El 14 de abril de 1931 se proclamó la república, y las logias estallaron en desatado júbilo y lo mostraron abiertamente. Dejan bien claro que consideran al nuevo régimen como suyo. Y en verdad, si algún régimen en la historia de España puede ser considerado masónico con toda propiedad, ese es el de la Segunda República.

Las dos obediencias masónicas de España asi lo manifestaron. El órgano oficial del Grande Oriente, bajo el título “Nuestro saludo a la República”, escribe:

"El pasado mes de abril pasará a la Historia como testigo de uno de los episodios más hermosos y cardinales de la historia de España…¿Es de extrañar que, por lo mismo, en la gran revolución española hayan dado el máximo ejemplo de fervor y de sacrificio hombres educados en nuestras Logias?...Con orgullo digamos que a la magnífica cosecha que hoy recoge el pueblo español ha contribuido la semilla de nuestros sembradores”

El órgano oficial de la Gran Logia Española, no sólo reconoce como el anterior que la masonería ha estado trabajando arteramente en la sombra por este régimen, sino que saluda a los “hermanos” que en su mayoría, afirma, han venido a ocupar las instituciones:

“Como españoles y francmasones que contemplan hecha ley la estructura liberal de un nuevo Estado engendrado de los inmortales principios que fulguran en Oriente, tenemos que sentirnos satisfechos. A la puesta del sol por Occidente llega el clamor del nuevo día...

A los francmasones que integran el Gobierno Provisional, al alto personal, compuesto, asimismo, y en su mayoría, de hermanos, nuestro aliento les acompaña”