cabe, al Ejército de Tierra y a la Policía Española.

El FT-17 en la Academia de Infantería

Tras los tristes episodios de Abarrán, Igueriben, Annual, Monte Arruit o Zeluán, por citar solo alguno de los enclaves que, ocupados por nuestro Ejército, sufrieron los ataques de las kábilas de los beniurriagueles y los temsamanes, entre otros, en el verano de 1921, España entera se puso en pie, con las excepciones de siempre, para defender la dignidad y el decoro nacional, siendo muchos los ejemplos de solidaridad con nuestros soldados con los que se distinguieron Instituciones y Entidades de todo tipo.

Cuestaciones populares, suscripciones, corridas de toros, etc., destinadas a recaudar fondos para la adquisición de vehículos aljibes, material sanitario o paquetes de alimentos, se sucedieron por aquellos días a lo largo y ancho de nuestra geografía patria de cuyas ciudades comenzaron a partir, entre vibrantes muestras de ardor popular, los Regimientos que las guarnecían con destino al frente africano para emular las heroicas hazañas de hombres como el Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera al frente de sus jinetes de "Alcántara"; el Comandante Benítez en su heroica defensa de la posición de Igueriben o el Capitán Salafranca en la estéril resistencia en Abarrán, por citar solo algunos de ellos.

Dentro de estas iniciativas destinadas a apoyar al Ejército de Operaciones destaca una, muy poco conocida, que promovió el entonces Director General de Orden Público, Millán de Priego, entre los hombres que componían los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad, integrantes de la Policía Gubernativa.

Esta iniciativa aparece plasmada en la Orden General de la Dirección, fechada el 16 de agosto de 1921, en la que se señala: "La Dirección considera que los Cuerpos de Vigilancia y de Seguridad por sí mismos están en el deber de probar ostensiblemente su amor a nuestros hermanos del Ejército de África, y propone se adquiera, para ofrecérselo, un tanque o carro de asalto".

Tras la publicación de la propuesta y una vez realizadas las pertinentes consultas con la Autoridad militar sobre la conveniencia de la adquisición de un modelo de carro de asalto en concreto, el Director ordena se inicien las gestiones necesarias para la compra en Francia de un vehículo de estas características a la vez que excita a todos los funcionarios a sus órdenes a contribuir en cuantía no inferior a 10 pts., por lo que se refiere a personal de la Clase Aspirante del Cuerpo de Vigilancia y a los de empleo de Guardia del de Seguridad, y a una aportación de dicha cantidad en adelante a todos los demás integrantes de ambos Cuerpos.

Vista frontal del FT-17

De esta noticia se hace eco la prensa de mayor difusión en España que, en sus páginas de los días sucesivos, recoge con alborozo la propuesta del Director General por cuanto tiene de testimonial y simbólico en unos momentos de tanto dolor e incertidumbre.

La suscripción debió iniciarse de inmediato no solo entre los miembros de ambos Cuerpos, sino también captando fondos entre amigos y simpatizantes ya que hay constancia de que, en localidades como Ferrol, la cuestación se hizo pública a iniciativa del personal de Vigilancia, obteniendo el éxito esperado.

Muchos de los integrantes de la Policía Gubernativa cedieron voluntariamente el importe de un día de sus haberes e incluso, en algunos casos, dos, aportando la cantidad solicitada por el Director General, siéndole deducida de la nómina correspondiente al mes de septiembre de 1921.

Concluida la suscripción, la Orden General de la Dirección nº 4.560 de 29 de septiembre siguiente, refiere que tras la recepción de los datos procedentes de las diferentes plantillas se logró allegar la cantidad de 69.204,27 pts., que con algunas aportaciones más alcanzó finalmente las 90.077,23 pts., insuficiente, sin embargo, para llegar a los 166.500 francos de coste del vehículo militar que al cambio suponían 91.406,50 pts.

De esta suerte, en la segunda quincena de octubre siguiente, el Director General giró al Embajador de España en París el total del importe exigido por la compra, cubriendo la cantidad restante, hasta llegar al precio de venta, la propia Dirección General de Orden Público.

El pago, tanto del carro de asalto como del autocamión encargado de transportarlo, se verificó por medio de cheques a través del Banco Urquijo, siendo abonado directamente en París.

De esta operación se hace también amplio eco la prensa indicando -por ejemplo, el ABC, con fecha 22 de octubre de 1921- que "... el tanque reúne todas las condiciones características de estos modernos elementos de combate, ha sido elegido por personas técnicas pertenecientes al Ejército español y, según telegrama de dicho Embajador -se refiere al de España en París- será en un breve plazo traído a España para su entrega al Ministro de la Guerra".

Con relación al resultado final de la suscripción sabemos que la totalidad de los efectivos de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad de todas las provincias, salvo la plantilla de Barcelona, aportaron un día de haberes; mientras que los destinados en Madrid y en los Organismos centrales hicieron una aportación de dos días cada uno de ellos.

El FT-17 que se conserva en la Brigada “Guadarrama” XII de El Goloso

Creemos que la razón que motivó que la plantilla de Barcelona no participase en esta suscripción puede estar justificada por el hecho de que, tanto el personal del Cuerpo de Vigilancia como el de Seguridad destinados en aquella localidad, estaban participando en una campaña de captación de fondos iniciada en la ciudad Condal con destino al Ejército de África, habiendo constancia de una donación de 12.000 pts., hecha por ambos Cuerpos con fecha 25 de agosto de 1921.  

El carro de asalto finalmente fue entregado los primeros días de enero de 1922 en dependencias de la Escuela Central de Tiro, ubicada en el Campamento madrileño de Carabanchel, donde quedó a disposición del Ministro de la Guerra para su posterior destino a una Unidad orgánica.

