En uno de los discursos de Abascal dijo, con gran escándalo de la izquierda, que el gobierno de Sánchez, era el peor que había habido en España en los últimos ochenta años. En seguida, como es habitual, la izquierda le recordó que en los últimos ochenta años habían existido gobiernos de Franco, y también como es habitual, nadie rebatió con datos los infundios de esta izquierda que ocupa los escaños del Gobierno.

Yo no voy a relatar en este breve artículo todos los éxitos conseguidos por los gobiernos de Franco durante el largo periodo de su mandato, embalses, regadíos, producción eléctrica, viviendas sociales, reindustrialización, desarrollo turístico, y más, ni que bajo su mandato España pasara de ser un país agrícola a ocupar la 10ª posición entre las potencias industriales del mundo.

Hoy voy a centrarme en el Ministro de Educación designado en el primer gobierno de Franco en Burgos el 30 de enero de 1938 todavía en plena guerra civil. Fue designado, D. Pedro Sainz Rodríguez, intelectual monárquico, Académico de la Historia, erudito, Licenciado en Letras, por vocación y en Derecho por obligación, ganó por oposición a la edad de 23 años la cátedra de Lengua y literatura española de la Universidad de Oviedo. Compartió el premio nacional de literatura con Manuel Azaña, fue diputado en Cortes en la II República y en el Alzamiento Nacional se sumó al Movimiento de Franco. Del Sistema educativo diseñado por este ministro hay que destacar, por su brillantez, la enseñanza del Bachillerato.

Este plan de Bachillerato se establece de acuerdo con el Artículo Preliminar de la Ley con algunos principios como los siguientes:

Aplicación del sistema cíclico docente para conservar la continuidad sustancial en la progresión de los conocimientos.

Como consecuencia de lo anterior, supresión de los exámenes oficiales intermedios y por asignaturas, evitando así una preparación memorística dedicada exclusivamente a salvar estos exámenes parciales con todos sus conocidos inconvenientes.

Separación absoluta de las funciones docente y examinadora.

La Intervención superior y unificadora del Estado en el contenido y en la técnica de la función docente oficial y privada mediante la Inspección general.

Se parte de un examen de ingreso, a los diez años, en un Centro oficial. Se continua con la enseñanza en siete cursos en las siguientes asignaturas de carácter fundamental:

Cosmología, Filosofía, Geografía e Historia, Lengua y literatura española, Lenguas modernas, y Matemáticas.

Al final de los 7 cursos, se establece como prueba de suficiencia el Examen de Estado que se realiza en el ámbito universitario.

Fue lo que hoy llamaríamos un “bachillerato de excelencia” diseñado para la promoción de una juventud que se formaba para el futuro. 

 El ministro duró poco, fue sustituido en el año 1939, por José Ibáñez Martín, pero el plan de bachillerato, estuvo vigente durante muchos años aunque se introdujeran algunas reformas. Su derogación total sucedió en 1973 con la llegada al Ministerio de Villar Palasí. El cambio de Régimen a la muerte de Franco, propició todo tipo de modificaciones en los planes de enseñanza, influenciados por las distintas ideologías de los partidos políticos. En estos últimos cuarenta años no se ha mantenido un sistema de enseñanza acordado en beneficio de los ciudadanos y con ello podemos establecer una comparación entre ambas situaciones.

En la actualidad, bajo la presidencia del gobierno de Pedro Sánchez, Isabel Celaá Diéguez fue designada Ministra de Educación y Formación Profesional. Nada tiene que ver su currículo con el de Pedro Sainz Rodríguez, Licenciada en Filosofía y Letras y Derecho y es catedrática de bachillerato en inglés desde 1981, su actividad se ha desarrollado en la política primero en el País Vasco bajo el auspicio del PSE y de EE, incorporándose al PSOE bajo la presidencia de Pedro Sánchez en 2018.

Pedro Sainz Rodríguez y María Isabel Celaá Diéguez (Fuente Wikimedia Commons, foto de la izquierda de dominio público y la derecha de Hezkuntza, Unibertsitatea eta Ikerketa argazki ofiziala)

Aprovechando el Estado de Alarma, del año 2020, actualmente en vigor esta ministra, pone en marcha una Ley de Enseñanza, en la que se anulan los derechos, que hasta el momento parecían amparados por la Constitución como eran los derechos de los padres a escoger la educación de sus hijos, la desaparición de los Centros de educación especial, obligando a los escolares con deficiencias psíquicas a integrarse en Centros en los que no podrán ser atendidos en sus necesidades más elementales, la prohibición de educarse con el español como lengua vehicular  en aquellos territorios españoles gobernados por los nacionalistas y la posibilidad de pasar de curso con asignaturas suspendidas.

En conclusión, esta ministra es la peor de los últimos ochenta años. Tenía razón el Sr. Abascal y si siguiéramos comparando, situación a situación, o gobierno a gobierno, no nos costaría ningún trabajo demostrar la veracidad del discurso. ¿Qué han hecho los gobiernos de Sánchez, en beneficio de España o en el de los españoles? Sólo han traído y están trayendo la ruina de España y la división de los españoles. Todo lo contrario de los gobiernos de Franco que con más aciertos que errores consiguieron que España evolucionara de una economía rural y agrícola a una economía industrial y de servicios que puso a nuestra nación entre las primeras potencias económicas del mundo.

Sr. Abascal no se arrugue y planteles cara, la mentira hay que combatirla con la verdad. Ya está bien de tachar a VOX de extrema derecha, que defiende la Constitución, a la vez que esta izquierda infecta, está pactando con la extrema derecha vasca y con la extrema derecha catalana que buscan la destrucción de la Nación a través del golpe de estado. Como dice el Evangelio “sólo la verdad nos hará libres”

FUENTE: https://reflexionesdeunnacidoen1934.wordpress.com/?fbclid=IwAR0iwRRm9EwfD2OZdOYuRpazdYrsT2vSp85pc7QgcuObEdnNBV81o_gSU40