En todas las diócesis españolas en las que durante la enfermedad del Jefe del Estado se habían ofrecido oraciones especiales por su salud, se celebraron asimismo sufragios por el eterno descanso de su alma. Prácticamente todos los obispos españoles ensalzaron en sus diócesis las virtudes personales y públicas de Franco.

En los momentos en que Franco se presentaba al juicio de Dios, tanto los arzobispos, como los obispos y los sacerdotes de toda España, no escatimaron alabanzas al hombre providencial, artífice del resurgir la Unidad Católica en España, de tal modo que con los panegíricos elogiaron, con generosidad las virtudes personales y políticas de Franco, resaltando la ejemplaridad de su vida y de su obra.

Escribiendo, con los panegíricos a la figura de Franco, las páginas más sacrales y gloriosas del Régimen, muy similares a las que habían sido escritas durante los cuarenta años trascurridos, acentuándose el parecido hasta, a veces, superarlo, con la de los tiempos primeros en los que la idea de la Cruzada y el posterior reconociendo de católico ferviente informaba todo (invocando al mismo Franco como providencial Caudillo de España por la gracia de Dios).

En homenaje a la verdad de la historia y sin comentario alguno, ofrezco las opiniones de la Jerarquía española, en la película “RECONOCIMIENTO DE LOS OBISPOS ESPAÑOLES”