Suponemos que la entrega se realizaría en el transcurso de un acto oficial contando con la asistencia tanto de Autoridades militares como policiales, aunque no hemos encontrado dato alguno que lo avale, no así del hecho en sí de la entrega del carro de asalto al que se refiere la prensa, destacándolo entre sus noticias del mes de enero de 1922.

Por su parte, la Dirección General de Orden Público, en una Orden General extraordinaria, a la que lamentablemente no hemos tenido acceso, expresa, por boca de su titular, Millán del Priego, su gratitud a todos los que han contribuido a la compra de este carro.

La Correspondencia de España en su edición de fecha 17 de enero de 1922, recoge lo aparecido en la citada Orden General que transcribimos al entender que en ella se justifica mucho de lo antedicho, además de poseer un relevante interés de carácter testimonial, máxime cuando no es fácil encontrar un original de dicha Orden:

"Tengo la satisfacción de comunicar a los funcionarios de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad, así como al personal afecto a la Dirección General y facultativos anejos a ellos, que el carro de asalto adquirido con el importe de la suscripción y con destino a nuestro ejército de África se encuentra en esta corte en el Campamento de Carabanchel, en donde ha sido depositado hasta que el señor Ministro de la Guerra disponga del mismo cuando lo estime oportuno.

No siendo posible exponerle en sitio adecuado para que pudiera ser visto por quienes lo desearan, se han obtenido las fotografías que se publican en esta orden extraordinaria, con el fin de que todos puedan conocerle.

Ultimado, pues, cuanto con su adquisición se ha referido, cúmpleme expresar mi gratitud a cuantos acogieron con cariño la idea por mí expuesta en la Orden General de 16 de agosto del año pasado, y para su satisfacción me creo en el deber de hacer públicos los siguientes datos:

El primer FT-17 recibido en España en 1919

El coste del tanque con el autocamión que le transporta ha sido de 166.500 francos, que adquiridos en cheques sobre París, han importado 91.406 pesetas con 50 céntimos, según facturas del Banco Urquijo, de esta Corte.

Han contribuido con un día de haber todas las plantillas de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad de provincias, excepto Barcelona.

El personal de la Dirección General y los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad de Madrid han contribuido con dos días, e igualmente los facultativos de esta corte.

Sin hacer mención especial de nadie, pues a todos por igual alcanza mi reconocimiento, me congratula significar que otras plantillas de provincias, no obstante haber donado un día de haber para suscripciones que con otros fines se iniciaran en sus localidades respectivas, contestaron a mi invitación contribuyendo con el mayor entusiasmo.

Se han recaudado, pues, en totalidad pesetas 90.077,23, y la diferencia hasta completar la totalidad del coste de aquél, ha sido suplida por esta Dirección.

El referido carro de asalto es un modelo de los de su género. Las pruebas que con él se han realizado han dado un buenísimo resultado.

En la orden general aparecen tres fotografías que presentan al vehículo combatiente en tierra, sobre su automóvil de transporte y cuando lo bajaban del auto.

Que la suerte le acompañe y que sus conductores logren siempre el objetivo perseguido es lo que fervientemente deseamos".

Cabe ahora preguntarse qué Carro de Asalto fue el gestionado por la Policía Gubernativa para su entrega del Ejército de Operaciones de Africa. Pues bien, tan solo puede tratarse de un Renault, modelo FT-17, de fabricación francesa por el que España estaba interesada desde que en 1919 se recibiese un primer ejemplar.

Tras comprobar la eficacia y operatividad de este ingenio bélico, las autoridades españolas trataron de gestionar la compra de otras unidades de este mismo modelo a lo que las autoridades francesas se negaron, no siendo hasta dos años después, a finales del desgraciado verano de 1921, cuando finalmente acceden a la venta de un total de diez FT 17, armados con ametralladoras Hotchkiss de 7 mm., reglamentarias en el Ejército español y un carro de mando y transmisiones modelo FT 17 TSH, capaz de enlazar por medio de telegrafía sin hilos. Posteriormente, según datos que hemos localizado, se adquirió un carro más de las mismas características que los anteriores, sin duda el financiando merced a la suscripción de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad.

Vamos a obviar las características técnicas de este Carro de Asalto (1), mencionando tan solo señalar que, con estos medios, se constituyó la primera Compañía de Carros de Asalto de Infantería de nuestro Ejército de Tierra, integrada por una Plana Mayor y dos Secciones, operando, con éxito, a lo largo del resto de la campaña africana, incluido el glorioso desembarco de Alhucemas en 1925 y, posteriormente, en las filas de ambos bandos contendientes en la guerra civil (1936-1939).

En la actualidad, se conservan ejemplares de este Carro, en perfecto estado de conservación, en el Museo de Medios Acorazados de la Brigada “Guadarrama” XII en El Goloso (Madrid), en el Parque y Centro de mantenimiento de Sistemas Acorazados nº 2 de Segovia, en la Academia General Militar de Zaragoza y en la Academia de Infantería de Toledo, siendo este último, de acuerdo con los datos que poseemos, el comprado por la Policía Española con destino al Ejército.

Una historia poco conocida que sirve para poner de manifiesto el grado de implicación de unos Cuerpos -Vigilancia y Seguridad-, cuyos sueldos eran realmente irrisorios, que no dudaron en “rascarse el bolsillo” para, en la medida de sus posibilidades, ayudar a sus hermanos del Ejército de Operaciones en Africa en aquellos delicados momentos.  

(1) Todos los detalles de este Carro y más información sobre este asunto pueden encontrarse en el artículo, del mismo autor, publicado por la Revista “Ejército”, en su numero correspondiente al presente mes de marzo.