He oído hace no mucho que VOX tal vez podría llegar a ser como una especie de ''aliado'' del Carlismo.

Vamos a ver, el partido político VOX defiende esta constitución liberal y con ello la monarquía parlamentaria, el sistema de partidos, la separación de la Iglesia del Estado, el sistema económico liberal capitalista y encima yo creo que no rechazan el aborto ''del todo'' pues nunca concretan sobre el tema. Sí, parece que critican la ideología de género (aunque no tengo muy claro todavía su postura respecto al tema homosexual), la memoria histórica (aunque les importa un rábano Franco y lo que representa), la inmigración ilegal (nada dicen sobre el Sáhara Occidental y su grave problema con Marruecos) y las autonomías (aunque luego tampoco apoyan claramente los fueros regionales...), pero defienden los principales pilares en los cuales se asienta este sistema, luego, ¿posibles ''compañeros de viaje''?, ¿cuando son ellos los que defienden un sistema que los tradicionalistas pretendemos abolir?. Y es que VOX no es más que un mero producto de un sistema que quiere perpetuarse sea como sea.

Se tachan a sí mismos de 'liberales conservadores'. Cuando el liberalismo y el sistema liberal en general es el gran problema de este país. Conservadores, ¿conservador?, ¿que es eso?, pues querer conservar las ideas de la nefasta y ''masónica'' revolución francesa. Es decir que los que están en el error y en 'las nubes', son ellos, (por ejemplo con su concepto de libertad), los liberales, no nosotros los carlistas ya que nosotros con nuestro ideario tenemos los pies bien asentados en el suelo.
 
Con los liberales, sobre todo con sus líderes, no debe el carlismo compadrear o colaborar ni hacer concesiones políticas pues los que están errados son ellos y el error no tiene derechos de ningún tipo. No debemos sembrar confusiones ni malentendidos entre la gente y por supuesto menos entre los nuestros. No debemos dejarnos cegar y seducir porque VOX tenga representación parlamentaria y miles de votos o afiliados, eso es lo que se pretende para desmoralizarnos, dividirnos, en una palabra, debilitarnos. No tenemos que hundirnos modificando de paso nuestro ideario y programa patriota (que se puede aplicar perfectamente), para poder encajar mejor, ni una coma abandonando la lucha contra el ''leviatán'' liberal, hay que combatirlo ya sea con las palabras o si fuera preciso hasta con las armas para poder llegar a restaurar algún día, si Dios quiere, el orden social cristiano-católico.

Yo sigo con mi ''predicación en el desierto'' particular de que mientras no se cambie de sistema y sólo lo retocamos, tarde o temprano, volveremos a las mismas pues las grietas regresarán al poco tiempo y el edificio estará en peligro de derrumbe una vez más.
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