Isabel II fue la única reina Borbón de España. Después de ella llegaron tres reinas consortes al trono, Ena, Sofía y Letizia. En nuestro país ser reina lo que se dice fácil, nunca lo fue. Y es que, en muchas ocasiones, los matrimonios reales fueron resultado de intereses de estado. Lo único que no cabe duda es que las tres cumplieron con su deber de engendrar y perpetuar la Monarquía, eso sí a la sombra del Rey. Victoria Eugenia de Battenberg, más conocida como Ena, casada con Alfonso XIII, Sofía de Grecia y Dinamarca​, esposa del rey Juan Carlos I. Y, por último, Letizia Ortiz Rocasolano, reina consorte actual por su matrimonio con Felipe VI.

Pero ¿quiénes son ellas? ¿En qué lugar se enamoraron? ¿Dónde nacieron? Y ¿a qué dedicaron o dedican su tiempo? Si Alfonso XIII, conoció a su mujer por casualidad en 1905 en los salones de Buckingham durante una comida celebrada en su honor por la reina de Inglaterra. La reina Sofía y Juan Carlos se conocieron en 1954, en el crucero Agamenón cuando tenían 16 años, para volver a reencontrarse de nuevo en Italia en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. Mientras que a Letizia y Felipe los presentó Pedro Erquicia, un histórico de TVE, director y presentador de Informe Semanal y Documentos TV, en una cena que organizó en su casa en 2002 para hablar sobre la guerra de Irak.

La consorte del Rey de España recibe la denominación de Reina y el tratamiento de Majestad. Mucho se ha hablado de ellas, pero todas tuvieron que superar numerosos obstáculos. Victoria Eugenia de Battenberg era la nieta de la reina de Inglaterra y fue reina consorte de 1906 a 1931. Doña Sofía nació en Grecia y fue proclamada Reina Consorte de España en 1975. Las dos se vieron obligadas a renunciar a su fe para convertirse al catolicismo y aprender español. En el caso de la reina Letizia (2014), tuvo los problemas que conlleva ser la primera esposa de un rey de España que no pertenece a la realeza, y es la segunda consorte de un Borbón nacida en España después de María de las Mercedes de Orleans, esposa de Alfonso XII.

Ellas nos han dejado Imágenes para la historia. Desde un vestido de novia manchado de sangre porque un anarquista catalán lanzó una bomba al carruaje real de Victoria Eugenia y Alfonso XIII. Hasta la imagen de la Reina Sofia en la coronación del Rey Juan Carlos en 1975, el día de la restauración de la Monarquía. O el viral rifirrafe entre la reina Letizia y doña Sofía por una fotografía, a la salida de la Catedral de Palma después de la Misa de Pascua. También hemos sido testigo de la emoción contenida de Sofía en el acto de abdicación de Juan Carlos como rey de España, a favor de su hijo Felipe VI. Y, cómo no, del día que Letizia hizo callar a Felipe en el anuncio de su compromiso. O las muestras de su dolor, embarazada de Sofía, por la inesperada muerte de su hermana pequeña Érika.

A la reina Ena se le conocía como la “Reina enfermera”. Su labor más importante coincidió con la creación de las bases para reorganizar la Sección Española de la Cruz Roja. Y vistió durante algún tiempo el uniforme de las Damas Enfermeras. En tanto que la reina Sofía es puericultora de formación. Además de su participación en actos oficiales e institucionales como el resto de las consortes, dedica su agenda a actividades sociales y asistenciales, y es presidenta ejecutiva de la Fundación Reina Sofía. También es presidenta de honor de varias instituciones culturales y musicales. A Letizia la conocemos por ser la “Reina periodista”, el 31 de octubre de 2003 presentó su último telediario. En su caso, sus compromisos están más vinculados a la salud y la cultura.

Tres reinas consortes con estilos muy diferentes. Una de ellas fumadora, amante de la moda, asidua de Balenciaga, y enamorada de las joyas. Tenía en su joyero una de las mejores colecciones de su época, aunque dicen las malas lenguas que Alfonso XIII le regalaba una por cada infidelidad. Más tarde, algunas de ellas las luciría doña Sofía, que ha mostrado siempre un estilo mucho más sobrio y contenido. Una imagen que sorprende porque la ha mantenido igual desde hace más de cuarenta años. Lo contrario que la reina Letizia, la más camaleónica de las tres, ya que a lo largo de su reinado ha cambiado numerosas veces de imagen, por poner un ejemplo la hemos visto rubia, morena, castaña o hasta dejarse visibles las canas de su melena.

Reinas con devoción por su deber. Sin importar las infidelidades, adversidades, enfermedades o, incluso, el exilio. El deber de todas ellas era asegurar la sucesión, cuanta más descendencia tuvieran mejor.  Victoria Eugenia tuvo seis hijos, dos de ellos murieron por culpa de la hemofilia transmitida por ella. Alfonso, Jaime, Beatriz, Cristina, Juan, quien fue el titular de los derechos dinásticos, y Gonzalo. En cuanto a la reina emérita, en los años siguientes de su matrimonio con el Rey Juan Carlos nacieron sus tres hijos, la Infanta Elena (1963), la Infanta Cristina (1965) y el Príncipe Felipe (1968). Por su parte, Letizia es madre de Leonor, princesa de Asturias (2005) y la infanta Sofía (2007).

Victoria Eugenia se cansó de recibir joyas y dejó plantado a Alfonso XIII después de marcharse al exilio. La pareja real terminó separándose y solo volvió a reencontrase en Roma, con motivo del nacimiento del rey Juan Carlos en 1938. Ella regresó a Londres con su madre y luego se trasladó a Lausana, en Suiza donde murió. Hoy por hoy, doña Sofia y Juan Carlos siguen casados, pero también hacen vidas completamente separadas. La decisión del rey emérito de irse fuera de España, hace oficial ese distanciamiento. Finalmente, después de los 17 años de la boda de Letizia y Felipe, a pesar de sus crisis y broncas, permanecen como un matrimonio estable, aunque Letizia dejara de utilizar públicamente su anillo de casada y de compromiso.