«Lo que vale más en el hombre es su capacidad de insatisfacción»

José Ortega y Gasset.

 

Hasta hace muy poco la física moderna nos había enseñado que la velocidad de la luz no podía superarse, sin embargo, algunos estudios recientes sospechan que la barrera de los 300.000 km/s, teóricamente, podría llegar a rebasarse. Pues bien, los españoles ya lo hemos comprobado. El precio de luz ha batido todos los récords. Y cuando creíamos que ya había alcanzado su máximo histórico, al día siguiente, volvía de nuevo a superarlo. Los expertos han señalado que el precio de la luz llegará hasta los 200 euros por MWh. Para algunos es cuestión de física, para otros, de euros, pero para el conjunto de los españoles, de auténtica vergüenza.

 

No hay que ser muy experto para darse cuenta que nuestra capacidad de insatisfacción, es inversamente proporcional a nuestra capacidad de reacción. Cuánto más nos quejamos, menos reaccionamos. Lo escandaloso ya no es la subida de la luz, sino la completa paralización de nuestra sociedad.  El gran reinicio ya ha comenzado.

 

Preguntémonos pues, ¿hasta cuándo vamos a esperar o, mejor dicho, hasta cuánto vamos a tener que pagar para despertar? Lo increíble es que esto suceda con un Gobierno socialcomunista, no me quiero ni imaginar,  lo que hubiera sucedido con otro de derechas. Las organizaciones sindicales, partidos políticos y activistas de la izquierda, seguro que habrían viajado mucho más rápido que la luz para convocar actos de protesta y manifestaciones por todos los puntos de la geografía española. Pero no se preocupen, esto no ha sucedido, ni tampoco saldrá en los libros de historia.

 

Como tampoco saldrá en los libros de historia, el nombre de las víctimas del terrorismo asesinadas por la banda criminal de ETA, no hace mucho tiempo. En cambio, sí que aparecen hoy, en periódicos y homenajes, los nombres de sus verdugos, como el que se le ha pretendido hacer al asesino en serie Henri Parot en Mondragón. Homenaje a un criminal sanguinario condenado a 4.800 años, han leído bien, 4.800 años, por matar a 39 personas. Sin embargo, el asesino sólo cumplió 31 años de condena. Probablemente, para algunos esto será una medida política, para otros una ley física -la teoría de la relatividad del tiempo-, pero para el conjunto de los españoles y, sobre todo, para los familiares de las víctimas del terrorismo, de auténtica vergüenza. El gran reinicio ya ha comenzado.

 

Ortega y Gasset comenzaba su trabajo sobre la Filosofía de la historia de Hegel con la frase tan radical y tan verdadera con la que hemos empezado nuestro artículo. Y yo me pregunto, si nos sentimos tan satisfechos con lo que tenemos, ¿qué es lo que valemos?