Con la invasión napoleónica de España las medidas para acabar con el orden tradicional e instaurar el modelo de la Revolución Francesa es el primer objetivo del  Rey Intruso José I Bonaparte. La masonería francesa  que se instalará en España como instrumento para estos objetivos. Se fundan logias por todo el territorio ocupado. Afrancesados españoles y militares franceses son los peones de la nueva filosofía racionalista y anticristiana. Nombres propios de este periodo en España son: el Conde de Grasse-Tilly, Jovellanos, Azanza, Juan Antonio Llorente,

Melendez Valdes, Moratín, el Obispo Arce... Frente a ellos: Fray Rafael Vélez, El Filósofo Rancio, el Cardenal Inguanzo...