El Portahelicópteros “Dédalo” (PH-01), en La Coruña

Tan solo una semana después del sábado de Piñata de 1970, el llamado “Carnaval pequeño”, La Coruña acogía a unos huéspedes muy especiales y a los que siempre la ciudad deparó un trato cariñoso y distinguido: una representación de buques de nuestra Armada. Pero, en esta ocasión, la visita tenía unas connotaciones muy especiales.

La noticia, la habíamos conocido en fechas anteriores por medio de la prensa local: El Portahelicópteros “Dédalo” (PH-01), buque insignia de la Armada Española, en sustitución del histórico Crucero “Canarias” (C-21), arribaría al puerto en los días siguientes.

Aquella noticia causó gran expectación en toda la ciudad y, durante días, fue comentario generalizado en todas las tertulias ya que sería la primera vez que, un buque de estas características, atracaría en nuestros muelles. Todo un acontecimiento en especial para los más jóvenes.

Fue a primeras horas de la tarde del sábado, 21 de febrero de aquel año, cuando al puerto coruñés comenzaron a arribar los buques de la Armada Española y de la Marina Nacional francesa participantes en los ejercicios aeronavales “Finisterre VIII-70”, unas importantes maniobras que se estaban celebrando en aguas gallegas. En los muelles, muchos coruñeses aguardaban con expectación la arribada, de manera escalonada, de los distintos navíos de diferentes clases y perfiles, asistiendo a las operaciones de atraque y amarre que se prolongaron hasta ultimas horas de la tarde, fijando la mayoría la atención en nuestro “Dédalo”.

Entre los buques de nuestra Armada, arribados a la ciudad, además del “Dédalo” (PH-01), en el que enarbolaba insignia el Contralmirante Peri Junquera, había viejos conocidos por sus anteriores visitas al puerto. Los Minadores “Júpiter” (F-11), especialmente vinculado a nuestra ciudad por haber recibido en ella su Bandera de Combate, y “Vulcano” (F-12); el Destructor “Liniers” (D-51); las Fragatas “Vicente Yáñez Pinzón” (F-41) y “Legazpi” (F-42) y el Petrolero de Flota “Teide” (BP-11), una buena parte de ellos con base en el vecino Ferrol.

Por parte francesa, atracaron la Fragata lanzamisiles “Suffren” (D-602), insignia de la División gala; los Destructores de la clase T-47, “Kersaint” (D-622), “Dupetit Thouars” (D-625) y “Du Chayla” (D-630); las Fragatas “Le Normand” (F-765) y “Le Gascón” (F-767); el Submarino “Requín” y el Buque de Apoyo Logístico “Rhone”.

Los buques, ocuparon la mayor parte de los muelles portuarios. En el del Almirante Vierna, quedaron atracados los franceses “Kersaint”, “Dupetit Thouars” y “Du Chayla”; en el de Méndez Núñez, los de la misma nacionalidad “Suffren”, “Le Normand” y “Le Gascón”; en el de la Batería, nuestro Petrolero “Teide”, así como los franceses “Rhone” y “Requin”. En Calvo Sotelo norte, el Portahelicópteros “Dédalo” y en Calvo Sotelo sur los “Liniers”, “Vicente Yáñez Pinzón”, “Legazpi”, “Júpiter” y “Vulcano”.

Por lo que señala la prensa de la época, en los referidos ejercicios “Finisterre VIII-70”, participaron, además de los mencionados, el Destructor “Alava” (D-52) y el Remolcador de Altura “RA-1”, ambos pertenecientes a nuestra Armada, y el Submarino galo “Venus”, sin embargo, ninguno de estos busques arribó a La Coruña.

Los dos bracos que llamaron más la atención y despertaron más curiosidad entre los coruñeses aquellos días fueron nuestro “Dédalo” ya que jamás, hasta entonces, se había visto un buque de semejantes características en nuestra ciudad, y la Fragata francesa “Suffren”, un potente navío, cabeza de su clase, de reciente construcción ya que había entrado en servicio en la marina gala en julio de 1967, que contaba con un gran radomo situado sobre el puente de mando que alojaba una radar de descubierta tridimensional, capaz de detectar aviones a 400 km. de distancia, y que disponía de sistemas de misiles antiaéreos “MASURCA” y antisubmarinos “MALAFON”.

Destructor antisubmarino “Liniers” (D-51)

Los ejercicios aeronavales “Finisterre VIII”, dirigidos desde la Capitanía General del Departamento Marítimo del Cantábrico, con su Cuartel General en El Ferrol, donde se instaló el Centro de Operaciones Navales (C.O.N.), y desde el aeropuerto santiagués de Labacolla, contaron con el concurso, además de los buques mencionados, de aviones del 206º Escuadrón de Ataque y del 201ª Antisubmarino de nuestro Ejército del Aire, así como los Helicópteros embarcados en el “Dédalo” y aviones “Atlantic” de la Aviación Naval francesa.  

