ECDE el 8-M homenajea a la mujer española: Sanz Bachiller, Pilar Primo de Rivera y Maria Pita

Sanz Bachiller

Mercedes Sanz Bachiller nació de forma accidental en Madrid en 1911, ya que sus padres estaban de paso. Hija de una terrateniente de Montemayor de Pililla, Mercedes Bachiller,  con tierras y propiedades y de Moisés Sanz, hombre sin preparación pero con carácter aventurero y poco dado al asentamiento rural ya que poseía un talante emprendedor que le llevaron hacia América. Tal era la diferencia de personalidad de ambos cónyuges que a pesar del arraigado conservadurismo de la madre, se separa del marido, marchando a vivir a Montemayor con su hija , a la casa familiar. El padre muere cuando Mercedes tienen tres años, solo lo ha visto tres veces en su vida y una ya fue estando muerto.

En la casa familiar se cría con la vetusta madre, sobria, católica a machamartillo, con una abuela anciana y una tía disminuida psíquica que sentía gran atracción por el sexo. En cuanto veía a un hombre se le ofrecía de forma exagerada. Este hecho, supuso, para el resto de la familia una vergüenza difícil de asumir por lo que se encerraron en la casa sin apenas contacto con el exterior.

La madre vive obsesionada por la muerte de un hermano, por lo que cuida y protege a Mercedes de forma exagerada. Tienen tierras, son terratenientes ricas, por lo que abundan los buenos alimentos, así como acostumbra a la niña a hacer ejercicio, a caminar. Mercedes se desarrolla fuerte, vigorosa y sana. Es internada en el Colegio de las Dominicas Francesas de Valladolid, que mantienen una disciplina poco severa y le proporcionan una correcta educación moderna para la epoca. A los catorce años muere la madre. Mercedes, se queda sola, ya que el resto de la familia ha desaparecido. Rica, con tierras pero sola  y sin un hogar al que acudir. Quizá esa fuera la causa del desarrollo de un carácter resolutivo, independiente y bravo. A pesar de la educación solitaria, ha desarrollado es extrovertida, cariñosa y goza de muchas amigas. Una de ellas vive en Valladolid y Mercedes pasa en la casa familiar de esta los fines de semana.

Es  el edificio donde también reside Onésimo Redondo, uno de los que sería líderes del fascismo español, quizá el principal ideólogo y el más violento y resolutivo de todos. Onésimo es ferviente católico, ama profundamente las tierras castellanas, el campo, funda su nacionalismo en las raíces del latifundismo castellano y español. Se enamoran y comienzan un noviazgo apasionado. Ella secunda la ideas políticas de Onésimo con entusiasmo. Ambos hacen una perfecta simbiosis personal e ideológica.

Se casan y sin llegar a cumplirse los nueve meses nace un niño muerto. Para entonces, Redondo ya está inmerso en la lucha política. Ha fundado  las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH) que son el germen de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) de marcado carácter violento y fascista. Onésimo Redondo, admiraba la dictadura de Primo de Rivera, recibe a  la República con el total rechazo de sus ideas antidemocráticas,  pronto lanza proclamas donde aboga públicamente por la violencia, por armar a sus hombres y luchar cuerpo a cuerpo contra la izquierda y las ideas democráticas que considera  destructivas de las esencias nacionales españolas. Admira a Hitler y sobre todo a Mussolini  pronto se apresta a crear las milicias negras al ejemplo fascista italiano o las SA nazis. Mercedes le apoya en todo momento.

Es encarcelado mientras ella está embarazada y se mantiene con las rentas de sus fincas de Montemayor.

En la Sanjurjada, Redondo está implicado, por lo que cuando fracasa, huye de España debido a la amenaza de nueva prisión, incluso  llegan noticias de que le buscan para matarle. Marchan a Portugal,   donde residen ambos, sin nadie y viviendo en una pensión.  Mercedes, que está embarazada de nuevo  tiene a su hijo, Onésimo, que nace con cuatro kilos y con fórceps. Fue un parto terrible, en soledad. Se recupera pronto debido a su fortaleza y sigue apoyando a su marido en su lucha clandestina.

