Hoy recuperamos para la historia de la Falange a otro de sus desconocidos y magníficos héroes, "Agustín Jáuregui Abellas", que siendo un chaval ya vistió la Camisa Azul, combatiendo sucesivamente en tres guerras sin quitársela nunca.
Agustín Jáuregui era un gallego de la localidad pontevedresa de Cangas de Morrazo, que con menos de 17 años se alista a la Falange cuando estudiaba en Vigo.
Agustín fue uno de los primeros militantes de la Falange viguesa, participando en gran parte de los enfrentamientos con elementos de izquierdas, llegando a defender un intento de asalto a la sede de Falange de la Calle General Riego nº 1 a tiro limpio.
Tuvo la suerte de no encontrarse dentro del local falangista cuando fue asaltado por miembros de la FAI, con resultado de varios heridos de bala y un muerto, el camarada Luís Collazo.
El mismo 19 de julio de 1936, armado exclusivamente de su camisa azul y una pistola de corto calibre, participa en los combates de la zona de Lavadores, un barrio de Vigo de mayoría obrera, muy cerca de él se encontraba también combatiendo Manuel Hedilla, aunque Agustín no le conocía.
De inmediato, y una vez calmada la situación, se presenta voluntario en los cuarteles de Falange. A pesar de su corta edad, al ser uno de los más antiguos militantes de Falange, le nombran Jefe para que mande a voluntarios de las JAP (Juventudes de la CEDA), ya que el Mando falangista quería que los voluntarios derechistas, a ser posible, estuvieran siempre bajo las órdenes de falangistas experimentados.
Con estos voluntarios de las JAP se forma un batallón denominado "Cruces Negras", en el mismo queda encuadrado Agustín, combatiendo en el frente de Ávila, para luego llegar casi hasta las afueras de Madrid.
Pronto realiza el curso de Alférez Provisional de Infantería en la academia de Ávila, siendo destinado a la III División de Navarra y en los combates cercanos a Teruel, es herido de metralla en el pie derecho y en un ojo.
En enero de 1939, toma parte en la liberación de Cataluña y acaba la guerra muy cerca de Cuenca.
Agustín fue uno de los muchos voluntarios de Falange, que al acabar la Guerra Civil, siguieron la carrera militar, y por eso fue destinado al Regimiento de Infantería nº 50.
Pero nuevamente la lucha llamaba a Jáuregui, la Falange abría sus banderines de enganche para ir a combatir al comunismo en Rusia, y Agustín sin dudarlo ni un segundo y a pesar de haber perdido un ojo en los combates de Teruel, se alista nuevamente con su camisa azul.
Otra vez vuelve al combate y es destinado al Regimiento de Artillería Divisionario, no sin gran oposición por su parte, su condición de Caballero Mutilado de Guerra le había ayudado a alistarse, pero la falta de un ojo le impidió combatir de infante como él quería.
Nuevamente es herido y al ser relevada la División, regresó a España reincorporándose a su Regimiento en Santander.
En agosto de 1946, se le destina al "Tercio Duque de Alba", incorporándose a la 21ª Compañía de la VII Bandera, ascendiendo a Teniente por antigüedad en 1949.
En 1956, es promovido al empleo de Capitán de Infantería y se le destina al Grupo de Fuerzas Regulares aunque a petición propia vuelve al Tercio.
La pólvora y la sangre perseguían a Agustín y nuevamente entra en combate como Capitán Legionario en la denominada Guerra de Sidi-Ifni.
A finales de 1957, Agustín Jáuregui mandaba la 2ª Compañía de la XIII Bandera de la Legión, y frente de un grupo formado por dos Compañías, una sección de ametralladoras y un pelotón de morteros, se enfrentó con una partida enemiga en la zona del Messied poniéndola en fuga, dejando 25 muertos y un prisionero, las fuerzas mandadas por Agustín solo tuvieron un herido.
Las bandas enemigas planearon un ataque a El Aaiun para lo cual acumularon muchos combatientes y medios en la zona de Edchera.
El 13 de enero de 1958, la XIII Bandera del Tercio salía de sus cuarteles para reconocer la zona de Edchera y obtener información del enemigo, cuando de pronto la 3ª Compañía empezó a ser flanqueada, recibiendo fuego cruzado, pero las reservas del enemigo dirigieron su atención atacando al Capitán Jáuregui y a sus hombres.
Agustín, al mando de una Sección y de la plana mayor de su Compañía, recibió la ayuda de un pelotón de morteros de 81 mm, que lanzó toda su munición contra el enemigo.
El Capitán Jáuregui, al frente de sus hombres y de la Sección del Brigada Fadrique, logró atraer sobre ellos el principal ataque del enemigo, lo que permitió que este no pudiera envolver a toda la XIII Bandera por su flanco norte, pudiendo evacuar las bajas y replegar a lugar seguro.
Agustín Jáuregui, al mando de un pelotón y apoyado por otra Sección, lograron distraer fuerzas suficientes para salvar a toda la Bandera, en ese combate cayó "cara al ardiente sol del Sahara" el bravo Capitán falangista, su camisa legionaria, ya de color escarlata, se hermanó en la muerte con el emblema de la Falange que llevaba Agustín dentro de un bolsillo.
A su lado, fueron encontrados también muertos el cabo Maderal, el Brigada Fadrique, y el cabo Aali Uld Sidi Baba.
Ese día la Legión Española pagó con un precio muy alto de sangre su amor por la Patria, sufriendo 37 muertos y 50 heridos en casi 8 horas que duraron los combates.
Se concedió la "Cruz Laureada de San Fernando" al Brigada Fadrique y al cabo Maderal.
Incomprensiblemente, no se concedió ninguna condecoración a título póstumo al Capitán Agustín Jáuregui, "NO IMPORTA", los héroes de la Falange no necesitan recompensas cuando caen defendiendo a España.
Por eso hoy recordamos al falangista Agustín Jáuregui, uno de los primeros de la Falange gallega, combatiente en la Guerra Civil, voluntario en la División Azul y Capitán del Tercio, que cayó bajo el fuego enemigo defendiendo lo que más amaba, a España y su Falange.
 
 
(Fotografía del Capitán Jáuregui, con uniforme de la Legión tomada poco antes de que cayera muerto en los combates de Edchera, nótese las gafas oscuras de sol que llevaba el Capitán para disimular la pérdida de un ojo).