Nació en Alicante el día 9 de abril de 1811; empezó su carrera con tan solo 12 años de edad, como Alférez sin antigüedad en el Regimiento de Lanceros de Fernando VII el 15 de julio de 1823. Desde el año 1824 al 1826, permaneció en clase de ilimitado; pero como desde su ingreso no había realizado servicio alguno, no se le concedió antigüedad hasta el 8 de agosto de 1827, fecha en que cumplió dieciséis años.

El 2 de enero de 1828 fue destinado al Regimiento de Caballería de Borbón, donde permaneció hasta el año 1830, de guarnición en Valencia. El día 21 de abril de 1831 salió su Regimiento para Elche, pero a Shelly le tocó quedar en Valencia hasta el día 1 de noviembre, fecha en que se incorporó a su Regimiento en el cuartel de Zaragoza.

Durante los meses de marzo y abril de 1832 disfrutó de licencia en Madrid y el día 1 de septiembre fue nombrado Ayudante de E. M. del General en Jefe del Ejército de Observación de Portugal en las fronteras de Castilla la Vieja. El día 4 de mayo de 1833 pasó al Regimiento de la G. R., de cuyo cuerpo fue nombrado Alférez con grado de Teniente en el Ejército, por Real Despacho de 3 de junio y con antigüedad del día 7 del mismo mes. Este año tomó parte en las operaciones en la frontera de Portugal, pasando después al Ejército que se había formado en el Norte, con motivo del pronunciamiento en aquellas provincias por la causa carlista.

El día 18 de noviembre de 1833, cuando se encontraba a las órdenes del Mariscal de Campo Don Gaspar Drinet, realizó un reconocimiento en la izquierda del Ebro con objeto de explorar el terreno, posición y fuerzas charlistas, que ocupaban los cerros y paso de las Conchas de Haro, delante del puente de Briñas; en esta ocasión se comportó con gran inteligencia y decisión, arrollando un fuerte destacamento de caballería enemiga que le salió al encuentro. Tomó parte también en la acción del puente de Peñacerrada y de Vitoria, en la tarde del día 20 y en la noche del día 21 del mismo mes de noviembre; tomando parte también en la ocupación de Álava y Bilbao. El día 6 de diciembre de 1833 obtuvo el grado de Capitán; y en la tarde del día 15 del mismo mes, cuando se encontraba el Cuartel General en Salvatierra, se presentaron unos 800 carlistas por el pueblo de Onrazta, a legua y media de la villa de Salvatierra. Salió el General en Jefe a reconocer aquella fuerza y mandando avanzar algunas guerrillas, hicieron retroceder a los carlistas; Shelly que tenía a su cargo el flanco derecho se distinguió por su denuedo y serenidad.

El día 29 de mayo de 1834, cuando se encontraba en Estella, se presentó voluntario para sostener durante más de dos horas un combate con las fuerzas carlistas, que pretendían envolver la izquierda de la línea con fuerzas muy superiores. Continuó en el Ejército de Operaciones del Norte hasta el día 1 de junio pasó de cuartel a Madrid, donde el Capitán General de Castilla la Nueva, que era el Marqués de Moncayo, le nombró el día 25 de octubre Comandante de la primera columna móvil de la misma provincia, situada en Arganda.

Mandó Shelly la columna a plena satisfacción del Capitán General hasta el 6 de enero de 1835; siendo nombrado el día 7 del mismo mes Porta-Estandarte de su Regimiento. El día 1 de agosto le fue concedido el empleo de Capitán de Caballería del Ejército, y por Real Orden de 3 de octubre S. M. dispuso fuese incorporado como supernumerario en su clase al Regimiento de Caballería de Borbón, 5º de Línea, mientras no se produjera una vacante para ser colocado. Por Real Orden de 14 del mismo mes fue destinado a las órdenes del teniente General De Lacy Evans, Comandante General de la División Auxiliar inglesa.

Como Ayudante de Campo del General Evans tomó parte en la acción de Mendigica el día 16 de enero de 1836; tomó parte también en la toma de las líneas de San Sebastián el día 5 de mayo, donde se distinguió por su bizarría, mereciendo que el General Evans le otorgase la Cruz de San Fernando de primera clase; y que S. M. Por medio de un Real Despacho de 11 del mismo mes de mayo le concedió el empleo de Comandante de Escuadrón, quedando de supernumerario en el mismo Regimiento que servía. El 11 de julio tomó parte nuevamente en otra acción sobre las mismas líneas; y el día 9 de agosto marchó con una Brigada de la Legión a la provincia de Santander, haciendo las funciones de Jefe de E. M., regresando de esta expedición el día 4 de septiembre. El día 1 de octubre tuvo ocasión de batirse en las líneas de San Sebastián; por su brillante comportamiento se hizo mención de su nombre en la orden general del Ejército y en el parte que de esta acción se remitió al Gobierno.