Regresan a España, Onésimo para entonces participa activamente en política. Se presenta a las elecciones del 34, pero al final se retira con el fin de no dividir a la derecha. No le gusta la CEDA de Gil Robles, que ha presentado candidato,  pero Onésimo, constata el escaso apoyo que tiene por lo que sacrifica su ambición a que las derechas estén unificadas y salgan un diputado por Valladolid de la CEDA.

Poco después conoce a Ramiro Ledesma Ramos, que comparte con él ideología pero no tiene ni su cultura (Redondo es abogado y un orador extraordinario) ni su capacidad de llegar a las masas. Se relaciona con José Antonio Primo de Rivera, pero no simpatiza con él. Redondo y Ledesma, son más hombres de acción  consideran a Primo de Rivera un señorito aristócrata demasiado “pijo y paciente” para sus ideales de violencia fascista.  Sin afinidad pero no les queda más remedio que relacionarse ya que sus partidos tienen mucho en común. Tiempo después llegará la unificación de los partidos fascistas españoles (Falange Española y de las Jons) pero eso es otra historia.

 

Mercedes vive en precario debido a las veleidades políticas de su marido, en muchos casos tiene que pasar a la clandestinidad. En 1936, durante un viaje junto a compañeros de las JONS, se encuentran con unos supuestos anarquistas y en el enfrentamiento muere Onésimo Redondo.  Nunca estuvo claro el suceso y es la misma Mercedes la que duda de la muerte de Onésimo,  apuntando a que posiblemente fueran los propios compañeros falangistas quienes le asesinaron, debido a la tremenda rivalidad que existía entre los partidos fascistas y sus líderes. Onésimo ensombrece a José Antonio, culto, abogado como él y un extraordinario orador le gana en implicación y fanatismo. No son extrañas las sospechas que siempre hubo sobre la muerte del fascista Onésimo Redondo.

Ramiro Ledesma Ramos, participó en la Guerra Civil, pero luego se desliga de la política quedándose en un oscuro funcionario.

Esa rivalidad entre las facciones del fascismo español acompañará siempre a Mercedes. Hasta dejarla a los pies de los caballos.

Tiene solo 25 años, dos niñas y un niño pequeño. El hermano de Onésimo, Andrés Redondo, que ha tomado el puesto del hermano como jefe de Falange de las Jons en Valladolid, le recomienda aceptar un estanco y pasar a ser una viuda respetada y silenciosa. No es la idea de Mercedes, que anuda su dolor y se lanza a una obra magna. Funda con aportaciones de amigos, y cuestaciones de caridad el Auxilio de Invierno, para ello toma como ejemplo el Winterhifswerk nazi.

La guerra ha dejado cientos de miles de huérfanos, de viudas sin posibles, que viven en la retaguardia sin nada. La misma ideología que asesina a los padres quiere salvar a los hijos. Mercedes decide que no hay que hacer distingos, da igual si son rojos o fascistas, atiende a todo el mundo en sus comedores. Claro que para ello deben levantar el brazo con el saludo fascista, cantar el Cara al Sol, comer bajo la efigie de Franco, José Antonio y guardarse bajo llaves el dolor de haber perdido una guerra, o el sueño de tener otra ideología. Los ayudan, los dan de comer pero bajo la humillación de la  bota fascista.

