Es sabido desde siempre, aunque hoy se intente ocultar al máximo, que la participación vasca en la Reconquista fue muy importante. En parte porque la misma Reconquista es hoy políticamente incorrecta y la participación vasca o catalana, aún lo es más, hoy se pasa de puntillas sobre ello, pero así fue. Los señores de Vizcaya, que eran vasallos de los reyes de Castilla, no sólo enviaron a sus tropas señoriales, sino que muchas veces acudieron ellos mismos a las principales campañas y batallas en el sur de España. Como es obvio y reflejan todas las crónicas, los vizcaínos y vascos en general, se sentían con intensidad como parte integrante de España, aunque todavía no existiese un reino español unificado.

El señor de Vizcaya Diego López II de Haro, a principios del siglo XIII, fue el principal consejero del gran rey castellano Alfonso VIII y en 1212 tuvo un papel crucial en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa, contra los marroquíes almohades, que habían invadido España décadas antes y amenazaban toda la Península. Don Diego López de Haro llegó a mandar una tercera parte del ejército cristiano en la batalla. Los principales linajes vizcaínos de la época, como los Avellaneda, Frúniz, Olaeta, Arrate, Aulestia, Zamudio, Bermeo y muchos más participaron en ella. Según el clásico historiador vizcaíno Labayru, más de 2.500 vizcaínos tomaron parte en la batalla.

El hijo y sucesor de Diego López II de Haro, llamado Lope Díaz II, llamado “Cabeza Brava” por su coraje militar también tuvo una participación destacada en campañas de la Reconquista, la más importante de las cuales fue la toma de Baeza, en 1227, donde los vizcaínos tuvieron un papel protagonista. Lope Díaz II fue llamado “Conquistador de Baeza”. Otro señor de Vizcaya que tuvo un importante papel militar en la Reconquista, junto con sus tropas fue Diego López V de Haro, quien tomó parte junto a sus tropas en el asedio y toma de Gibraltar en 1309. Después participó en el asedio de Algeciras en 1310 y murió allí. Otro señor de Vizcaya, consorte en este caso, el infante Juan de Castilla, murió en batalla contra los moros, en el conocido como desastre de Pinos Puente, cerca de Granada, en 1319.

Un nuevo señor de Vizcaya, también consorte en este caso, Juan Núñez III de Lara, esposo de María Díaz de Haro, tuvo un gran papel en la política y el reinado del rey Alfonso XI, el último gran rey reconquistador antes de los Reyes Católicos. Y también tuvo un importante protagonismo en las campañas contra los moros. Participó en los asedios de Ronda y Antequera y jugó un brillante rol en la gran batalla de El Salado, cerca de Tarifa, contra los musulmanes marroquíes benimerines, en 1340.  Juan Núñez III de Lara mandó la caballería y estuvo al mando de las tropas de las ciudades de la Andalucía cristiana en la batalla. En esta batalla participaron gran número de vascos. El famoso “Poema de Alfonso XI”, escrito por un monje que participó de joven en esta batalla dirá al respecto en uno de sus pasajes:

"Leoneses, asturianos, gallegos, portugueses, 

vizcaínos, guipuzcoanos y de la montaña y alaveses, 

cada unos bien lidiaban que siempre será hazaña 

y la mejoría daban al muy noble rey de España."

 

También estuvo Juan Núñez III de Lara, con numerosos infantes vizcaínos y también guipuzcoanos, así como naves vascas, en el épico asedio de Algeciras por Alfonso XI, entre 1342 y 1344. En este asedio hubo gran cantidad de combates parciales y también acudieron caballeros alemanes, franceses e ingleses, pues la batalla de El Salado había proporcionado gran fama a nivel europeo a Alfonso XI. Algeciras cayó en manos de Alfonso XI en 1344. Por cierto, en este asedio también participó el rey de Navarra, Felipe III, con cientos de caballeros y soldados navarros. El rey de Navarra, de hecho, murió en Jerez de la Frontera en 1343. En 1379 el Señorío de Vizcaya pasó directamente a manos de la Corona y los reyes de Castilla pasaron a convertirse en señores de Vizcaya. Ello, por supuesto, no alteró la predisposición de los vascos a luchar en la Reconquista y, de hecho, la participación vasca también sería muy destacada en la conquista de Granada por los Reyes Católicos entre 1481 y 1492.

En definitiva, la Reconquista fue un crisol de solidaridad hispánica durante siglos y en ella tomaron parte destacada, desde luego, los vascos.