Los días 10, 14, 15 y 16 de marzo de 1937 tomó parte en las acciones que tuvieron lugar en las alturas de San Marcos y Oriamendi y por el mérito que contrajo, concretamente los días 10 y 15, le fue concedido el grado de Teniente Coronel por Real Orden de 10 de junio, con antigüedad de 15 de marzo. El General Evans lo recomendó al Gobierno y le propuso para el grado de Coronel, como consecuencia de su comportamiento en la acción del día 4 de mayo al paso de Loyola, y distinguiéndose igualmente en la del día 6 cuando los carlistas atacaron la línea de Loyola, y el 14 en la toma de Hernán y en la de Urnieta.

En el ataque y toma de Irán, los días 16 y 17 del mismo mes de mayo, estuvo en el asalto al lado del General Evans; por orden suya volvió a salir antes de que el pueblo acabara de rendirse para atacar el fuerte del Parque; para ello tuvo que atravesar un terreno cruzado por el fuego de fusilería carlista y poniéndose a la cabeza de algunas compañías de la Princesa, tomó a viva fuerza la casa fortificada que sostenía la comunicación entre el fuerte y la plaza; después se rindió el fuerte a discreción. Por el brillante comportamiento se hizo mención de su nombre y en el parte que se remitió al Gobierno; por este motivo fue propuesto por segunda vez para el grado de Coronel, lo que le concedió S M. el día 17 de mayo.

Siguiendo la serie de triunfos que aquellas coronaron las armas de la Reina, tomó parte el día 29 de mayo en la toma y paso del puente de Andoain, donde recibió una fuerte contusión, permaneciendo a pesar de ello al lado del General Evans, obtuvo toda su confianza, y en diferentes comisiones que se le confiaron dio pruebas de su valor, instrucción y conocimientos por lo que mereció el aprecio de sus jefes.

El día 1 de junio se incorporó a su Regimiento en Pamplona, donde se le concedió el mando de un Escuadrón con el que hizo importantes servicios en las acciones que tuvieron lugar en aquella ciudad en el mes de agosto, cuando Shelly se encontraba fuera de la ciudad. El 10 de septiembre tomó parte con un Escuadrón franco y el suyo en la acción de la Ermita del perdón y montes de Echarri; participando también en el mes de octubre  e el sitio y reconquista de Peralta y su fuerte. Después hizo varias expediciones a la Ribera, a las órdenes del Virrey de Navarra y el 13 de diciembre pasó con su Escuadrón al Cuartel General del Ejército del Norte.

El día 1 de enero de 1838 pasó con el mando de un Escuadrón a las provincias de Andalucía en persecución del Jefe carlista Don Basilio; tomó parte el día 12 del mismo mes en la acción de Sotoca y el día 5 de febrero en la acción ocurrida en los campos de Úbeda y Baeza, en la que le mataron el caballo. Por el mérito que contrajo en aquella acción S. M. le confirió el empleo de Teniente Coronel de Caballería, disfrutando además de la cruz de distinción que la Reina Gobernadora por Real Resolución de 20 de marzo siguiente tuvo a bien conceder a todos los Generales, Jefes, Oficiales y soldados que tomaron parte en las acciones de Úbeda y Baeza y en la sorpresa de Castril, realizada el 27 del mismo febrero en la que tomó parte también Shelly; por estos hechos le fue concedido el empleo de Coronel de Caballería con la antigüedad del mismo 27 de febrero, quedando de supernumerario en el Regimiento de Borbón. S. M. le concedió el mando interino de este Regimiento por Real Orden de 15 de agosto y el día 1 de septiembre marchó a la cabeza de cuatro Escuadrones que se encontraban en campaña. Por Real Cédula de 25 de noviembre se le concedió la Cruz de San Fernando de primera clase por el mérito que contrajo en Sotoca el día 12 de enero.

El día 15 de febrero de 1839 S. M. le concedió el mando efectivo del Regimiento de Caballería de Borbón, cargo que desempeñó hasta que por Real Orden de 1 de julio S. M. le concedió el empleo de Brigadier de Caballería, con el cargo de Comandante General de la División de la misma, que se encontraba en el Ejército del Centro. Con esta división tomó parte en la batalla de Lucena el 17 de julio; en el sitio y toma del castillo y fuerte de Tales desde el 1 al 14 de agosto, y en las acciones que durante estos días tuvieron lugar, el día 1 en la Pedrera de Ateca, el 3 en el Toral de Granell y en la del 14 en que fue la rendición expresada. Por orden del General en Jefe del Ejército del Centro, tomó parte en el reconocimiento sobre el fuerte carlista de Chulilla, introduciendo un convoy de víveres en Moya, con tres batallones  y 300 caballos; otro reconocimiento sobre Bejís con 600 caballos, tomando parte también en la acción de Miravete y el paso del río Guadalupe hecho que ocurrió el 29 de octubre.