La capacidad organizativa y de trabajo de Mercedes es tremenda. En poco tiempo extiende por todo el territorio conquistado por las tropas franquista el Auxilio Social, que es así como se llama después de la etapa invernal. De tal forma que es ella la que entra con convoyes de alimentos detrás de las tropas en cada ciudad que cae en las garras franquistas. Llegan con los alimentos a la vez que los soldados y falangistas con sus armas y la represión que conlleva el triunfo. Así viene a Santander, entabla relación con el general Mola, que la mantiene informada de cómo va el frente norte y se adelanta a la toma de Bilbao para llegar de su mano. Lo mismo ocurre en Valencia, Barcelona, el Auxilio Social ampara a los hambrientos y desarrapados de la guerra. Los mismos que han sido desposeídos por las armas de su ejército.

Mercedes tiene ambición de formar guarderías para que las mujeres puedan trabajar, y que los niños estén bien atendidos…cosa que choca frontalmente con la ideología del fascismo  para la mujer, encarnado por  Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio, que ha sido fusilado en la cárcel de Alicante y entronizado como mártir y simbolo por el régimen. Pilar Primo de Rivera tiene un poder grande en el  franquismo incipiente y otras ideas muy diferentes además de que el poder y las capacidades que ha desarrollado Mercedes Sanz Bachiller ensombrecen su Sección Femenina.

Son tiempos de lucha enconada de poder dentro del gobierno de Franco, una vez instaurada la paz. La mujeres, como siempre ocurre, deben tornar al hogar para cuidar de los suyos. No hacen falta guarderías porque ellas son las garantes de la familia. En el gobierno de Franco se enfrentan a puñal los militares con los falangistas cada uno con su cuota de poder, con su pelea por perseguir puestos que garanticen el reparto de la rapiña fascista. En esa lucha, Mercedes se ve envuelta sin quererlo porque en ningún momento muestra interés en la política pero sí en mantener y extender su obra del Auxilio Social .

Desde el principio uno de los mejores amigos de Onésimo Redondo, Javier Martínez de Bedoya ha colaborado con ella. Desde el primer momento se fascina por la personalidad y la belleza de Mercedes, primero la admira como viuda del héroe para poco a poco enamorarse de ella. Martínez de Bedoya no es en absoluto ambicioso, y no se maneja bien en las esferas de poder. Durante un tiempo es amigo del todopoderoso Ramón Serrano Súñer, que le ofrece puestos de relumbrón y alguno no es aceptado. Serrano  toma el rechazo como una afrenta. A la vez, Mercedes y Javier se posicionan a favor de Manuel Hedilla como sucesor de José Antonio en la cruenta lucha por el poder de Falange al morir José Antonio. Esto, junto a la rivalidad de Pilar Primo, se confabula para que Ramón Serrano Súñer de carpetazo al Auxilio Social, en base a no generar  “gente que se acostumbre a la sopa boba” Ironías de un país que padece una hambruna antológica y que los que se expresan así viven en la opulencia más absoluta. No quieren dar de comer a pobres y mucho menos si son rojos. Eliminan el Auxilio Social, y a partir de ese momento queda toda la parafernalia educativa femenina bajo la egida de Falange  con su Sección Femenina al mando de la que está, como no puede ser de otra manera, Pilar Primo de Rivera. Se acabó el sueño de independencia, de posibilidad de guarderías para liberar algo a las mujeres en la España de Franco.

 

Mercedes Sanz Bachiller sufre la derrota, no tanto por su ambición política, que no la tiene, sino porque cree en lo que hace, en la utilidad de abastecer y paliar el dolor de la guerra y la postguerra. Franco, conoce su obra, al igual que bastantes personas del régimen que la admiran y valoran sus capacidades. Le ofrece organizar el Instituto Nacional de Previsón, y Sanz Bachiller, así como Martínez Bedoya se ponen a ello. En poco menos de un año, consiguen que más de 5000 personas trabajen gratis contabilizando a la gente del campo para organizar la precaria y escasa protección a los trabajadores del régimen. Durante gran parte de la Dictadura, la única protección de los trabajadores fue ese Instituto creado por Mercedes Sanz Bachiller con la ayuda de Javier Martínez de Bedoya.