En las maniobras, ejecutadas en tres fases, desarrolladas en aguas gallegas, la fuerza aeronaval participante se ejercitó en lucha antiaérea y antisubmarina, protección de convoyes y otros supuestos de carácter táctico.

Al igual que en ocasiones anteriores, los 3.000 tripulantes de las dotaciones de los buques surtos en el puerto coruñés fueron agasajados por la ciudad. Tras ser recibidos, en la tarde del 21, oficialmente en el Palacio Municipal a donde acudió el Contralmirante Peri, acompañado de los Comandantes de los diferentes buques, en la tarde del domingo, día 22, la marinería fue invitada al Estadio Municipal de Riazor a presenciar el encuentro de la 3ª División de fútbol entre los equipos Fabril y Turón que concluyó con el triunfo de los coruñeses por dos tantos a cero.

Esa misma tarde, se celebraron sendos bailes-asalto en el Real Club Náutico y el Circulo de Artesanos, a los que acudieron miembros de las dotaciones de los buques, en tanto que algunas de las Unidades abrían sus portalones para ser visitadas por los coruñeses que formaron largas e interminables colas para acceder a su interior.

En la mañana del lunes, día 23, el Contralmirante Peri Junquera, en unión de otros mandos navales, cumplimentó a las distintas Autoridades coruñesas.

Durante los días de estancia en la ciudad, las dotaciones de los buques invadieron pacíficamente las calles del centro coruñés y las zonas de ocio que se vieron muy concurridas y animadas.

El martes, día 24, los buques surtos en el puerto coruñés pusieron proa a las Rías de Pontevedra y Vigo para continuar con la segunda fase de los ejercicios.

En otras ocasiones ya se ha hecho referencia a las características de algunos de los buques de nuestra Armada presentes en La Coruña en aquellos días. Cabe señalar que tanto el Destructor “Liniers”, como los Minadores “Júpiter” y “Vulcano”, así como las Fragatas “Vicente Yáñez Pinzón” y “Legazpi”, basadas en El Ferrol, habían sido sometidas, en los años anteriores, a importantes trabajos de modernización al quedar incluidas en el tratado de cooperación militar firmado con los Estados Unidos.

El Destructor “Liniers” (D-51), constituía, junto con el de iguales características “Alava”, la tercera y última serie de la larga clase “Churruca”, cuya primera unidad se había botado en 1927. Estos dos últimos, se habían aprobado en 1936, sin embargo, el inicio de la guerra civil paralizó el proyecto, no siendo hasta diciembre de 1944 cuando se colocó su quilla en la S.E.N.C. de Cartagena, siendo entregados a la Armada en 1951. Tras sufrir una profunda modernización que concluyó en 1962, las características del “Liniers” quedaron somo sigue: desplazamiento de 2.306 tn. a plena carga; con una eslora de 102 m., manga de 9,7 y calado de 3,7; disponía de dos turbinas Parsons y tres calderas Yarrow que le proporcionaban 31.500 cv. de potencia y una velocidad de 28 nudos. Iba armado, una vez modernizado, con tres cañones de 76,2/50 mm. Mk34 DP, tres de 40/70 Bofors antiaéreos, dos canastas MK4 para torpedos ASW MK32 de 325 mm., dos lanzadores de erizos MK11 ASW, ocho morteros MK6 y dos varaderos MK9 para cargas de profundidad. Disponía de un radar aéreo MLA-1b 2-D, otro de superficie SG-6b, sonar QHB-a de casco y dos direcciones de tiro Mk63 con radares SPG-34 y un generador de ruidos Mk5 Harp de guerra electrónica. Su dotación era de 224 hombres. Fue dado de baja en 1982.

El Portahidros “Dédalo” de la Aeronáutica Naval

Las Fragatas “Vicente Yáñez Pinzón” (F-41) y “Legazpi” (F-42), pertenecían a la clase “Pizarro” compuesta por otros seis cañoneros –“Pizarro” (F-31), “Hernán Cortés (F-32), “Vasco Núñez de Balboa” (F-33), Martín Alonso Pinzón” (F-34), “Magallanes” (F-35) y “Sarmiento de Gamboa” (F-36)-, construidas en Ferrol, siendo las F-41 y F-42 las únicas sometidas al plan de modernización.