El 4 de abril de 1840 tomó parte en el reconocimiento sobre el castillo de Aliaga y en el sitio del mismo desde el 11 al 15 del mismo mes; participó también en el sitio y fuerte de Alcalá de la Selva desde el 28 al 30 de abril; y del día 28 al 30 de mayo tomó parte también en las acciones de la Cenia. El día 2 de junio también tomó parte en el reconocimiento sobre Cherta, dando prueba en todas las acciones militares pruebas de sus distinguidas cualidades. De acuerdo con la orden de la Regencia provisional del Reino de 25 de diciembre tuvo su entrada en el Regimiento de León, 7º de Caballería, en clase de Coronel supernumerario.

Con este cuerpo permaneció en el 2º Ejército de Operaciones hasta que el 1 de junio de 1841 empezó a disfrutar una Real licencia de cuatro meses concedida por orden del Regente del Reino el 22 de mayo; de esta licencia solo disfrutó tres de los cuatro meses, presentándose en la revista de septiembre y continuando hasta fin de año en el expresado segundo cuerpo de operaciones. Por Real Cédula de 28 de enero fue condecorado con la Cruz de tercera clase de San Fernando, por el distinguido mérito que contrajo en la acción de Cenia, ocurrida el 21 de mayo del año anterior.

Desde el día 1 de enero de 1842 hasta finales de abril continuó en el ejército de operaciones, en que de acuerdo con lo dispuesto en la Real Orden de 16 de abril obtuvo licencia ilimitada para la ciudad de Alicante. El día 9 de marzo de 1843, en virtud de una orden del Inspector General del Arma, pasó a prestar sus servicios en el Regimiento de la Albuera, 10º de Caballería, en el que hizo su presentación el día 1 de abril. Se adhirió al alzamiento nacional de este año y tomó parte en la batalla de Torrejón de Ardoz, donde se distinguió a la cabeza de la caballería enunciada, con la cual envolvió por la izquierda al del General Seoane, y encontrándose en esta disposición y unos tan cerca de los otros que se tocaban con las lanzas, les dirigió su poderosa voz dando tres vivas a la Reina y a la libertad, que fueron contestados por millares de acentos, empezando a confundirse los escuadrones. En esta ocasión estuvo a punto de perecer cuando un sargento le disparó con su pistola, pero que no le acertó, entonces enristró su lanza y le hirió gravemente en el muslo, siendo también muy notable la generosidad con que mandó que se respetara al agresor, rasgo tan humano como político en aquellas circunstancias. En el mes de julio fue ascendido al empleo de Mariscal de Campo.

En el año 1844 fue nombrado para el mando de la Capitanía General de Granada. El día 10 de octubre de 1846 fue ascendido al empleo de Teniente General y fue nombrado Capitán General de Andalucía, cargo que desempeñó hasta finales del año 1847, fecha en que fue elegido Diputado, pasando a Madrid para tomar asiento en el Congreso. Suspendidas las sesiones de esta legislatura por Real Decreto de 21 de marzo y disueltas las Cortes por otro de 26 del mismo mes, volvió a desempeñar la Capitanía general de Andalucía. En la noche del 13 de mayo, parte del Regimiento de Guadalajara se sublevó y uniéndose al de Caballería del Infante penetraron en la ciudad por la puerta de Carne, encaminándose al alcázar y otros puntos. Shelly reunió las tropas de la guarnición y atacó a los sublevados, que se retiraron a Triana, donde antes de amanecer emprendieron la retirada hacia la provincia de Huelva. Shelly los siguió y a la una de la tarde del día 14 los alcanzó en Sanlúcar la Mayor, desalojándolos del pueblo y recobrando 150 infantes y algunos caballos.

Volvió a Sevilla donde tomó varias disposiciones para mantener el orden, tomando entre otras, la de la formación de las juntas parroquiales, que se organizara una compañía de jóvenes de la ciudad y finalmente que todos los empleados por el Gobierno formaran un Batallón. Se dirigió a continuación a marchas forzadas sobre Niebla y San Juan del Puerto, y dividiendo su fuerza en dos columnas, persiguió a los insurrectos hasta que al llegar a la Puebla de Guzmán el 18 de mayo recibió la noticia que los insurrectos habían pasado a Portugal.

Por real Decreto de 22 de octubre de 1850cesó en el cargo de Capitán general de Andalucía por haber sido nombrado Director General de Caballería.  Hasta el 10 de abril de 1853 continuó desempeñando el cargo de Director general de Caballería, fecha en que fue separado de dicho cargo como consecuencia de su célebre expresión en una de las votaciones del Senado: “El General Shelly no”. Quedó de cuartel hasta el 27 de diciembre de ese año, en que fue nombrado Capitán General de Galicia. No aceptó el cargo de Capitán General de Galicia y fue declarado de cuartel por Real Orden de 24 de enero de ese año. Después de la revolución de julio fue nombrado Capitán General de Sevilla en reemplazo del General Serrano, cargo del que dimitió, quedando en la misma situación de cuartel.