Entre tanto, Mercedes y Javier contraen un matrimonio discreto, que supone un enorme escándalo para el régimen. Ella es la viuda del héroe…Pierde parte de su estatus aunque Franco, consciente de su valor, no se resigna a perderla,  ofreciéndole un puesto en el simulacro de Parlamento que crea el régimen. Es  Procuradora en esas Cortes de fantasmas desde 1943 a 1967, y mantuvo su puesto en el Consejo de Administación del Instituto Nacional de Previsión.

Tuvo otra hija con Javier Martínez de Bedoya, quien por cierto, al finaliza la II Guerra Mundial se supo que perteneció a una red de salvamente de judíos sefardíes. Desde los puestos en las embajadas donde trabajó durante la contienda, les proporcionaba pasaportes españoles  pudiendo des esa forma salvar muchas vidas.

Fue escritor de éxito e invirtió su dinero y el de Mercedes en una casa en Torremolinos, poco después construyeron un hotel, convirtiéndose ambos en pioneros del turismo en la zona.

El nombre de Mercedes Sanz Bachiller fue borrado de la historia del Auxilio Social, pasando los honores a pertenecer a Pilar Primo de Rivera quien fue hasta su muerte adalid del régimen y única mano que dirigía la Sección Femenina. El peso del apellido Primo de Rivera y las maniobras de la Falange consiguieron obviar la obra ingente de Mercedes Sanz Bachiller.

Murió en Madrid el 11 de Agosto de 2007. Estuvo felizmente casada con Javier Martínez de Bedoya más de 50 años.

María Toca Cañedo en: https://www.lapajareramagazine.com/mercedes-sanz-bachiller

Pilar Primo de Rivera

Pilar Primo de Rivera y Sáenz de Heredia nació en Madrid el 4 de noviembre de 1907. Hermana de José Antonio, fundador de Falange Española, como sabemos; ambos eran hijos de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, Militar y Dictador en la década de 1920 y de Casilda Sáenz de Heredia y Suárez de Argudín.
 
   Fue Delegada Nacional de la Sección Femenina desde 1934 hasta su desaparición en 1977. Posteriormente, Pilar también fue la Presidenta de la Asociación de Veteranas de la Sección Femenina, denominada Nueva Andadura en noviembre de 1977, puesto que desempeñó hasta su muerte en 1991.
 
   Además de sus decisivas intervenciones en política, desarrolló un impresionante trabajo de recuperación y compilación del folclore español, especialmente en lo referido a costumbres, gastronomía, poesía, música y danzas regionales. Nunca contrajo matrimonio ni tuvo descendencia.
 
   La vida de Pilar Primo de Rivera, no puede llegar a comprenderse sin la que fuera su gran creación: La Sección Femenina, que nació en el seno del S.E.U y se creó en principio para ocuparse humana y económicamente de los presos, de sus familias y de los caídos con los que la “democrática II Republica” obsequiaba a los primeros falangistas.
 
   Sufrieron por ello todo tipo de vejaciones y riesgos, muchas de ellas pagaron con su propia vida y la misma Pilar estuvo amenazada de muerte en Mundo Obrero, lugar desde el que no se amenazaba sin consecuencias.
 
   Durante la Cruzada por medio del  «Auxilio de Invierno» primero, y del «Auxilio Azul» y después, continuaron su labor y salvaron infinidad de vidas buscando refugios y embajadas en las que esconder a los amenazados por el Frente Popular. Por iniciativa de Mercedes Sanz Bachiller, viuda de Onésimo Redondo, se creó el «Auxilio Social» y por último el «Servicio Social», mediante el cual las mujeres realizaban servicios en hospitales, guarderías, comedores, etc.
 