Entregadas a la Armada en 1945, fueron modernizadas en 1960, quedando sus características como sigue: desplazamiento 2.123 tn. a plena carga; 95,2 m. de eslora, 12,1 de manga y 3,7 de calado. Dos calderas Yarrow y dos turbinas Parsons que le proporcionaban 6.000 cv. de potencia y una velocidad de 19 nudos. Iban armadas con dos cañones DP de 127/38 mm. MK30, cuatro antiaéreos de 40/70 mm., canastas MK4 para torpedos ASW MK32 de 325 mm., dos lanzadores de erizos MK11 ASW, ocho morteros MK6 y dos varaderos MK9 para cargas de profundidad. Disponían de un radar aéreo MLA-1B 2D, otro de superficie SPS-5B, un sonar de casco QHB-a y direcciones de tiro MK52 con radares MK26 y MK51; igualmente disponían, para guerra electrónica, de un generador de ruidos MK5 Harp. Su dotación era de 255 hombres. La “Vicente Yáñez Pinzón”, fue dada de baja en 1983, y la “Legazpi” en 1978.

De las características de los Minadores “Júpiter” (F-11) y “Vulcano” (F-12) ya se habló en otra ocasión, sin embargo, añadir que fueron modernizados entre 1960 y 1961, pasando a montar cuatro cañones antiaéreos de 76 mm., cuatro Bofors de 40, dos lanzadores de erizos y morteros lanzacargas de profundidad. Tras su modernización se dotaron de radares aéreos y de superficie, sonar y elementos de guerra electrónica. Estos buques fueron dados de baja en 1974 y 1977, respectivamente.

Sin embargo, como se ha señalado, el buque que más interés y atención despertó entre los coruñeses fue nuestro insignia, el Portahelicópteros “Dédalo” (PH-01).

Botado en astilleros de Nueva York, en abril de 1943, entró en servicio en julio siguiente, con el nombre de “USS Cavot” (CVL-28), participando en diferentes acciones en el teatro de operaciones del Pacífico, durante la II Guerra Mundial, hasta le punto de recibir el impacto directo de un kamikaze japonés.

Fue transferido a la Armada Española, en régimen de préstamo, el 30 de agosto de 1967, siendo rebautizado como “Dédalo” (PH-01), en recuerdo de un buque Portahidros con el que contó nuestra Marina Militar en los años 20 y del que hablaremos oportunamente.

Este nuevo “Dédalo”, desplazaba 16.185 tn. a plena carga, con una eslora de 189,9 m., 22 de manga y 8,5 de calado. Disponía de cuatro calderas B&W, cuatro turbinas GE y cuatro hélices, con una potencia de 100.000 cv. y un andar de 31 nudos. Montaba veintiseises cañones Bofors antiaéreos de 40 mm. Contando con modernos medios electrónicos.

El buque, podía embarcar hasta treinta y tres helicópteros de diferentes modelos, entre ellos los modernos “Sikorsky SD-3D Sea King”. El “Dédalo”, que finalmente fue adquirido en 1973, fue dado de baja 1989, convertido ya en Portaeronaves con el numeral “R-01”. Trasladado a los Estados Unidos, se convirtió en museo flotante hasta el año 2000 en que fue desguazado.

Con relación al viejo “Dédalo”, botado en Inglaterra en 1901, fue vendido a una naviera alemana en 1902 y transferido a España en 1921, como compensación a las pérdidas de nuestra Marina mercante durante la I Guerra Mundial, recibiendo la denominación de “España nº 6”.

Interesada la Armada en disponer de un buque de estas características con destino a la Aeronáutica Naval, en diciembre de aquel año le fue transferido y tras las oportunas obras de adecuación a su nueva función fue dado de alta en 1922, siendo el primer buque de estas características de los que dispuso España.

Desplazaba 9.900 tn. a plena carga. Con una eslora de 127,4 m., una manga de 16,76 y un calado de 7,4, disponía de una cubierta de vuelo de 60 m. Contaba con una máquina alternativa, tres calderas y un eje que le proporcionaban 3.000 cv. de potencia y una velocidad de 10 nudos.

Iba armado con cuatro cañones Krupp de 105 mm. y dos antiaéreos de 57. Tenía capacidad para embarcar hasta veinte hidroaviones de los modelos Felixtowe F-3ª; SIAI S16 y S16 bis; Macchi M18 y Supermarine Scarab; así como dos dirigibles semirrígidos SCA y dos globos de observación. Su dotación era de 398 hombre y fue dado de baja en 1936.

El buque, participó activamente en las operaciones militares del norte de Africa durante la guerra de Marruecos, incluido el glorioso Desembarco de Alhucemas.

Como dato para la historia, señalar que el “Dédalo”, en 1934, se convirtió en el primer portahelicópteros del mundo, ya que, el 7 de marzo de aquel año, Juan de la Cierva y Codorníu, realizó un perfecto aterrizaje con su autogiro modelo C-30, sobre su cubierta de vuelo.

Volviendo a 1970, señalar que, La Coruña vivió, durante aquellos días, unas jornadas inolvidables en las que tuvimos ocasión de ver por primera vez la silueta del “Dédalo” reflejada en las tranquilas aguas de nuestro puerto.