 
Francisco Franco, Pilar Primo de Rivera y Raimundo Fernández Cuesta
 
 
   La verdadera labor de transformación social de la mujer en España la pudo realizar la Sección Femenina una vez acabada la Cruzada. El Generalísimo Francisco Franco, tras rehabilitar el Castillo de la Mota, se lo entregó para que fuera sede de la Escuela de Mandos. En el Castillo se formaron los cuadros encargados de dirigir la Revolución Social que se avecinaba y en el que por cierto, hoy no queda ningún vestigio del paso de la Sección Femenina gracias a la política anticultural y de odio de los “demócratas” encumbrados en las instituciones y de la cobardía y complejo del denominado “centro-derecha”. Por cierto, que Luis Solana Madariaga y otros políticos socialistas, pretendieron también quitar los escudos del Águila de San Juan del Castillo de la Mota. Alguien les hizo notar que databan del tiempo de los Reyes Católicos y se salvaron de desaparecer para siempre, por los pelos.          
 
   Cátedras ambulantes, Granjas-Escuela, Guarderías, Hospitales, Becas a mujeres en España y en Hispanoamérica a través de los «Círculos Medina», Asistentes Sociales, Divulgadoras Rurales Sanitario-Sociales, Colegios Menores, Escuelas de Formación Profesional, Educación Especial, Bachillerato, Campañas de vacunaciones masivas y un sin fin de proyectos encaminados todos ellos a paliar la situación de la guerra y el histórico retraso que sufría nuestra Patria, forman parte de la aportación y legado de aquellas ejemplares mujeres.
 
   Los Coros y Danzas sirvieron para educar en la cultura musical e histórica de España. Hoy los separatistas tendrían que rendirles homenaje, ya que gracias a esta labor saben qué y cómo tienen que cantar y bailar a sus regiones, a las que ellos llaman “naciones”.
 
   A través de leyes, decretos y órdenes, consiguieron ir eliminando la histórica discriminación sufrida por la mujer. Lograron el principio de igualdad de retribucionesigualdad jurídica en la contratación y ejercicio de todos los derechos laborales y sindicales, la abrogación de excepciones discriminatorias, como la que negaba a la mujer la posibilidad de ser juez y fiscal, entre otras muchas. Tuvieron  participación en los sindicatos a través de más de 20.000 enlaces sindicales, Procuradores, Consejeros Nacionales, Diputados y Consejeros Provinciales e incluso llegaron a alcanzar Alcaldías. Representaron a la mujer española en 25 organismos internacionales, entre ellos la UNESCO y la ONU.
 
   Lograron con la semilla de la poesía mística de José Antonio, germinar y ver triunfar una Revolución Social sin precedentes en la Historia de España.
 
   Predicaron con el ejemplo, con su ascetismo y entrega total. Muchos españoles les deben sus derechos, su cultura y hasta la misma vida. Fueron la columna vertebral de la Reconstrucción Nacional; sin ellas, no hubiera sido posible soportar los años de miseria, hambre y aislamiento. Todo se hizo además bajo el patronazgo de Santa Teresa de Jesús, elegida por Pilar como modelo a imitar por sus discípulas.
 
   Pilar Primo de Rivera se paseó por palacios, congresos, ayuntamientos y aldeas; se movió entre Obispos, Generales, Ministros, Diputados, empresarios, escritores, trabajadores y campesinos, y todo lo hizo, con la misma naturalidad y sencillez. Logró sin «palabrería liberal» una obra sin parangón en  nuestra reciente historia.
 

   Le fue concedido el título de Condesa del Castillo de la Mota y numerosas condecoraciones, entre ellas: la Gran Cruz de Isabel La Católica, la Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, el Gran Collar de la Orden de Cisneros y la Medalla del Mérito al Trabajo.
 
   Fue Consejera Nacional del Movimiento y Procuradora en Cortes desde el 16 de marzo de 1943 hasta el 30 de junio de 1977.
 
   Escribió sus memorias: Recuerdos de una vida, editadas por Dyrsa, Madrid-1983. También es importante Recuerdos de José Antonio, editado por Ediciones Barbarroja y Plataforma 2003, Madrid-2002. Igualmente están recopilados muchos de sus discursos e intervenciones en numerosas obras y opúsculos.
 
   Falleció cristianamente el 17 de marzo de 1991 en Madrid. Está enterrada en el Cementerio madrileño de San Isidro.      
 

Maria Pita

En la primavera del año 1589, un año después de la empresa fallida de la Armada Invencible en costas inglesas, Inglaterra estaba preparada para materializar su venganza. En aquellos últimos años del siglo XVI, España e Inglaterra, dos potencias internacionales, pugnaban por el dominio de los mares y la hegemonía en medio mundo y en el tablero, miles de peones iban a sufrir las consecuencias. Cuando las tropas inglesas arribaron a las costas gallegas, sus gentes no se lo iban a poner fácil. Hombres, pero también mujeres, se situaron al frente de la resistencia. De todas ellas, destacó por su coraje y valentía María Pita.

La historia de María Pita se enmarca en esa enorme batalla que lidiaban españoles e ingleses en distintos frentes. Su nombre real era Mayor Fernández da Cámara Pita pero un malentendido con la muerte de su hermana María la convirtieron en María Pita. Había nacido en una fecha indeterminada alrededor del año 1564 en el seno de una familia sencilla. María se casó en cuatro ocasiones. Su primer marido, carnicero, la dejó con una hija y la herencia de unas tierras y varias propiedades que le permitieron vivir de manera relativamente holgada. Su segundo marido, el que forma parte de la leyenda de María Pita, falleció durante el ataque inglés a La Coruña.


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Corría el año 1589 y ahora Isabel I, con su corsario Francis Drake a la cabeza, se disponía a poner en jaque a su enemigo Felipe II. No sólo iba a devolverle la "visita" a sus tierras, sino que se disponía a arrebatarle la corona portuguesa que el rey Prudente se había apropiado en 1580 aduciendo razones dinásticas. Junto a Drake viajaba don Antonio, prior de Crato, nieto de Manuel I de Portugal, que reclamaba para sí el trono que entonces ostentaba su primo lejano Felipe II.

La Coruña movilizó a hombres, mujeres y niños que se atrincheraron en la plaza. En un primer momento, las mujeres ejercían labores de apoyo y aprovisionamiento a las tropas pero la situación desesperada en la que derivó el asedio obligó a todos sus habitantes a luchar contra el enemigo. Cuando las fuerzas empezaban a disminuir y el ánimo de los coruñeses se desvanecía, María Pita mató al alférez inglés y le arrebató su bandera. Dicen algunos que fue por la rabia sentida tras el asesinato de su segundo marido en pleno asedio que María agarró una lanza, un arcabuz o un cuchillo, según las versiones, y terminó con su vida.


Foto: Tomás Fano - originally posted to Flickr as La Coruña. María Pita’s statue. Galicia. Spain, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9384384

María Pita se erigió entonces en abanderada de los suyos al grito de "Quien tenga honra que me siga". Convertida en heroína, continuó luchando hasta que los ingleses se retiraron de sus costas y pusieron rumbo a Lisboa donde tampoco conseguirían su objetivo de destronar del trono luso a Felipe II.

El valor de María Pita fue reconocido por el rey quien le concedió una pensión y le fue dado el título de "soldado aventajado". El mismo año del asedio en el que había perdido a su segundo marido, María volvió a casarse por tercera vez, esta vez con un capitán de infantería con quien tuvo otra hija. Y de nuevo volvió a quedarse viuda, en 1595. Cuatro años después se casó por cuarta vez con un funcionario de la Real Audiencia de quien enviudó en 1613. Desde entonces, María no volvió a casarse por expreso deseo de su último marido quien puso como condición para que su esposa pudiera gozar de su herencia que no volviera a contraer matrimonio.

María Pita, la heroína de La Coruña, falleció el 21 de enero de 1643, habiendo superado, si aceptamos su fecha de nacimiento en 1564, los ochenta años de edad.